La construcción de obra privada afronta una nueva etapa con la flexibilización de la cuarentena, en la que deberá evaluar una nueva estructura de costos y la continuidad de las obras contemplando las medidas sanitarias, de acuerdo con distintos especialistas del sector inmobiliario y de la industria.

“Las obras van a ser más costosas en términos de la ineficacia del trabajo porque se trabajará con menos gente y más controles y protocolos, así que los plazos van a ser más largos y más costosos”, dijo el presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), Damián Tabakman al portal especializado www.iprofesional.com.

Señaló que en la actividad “no hay mucho todavía, lo que habilitaron acá en Capital son demoliciones, las obras siguen esencialmente paradas. Estoy conforme con la modalidad de trabajo, los protocolos de transporte, los mecanismos para salir a trabajar, pero todavía es un trabajo de laboratorio. Falta que se autorice”.

En cambio, observó que “en algunas provincias empezaron las obras y no tienen tanto problema, empezaron hace un par de semanas y estos fantasmas después en la vida real no noto que se les esté complicando”.

“Buenos Aires es una mega metrópolis, es otro grado de situación, el transporte, la gente que viene del conurbano”, consideró.

Agregó además que “dada la incertidumbre en la que vamos a retomar las obras muchos no quieren ser punta de lanza, el que puede esperar, prefiere esperar, algunos no se van a apurar por retomar las obras y otros al revés. Aun así estamos ansiosos por volver a trabajar”.

En cuanto a la evolución de los costos dijo que “la inflación sectorial es difícil de medir porque nadie está comprando nada; todo es incertidumbre”.

 

Preocupación por costos de la construcción

Por su parte, el desarrollador y miembro de la Asociación de Empresarios de la Vivienda de la República Argentina (AEV), Gustavo Ortolá, dijo que “durante el proceso hubo costos de la inactividad que no estaban considerados en el proyecto de obra y luego la estructura de costos de la construcción cambió también porque se suman los costos sanitarios”.

En ese sentido, señaló que “bajaron los costos, por ejemplo la bolsa de cemento está casi 4 dólares, que es un valor históricamente muy bajo, pero tenemos nuevos costos, los costos del parate y los costos sanitarios”.

“En adelante habrá costos sanitarios, de traslado de personal, trabajar con cuadrillas más pequeñas, entregar equipamiento adicional, la ART que se tiene que hacer cargo de las contingencias. Hay que ver si podemos lograr que todas las obras sigan en marcha”, analizó.

Ortolá consideró que “el primer desafío que tenemos a nivel desarrolladores es recomponer nuestra estructura de ingresos, volver a poner en marcha las obras y proyectos que tenemos, eso implica volver a construir y volver al diálogo con los inversores y la estructura que le da vida a los desarrollos. Ese es el nuevo escenario que nos vamos a encontrar ahora al final del túnel, el desafío es poder volver a la actividad”, agregó.

 

Ventana de oportunidades

Asimismo, dijo que “para las obras nuevas se viene una ventana de oportunidad porque los costos están a nivel histórico, me hace acordar a 2002-2003 donde hubo bastante actividad post crisis, hoy vamos a estar en algo parecido a eso, se viene un par de años de buena actividad para obra y proyectos nuevos”.

Por su parte, el presidente del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Armando Pepe, se refirió a los costos y dijo que “el hierro se cotiza según el dólar, habrá que ver los valores de los artefactos sanitarios, los ascensores”.

“Hace un año la construcción estaba en 1.100 dólares el metro cuadrado, ahora va a estar en 850 dólares”, estimó y aclaró que “la ley de oferta y demanda va a determinar los precios. Nosotros hace 24 meses venimos en caída, hay que ver cómo hacemos para remontar sin créditos y con un dólar que sigue en alza”, agregó.

 

Lo que vendrá

Hasta el momento, el gobierno nacional autorizó la reanudación de las obras de construcción en el ámbito privado en las provincias de San Juan, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Entre Ríos, Salta, Mendoza, La Pampa y Jujuy, en una nueva apertura parcial del aislamiento obligatorio por el coronavirus.

A esto se suma CABA con apertura parcial para demoliciones y excavaciones cuya paralización implica riesgos. También hay protocolos habilitados para la actividad en la provincia de Buenos Aires.

De acuerdo con un relevamiento de la Cámara Argentina de la Construcción, la obra privada representa 70% del sector en el país y entre abril y marzo de este año, el 70% de las empresas constructoras facturó menos que en 2019. El sector ya lleva más de 24 meses de contracción y se perdieron en el camino más de cien mil empleos. El panorama, según varios de los protagonistas consultados, sigue siendo preocupante.

Publicado en Noticias

Un informe de la Dirección de Estudios Económicos, de la Cámara de Industrias, elaborado según datos de las empresas nacionales fabricantes de cemento, en el primer trimestre de 2020, las ventas de cemento ascendieron a 170 mil toneladas, verificando una caída del 2,8% en relación con igual trimestre del año anterior.

De ese total, el 4% tuvo la exportación como destino (casi 7 mil toneladas, en su mayoría a Paraguay) y el restante 96% se comercializó en el mercado interno (163 mil toneladas).

La caída de las ventas del primer trimestre obedeció a la disminución de las colocaciones en plaza (-4%). Por el contrario, las exportaciones registraron un mejor desempeño (31%) que en igual trimestre de 2019.

En cuanto a la evolución de las importaciones de cemento, a partir 2015 comenzaron a registrar un importante crecimiento, alcanzando el máximo en el año 2018 (82.149 toneladas). Considerando el primer trimestre del 2020, el 1,1% del consumo interno fue captado por cemento importado, reduciendo significativamente su participación respecto a los últimos años.

Considerando la producción de cemento (aproximada a través de las ventas), las exportaciones y las importaciones, puede calcularse el consumo nacional de este insumo de la construcción. En tal sentido, el consumo aparente cayó 3% en enero-marzo de 2020 (Producción más Importaciones, menos Exportaciones), situándose en 165 mil toneladas en dicho período.

Como es de esperar, el consumo de cemento muestra una alta correlación con la actividad de la construcción, como puede apreciarse en el gráfico 4. Con estos resultados, podría concluirse que la construcción desde 2016 que mantiene una relativa estabilidad y que todavía no se visualizan signos de reactivación. Siendo que la construcción suspendió su actividad por varios días desde el principio de la pandemia, tampoco en el segundo trimestre del año podrá verse un cambio de tendencia, a pesar de que están comenzando algunas obras vinculadas a la instalación de la segunda planta de UPM que podrían empujar la demanda de cemento.

Publicado en Noticias

Una consecuencia notable en la creciente crisis pandémica del Covid-19 es la interrupción progresiva de las obras y construcciones en todo el mundo, a medida que los procedimientos de cierre se vuelven más estrictos.

Si bien el brote parece haber alcanzado el pico en Asia (con China actualmente tratando de revivir su enorme economía), el resto del mundo todavía está luchando por contener el virus. A medida que muchos países y ciudades globales cierran, los proyectos y obras de construcción se han suspendido y la economía local se ha visto cada vez más afectada. Dada la contribución de la industria de la construcción al empleo y su importancia para la vitalidad de las ciudades, esta situación es una crisis sin precedentes.

Segun Arcadis España Design & Consultancy S.L., la mayoría de los países occidentales no estaban preparados para este brote. Muchos intentaron inicialmente equilibrar la continuidad del negocio mientras implementaban medidas de salud pública, temiendo la parálisis de un país y sus impactos económicos asociados. Este fue el caso en España, Francia y el Reino Unido, que no cerraron hasta finales del mes de marzo, y que hasta entonces tuvieron un enfoque poco claro en la gestión de las obras de construcción y muchas de ellas continuaron, como de costumbre, a pesar del riesgo para la salud de sus trabajadores.

Sin pautas claras, los contratistas estaban sumidos en la incertidumbre: ¿cómo mantener a los empleados seguros, lidiar con los retrasos o la escasez en la cadena de suministros? ¿Deberían cerrarse las obras y declararse una situación de fuerza mayor? ¿Cuáles serían los impactos contractuales?

 

Necesidad de clarificar la situación por parte de las autoridades públicas

Los proyectos y contratos se verán afectados por los problemas generados a raíz del Covid-19, ya que puede haber una disponibilidad limitada de materiales, una productividad reducida, necesidad de aumentar las medidas de salud y seguridad y posibles cierres de obras. La evidencia reciente de Italia, España y Francia, y ahora los Estados Unidos, demuestra que las órdenes contradictorias de los gobiernos y las medidas tardías o a medias han empeorado la situación. Una similitud creciente entre países requiere la necesidad de aclarar las políticas públicas a través de las siguientes acciones:

. Tomar decisiones audaces para designar qué tipo de construcción se considera un negocio esencial o de interés para la salud pública.

. Proporcionar una lista de recomendaciones para mantener la seguridad y salud de los trabajadores y organizar la continuidad de la obra: medir la temperatura de todos los trabajadores, limitar el número de reuniones no necesarias en la obra, distanciamiento social limitando el número máximo de trabajadores en un perímetro dado y organizar regularmente rotaciones.

. Aclarar las implicaciones legales con el fin de ayudar a las partes la responsabilidad potencial por demoras, proteger intereses y cómo notificar a la compañía de seguros. Asegurarse de que haya una comprensión clara sobre dónde repercutirán las pérdidas por el retraso y las interrupciones estipuladas ayudará a abordar los problemas de una manera más colaborativa con los clientes, evitar la mentalidad de reclamaciones directas.

. Reunir a todos las partes implicadas para llegar a un acuerdo sobre la aplicación efectiva de las políticas impuestas por las administraciones públicas. Estas partes interesadas incluyen: arquitectos, consultores e ingenieros y a cualquier persona que tenga responsabilidad en las obras.

Francia, Canadá y Alemania ya han comenzado a implementar este enfoque, así como el Reino Unido, que después de su período inicial aparentemente de laissez-faire ahora parece estar en la misma línea. Algunas inquietudes e impactos que pueden tener los clientes afectados por esta crisis incluyen la interpretación de las cláusulas contractuales, el potencial de reclamaciones, el riesgo de impacto en la cadena de suministro, disputas y planificación de la recuperación.

 

Lecciones de China: cómo reiniciar el motor

Cifras recientes, publicadas por el gobierno chino, muestran que en las ciudades costeras chinas hay un claro repunte en términos de suministros de hormigón y materiales así como de recursos laborales, en comparación con mediados de febrero que fue el pico del brote. Dicho esto, la situación todavía está siendo manejada con mucho cuidado por China que aparentemente ha estado dispuesta a sacrificar su economía para evitar un resurgimiento de la infección. En la provincia de Hubei, donde no se han registrado casos nuevos en los últimos días, el reinicio de la economía todavía es lento y está bajo control.

La reapertura de obras después del brote debe hacerse con mucho cuidado. Además, sería prudente continuar con las recomendaciones de Salud y Seguridad después de que se levanten los bloqueos, por ejemplo, con la medición de la temperatura de los trabajadores y la gestión de la proximidad de los trabajadores. De hecho, deberían mantenerse en el futuro ante un previsible posible resurgimiento de epidemias.

 

Adelantarse a la curva

Cuando finalmente se levanten los bloqueos, nuestra recomendación es que los organismos públicos realicen un mapeo de todos los proyectos de infraestructura e instalaciones públicas y una reevaluación de los permisos de construcción pendientes. El objetivo aquí es evaluar las posibilidades a corto plazo para convertirlas, a costes razonables, en obras y activos de construcción más resistentes. Es probable que el resurgimiento sea lento y ésta es una excelente oportunidad para dar un paso atrás y prepararse en consecuencia para el futuro.

Hay mucho en juego para todos. Dada la escala de inversión necesaria para reiniciar la economía, los gobiernos deben pensar ahora en diseñar infraestructuras resistentes y activos reversibles (como hoteles transformados en hospitales), acelerar la construcción fuera de la obra y modular, así como invertir a largo plazo en el sector empresarial. Esto contribuirá a no gastar la deuda pública en el mantenimiento de un sector de construcción tradicional no resistente.

Esta es una prueba de fuego para los gobiernos que están bajo presión para subsidiar el impacto económico y social a corto plazo de los bloqueos. Y esta es una oportunidad de por vida para asegurar nuestra prosperidad futura en lo que probablemente será un mundo transformado.

Publicado en Noticias

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), junto a la Cámara de la Construcción y el SUNCA, acordaron de forma tripartita un protocolo sanitario para retomar la actividad en el sector. También se consensuó un subsidio de forma bipartita que se financiará con fondos del sector.

Unos 45.000 trabajadores de la construcción retomarán las actividades de forma progresiva, para lo cual se deberán adecuar las condiciones de cada obra, informó el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, en declaraciones a la prensa.

“La construcción es un sector que tiene menos riesgos que otros y por eso se puede retomar la actividad”, expresó.

“El acuerdo alcanzado abarca desde cómo se traslada el personal a las obras, hasta las características que deben tener los instrumentos e implementos que utilicen, y el cuidado de trabajadores con algún tipo de vulnerabilidad”, sostuvo el jerarca.

En este sentido, los vehículos que trasladen a los trabajadores ocuparán solo la mitad de sus plazas, y en los casos en que el personal deba instalarse durante varios días fuera de su localidad debido a las obras, las viviendas estarán acondicionadas para evitar el hacinamiento.

Además del protocolo sanitario se llegó a un acuerdo bipartito para subsidiar, con fondos aportados por trabajadores y empresarios, a quienes tengan problemas de salud que supongan un riesgo especial y por tanto no puedan retornar al trabajo.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria, decretada por el Poder Ejecutivo el 13 de marzo, se ha venido trabajando desde el Gobierno y en diálogo permanente con los actores sociales, trabajadores y empleadores, en una serie de medidas de protección para los trabajadores y la ciudadanía en general, de forma de evitar la propagación del COVID-19.

En este sentido, es pertinente recordar las resoluciones ministeriales del 13 y 18 de marzo, consensuadas en el Consejo Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, que establecieron las recomendaciones para prevenir el contagio del COVID-19 en los ámbitos de trabajo.

Asimismo se creó un subsidio por desempleo parcial, extendido hasta el 31 de mayo, se otorgó cobertura de seguro por COVID-19 para todo el personal médico, se consensuó de forma tripartita postergar el inicio de los Consejos de Salarios, se creó mediante decreto un subsidio por enfermedad para que trabajadores mayores de 65 años permanezcan en sus hogares, y se autorizó por parte del MTSS a adelantar licencias generadas en 2020.

Publicado en Noticias
Viernes, 27 Marzo 2020 17:03

Construcción 4.0, la nueva tendencia

Las tendencias en el mundo de la construcción van desde la reducción de emisiones a la domótica o la utilización de drones, pasando por dar un mayor uso a los espacios exteriores o los espacios antes casi olvidados como los baños.

El desarrollo residencial de los próximos años apuesta por la denominada “Construcción 4.0”, caracterizada por la automatización de procesos, el análisis de Big Data y las tecnologías disponibles en Internet. Este concepto busca, a través de la aplicación de nuevos métodos y tecnologías, transformar los procesos constructivos de las viviendas para hacerlos más seguros, eficaces, eficientes y productivos. Con estas premisas, las tendencias en el mundo de la construcción van desde la reducción de emisiones a la domótica, pasando por dar un mayor uso a estancias antes casi olvidadas como los cuartos de baño.

 

Reducción de emisiones. La sociedad está cada vez más concienciada con el respeto al medio ambiente. Las constructoras buscan soluciones para reducir las emisiones de los edificios en un 40% e intentan que el uso de las energías renovables llegue al 27%. Un ejemplo de esta tendencia es el concepto ‘casa pasiva’, donde el diseño arquitectónico de la vivienda está pensado para ahorrar energía y mejorar la salud de sus habitantes. Estos sistemas se ajustan a la nueva legislación y, aplicados en obra nueva (Passivhaus) y rehabilitación (Enerphit), consiguen una demanda calorífica anual máxima de 15 kilovatios/hora por metro cuadrado, reducen a una décima parte del gasto en calefacción, posibilitan que cada habitante caliente 10 metros cuadrado por sí mismo, mantienen una temperatura acogedora todo el año, presentan aire fresco integrado y brindan una atmósfera interior saludable.

 

Materiales ecológicos. Los materiales ecológicos se fabrican y distribuyen con un bajo impacto medioambiental, son duraderos, reutilizables y menos nocivos para la salud, y su origen natural impiden que se alteran con el frío, el calor o la humedad. La tendencia está en el uso creciente de materiales naturales, como el hierro, la madera, las fibras naturales, el vidrio, el terrazo y el mármol, así como las de pinturas con componentes naturales, anticontaminantes y sin aditivos químicos. En la misma línea, la apuesta está en utilizar materiales reciclados y reciclables, así como los que no generan ningún residuo una vez que han terminado su vida útil.

 

Renovables. El ahorro energético se logra mediante el aislamiento y la refrigeración de la vivienda, con ventanas de puente térmico, y una mejor elección de materiales para hacer las casas más frescas o más calientes en los sitios donde las temperaturas son bajas. También, cada vez hay construcciones que utilizan energías renovables como paneles solares, fotovoltaicos o el biogás.

 

Aplicaciones en la construcción. En el proceso constructivo algunas aplicaciones sirven para ahorrar en consumo de papel y reducir el impacto en el medio ambiente, y permiten el seguimiento en cada parte de los procesos de la construcción con lo que se optimiza la sinergia entre distintos equipos de trabajo, incluso entre operarios de la obra y arquitectos. En el interior de las viviendas, las cámaras de seguridad son casi del pasado, ahora las casas se pueden controlar desde un teléfono móvil. Algunas aplicaciones permiten controlar desde la seguridad, hasta un detalle tan simple como encender una luz.

 

Detectar errores. La realidad virtual se ha empezado a aplicar en la construcción. Entre otros usos sirve para examinar los avances de una obra sin necesidad de desplazarse físicamente. También se utiliza para recrear construcciones y así visualizarlas como si ya estuvieran terminadas con lo que se pueden detectar posibles errores o defectos antes de iniciar las obras o durante el transcurso de la construcción. Por otro lado, el uso de drones permite inspeccionar áreas de difícil acceso o demasiado extensas, con lo que se optimiza el tiempo y el personal requerido para estas tareas. Además, los drones pueden aportar y guardar datos muy útiles para la construcción.

 

Disfrutar al aire libre. Las nuevas construcciones intentan que se pueda disfrutar más del exterior. La idea es incorporar elementos del exterior en el interior, con grandes ventanas para crear estancias muy luminosas de tal manera que cuando no sea posible contar con un gran terraza, al menos tener un espacio interior que se asemeje a esta. Otra opción es el acondicionamiento de terrazas y balcones para usarlos todo el año. Para ello se utilizan cerramientos, que permiten tener una zona exterior lista para usar todo el año, pese a las inclemencias del tiempo.

 

Zona para relajarse. El estrés y la consiguiente necesidad de relajarse hace que la tendencia actual sea incorporar en el baño una zona de relax a modo spa. Con los nuevos materiales de construcción, el diseño y la decoración, se puede transformar un baño en una zona relajante.

Publicado en Noticias
Página 1 de 18
Top