Esos revolucionarios paneles logran que la construcción se realice en un tiempo menor, abaratando los gastos de mano de obra, impuestos y, un detalle no menor, son prácticamente limpios, por lo que no queda basura acumulada, o restos de la obra. Además, se pueden revestir con cualquier material. Los paneles son aislantes, tanto en verano como en invierno, logrando el confort deseado y una disminución en la factura eléctrica.

Realizar una obra completa en un tercio del tiempo de demanda usualmente es una ventaja imbatible, más en épocas inflacionarias. Esa es una de las tantas razones de peso para optar por un sistema de construcción en seco. Ahora, a la oferta de productos para obras rápidas y energéticamente eficientes se suman los paneles Murorapid, fabricados por Termoplak para toda América del Sur.. Se trata de una placa autoportante conformada por un núcleo aislante de EPS de 75 mm (20Kg/m3) con sus ambas caras cubiertas por OSB de 9,5 mm.Con el sistema de muro se puede resolver las paredes exteriores o interiores de todo tipo de obra.

 

Tiempo ganado

“La construcción de una vivienda en seco se completa en 3 o 4 meses, mientras que con obra tradicional se extiende a 10 o 12”, explicó a revista ARQ Gastón Mazzei, de la constructora homónima dedicada a la ejecución de viviendas en la localidad de Canning (Buenos Aires).

Desde su experiencia de un año construyendo con placas aislantes destaca: “A igualdad de terminaciones, la obra en seco llave en mano cuesta 800 dólares por m2 y 1.000 la tradicional. Terminadas, a simple vista no se advierte la diferencia”.

Panel Termoplak. La aislación exterior tipo EIFS, con terminación revocada, es la solución recomendada.

Murorapid cumple con los requerimientos de la Ley 13.059 de acondicionamiento térmico de la Provincia de Buenos Aires. “En caso de requerir una aislación mayor, está el Muro Premium, conformado por el panel estándar, al que se suma una terminación exterior EIFS y un medio panel interior con terminación en yeso. En total son 18 cm de muro aislante”, detalla Ariel Barbaro, gerente de Termoplak.

 

Fácil montaje

Las placas se proveen en medida estándar de 0,40 x 2,40 m (espesor de 10 cm), con un peso de 13 kg. Las dimensiones del panel están pensadas para que lo pueda manipular una sola persona.

El montaje se realiza sobre una platea de hormigón, con perfiles PGU como anclaje. Los paneles autoportantes se colocan en posición vertical y se unen entre sí mediante un panel de acople con núcleo de poliestireno, de manera de asegurar la continuidad del material aislante y evitar puentes térmicos.

 

Terminado de obra

Del lado exterior, el OSB se puede revestir con cualquier material. El más recomendado es el sistema EIFS ya que resulta una fachada homogénea, similar a la obra tradicional, a la vez que mejora la capacidad aislante del sistema.

En la cara interna se puede utilizar una media placa de terminación yeso que permite tapar las instalaciones dispuestas sobre el panel de OSB. Para ello es necesario calar el tendido de la cañería en el EPS de la placa de terminación, mediante una pistola de calor.

Se pueden cotizar obras sobre plano u optar por alguno de los kits, a un costo promedio de 4000 pesos uruguayos  por m2 (Murolisto) y 6000 pesos uruguayos (Muro Premium).

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Ya se dieron  a conocer los principales edificios que se estrenarán en Dubai Expo 2020 que dan una idea de la arquitectura por venir. Entre ellos, detalles futuristas, interactivos, descollantes y sustentables.

Bajo el lema “Conectando las mentes, creando el futuro”, la muestra que se desarrollará en un predio de 438 hectáreas en Jebel Ali, una ciudad portuaria ubicada entre Abu Dhabi y Dubai, que permitirá conocer algunos lineamientos de la arquitectura que se  viene. Entre las sorpresas se cuenta la obra “Poem Pavilion”, de la escenógrafa británica Devlin,  y uqe se trata de una estructura performativa que representará  a Inglaterra.

Según trascendió, conceptualmente el pabellón es una obra multipropósito. Se trata de un cono recostado, de 20 metros de altura, formado por filas de listones de madera laminada salientes, en forma de cruz. Estos “bastones” se extienden horizontalmente, con la punta del cono en su parte trasera. El extremo de estas estructuras conforman la fachada del edificio, en donde se imprimirán aforismos en diversas lenguas, creados tanto por la autora de la obra como por los propios visitantes. El resultado es la creación de una suerte de “poética colectiva universal” en varios idiomas.

El ingreso al edificio será por la parte inferior, a través de un laberinto que guía a los visitantes hasta el Espacio Coral, un espacio donde sonarán voces en coro de todos los continentes. Según Devlin, el concepto se inspiró en uno de los proyectos finales del físico Stephen Hawking de 2015, llamado Breackthorough Message, consistente en crear mensajes digitales que representarían a la humanidad.

“Mi esperanza es que la fusión entre arquitectura, poesía, música y ciencia en este proyecto dirigido por mujeres atraiga e inspire a las niñas y mujeres jóvenes a investigar áreas de ciencia y tecnología”, señaló Devlin en una nota publicada por el suplemento ARQ del diario argentino Clarín.  La muestra girará en torno a tres ejes temáticos: la movilidad, la sustentabilidad y la oportunidad.

Por su parte, la firma BIG del danés Bjarke Ingels creó el “Pabellón de las Oportunidades”, basado en una relectura de la arquitectura icónica de los Emiratos Árabes, teniendo especialmente en cuenta su funcionalidad a largo plazo y su sustentabilidad una vez concluida la muestra, tal como estipularon las bases del concurso. El proyecto de BIG se constituye como un edificio con una base inferior arqueada con un patio verde. En tanto, el británico Grimshaw Architects desarrolló su “Pabellón de la Sostenibilidad” como un conjunto de estructuras con forma de antenas parabólicas en cuyo interior funcionará un centro de promoción de tecnologías sustentables. El edificio se rodea de jardines, senderos serpenteantes y enclaves sombreados que regeneran los ciclos naturales.

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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ansiedad y la depresión son enfermedades muchas veces relacionadas con el trabajo, lo que genera menor productividad y mayor ausentismo. Es por eso que las empresas están cada vez más preocupadas por generar ambientes laborales saludables. Sin embargo, mientras las oficinas modernas, de espacios abiertos, promueven la comunicación en los lugares de trabajo, el ruido y las distracciones producen una gran cantidad de molestias.

Una encuesta de la Universidad de Sydney, Australia, el 50% de las personas que trabajan en una oficina abierta critican la falta de privacidad acústica, la condición que encuentran como la más molesta de su entorno de trabajo. Por otro lado, investigaciones de la Universidad de Estocolmo, Suecia, muestran que la gente que trabaja en oficinas abiertas tiene mayor tendencia a pedir licencias médicas. Otros estudios demuestran que el ruido puede reducir la productividad en un promedio del 10%.

 

Avances tecnológicos

Consultado por el suplemento ARQ del diario Clarín, Gabriel Caruso, arquitecto y director del área de Project Management para Argentina y Uruguay de Colliers International, señaló que por esas razones, hoy, las corporaciones se enfocan en el análisis de la forma de trabajo, el cambio generacional y las nuevas necesidades.

Uno de los factores que facilitan este cambio son los avances tecnológicos. “El uso de la tecnología provee soluciones innovadoras que integran el movimiento y la adaptabilidad al mobiliario de trabajo, como la inclusión de sensores que nos informan el uso y respuestas del usuario, recomendando mejores posturas y evitando así el sedentarismo”, sostuvo el especialista.

Caruso señaló que durante el NeoCon 2018, una convención que tiene lugar en Chicago desde 1969, donde se presenta lo más nuevo en diseño para usos comerciales e industriales e ideas innovadoras del ámbito corporativo, se vio como novedad la incorporación de los phonebooth,  cabinas de buena acústica que ofrece al empleado un espacio para mantener una llamada sin generar molestias al resto de los colaboradores.

 

Cabinas

En la muestra, la firma Framery, una compañía dedicada a la fabricación y desarrollo productos acústicos, también presento su cápsulas acústicas que vienen en tres modelos. La más pequeña de sus cabinas, Framery O, es un receptáculo cerrado para uso individual, ideal para hablar por teléfono o mantener video conferencias. La 2Q permite reuniones de cuatro a seis personas y la Q es perfecta para reuniones de dos personas. La gran ventaja de estas cabinas es que se pueden instalar y usar en el mismo día sin comprometer el funcionamiento de una oficina de planta abierta. Pueden ubicarse en lugares estratégicos sin demandar grandes reformas.

Productos como estos buscan solucionar los problemas que generan las distracciones en el entorno laboral, las que se deben principalmente a llamadas telefónicas y las típicas reuniones informales que suceden en las oficinas abiertas. Está comprobado que las conversaciones de terceros son las que producen la mayor interrupción en el flujo de trabajo. De hecho, estudios de la Universidad de California muestra que los empleados necesitan cerca de 20 minutos para volver a concentrarse luego de una pequeña distracción.

A pesar de los problemas acústicos, en términos de arquitectura, las plantas flexibles son beneficiosas en muchos sentidos. “Permiten mejor aprovechamiento del metro cuadrado y por lo tanto el aspecto económico del usuario”, explicó Caruso, y agregó: “Su auge se debe, en parte, al cambio generacional que modificó la forma de trabajo, a la vez que se generaron nuevas dinámicas laborales por el cambio tecnológico en donde se facilitó más el trabajo colaborativo”.

En las oficinas abiertas, al tener espacios diseñados acorde a cada tipo de área, se facilita el desempeño del empleado con mayor comodidad para el desarrollo de las tareas. “El espacio flexible también promueve la comunicación. Es por eso que pequeños equipamientos como los phonebooth pueden mejorar su mayor debilidad”, añadió el especialista a ARQ.

En esa búsqueda de privacidad, la firma De Vorm tiene su Pod PET Felt Privacy Chair, creada por el diseñador Benjamin Hubert.  Esta “silla de privacidad”, tal como se la ha bautizado, está pensada para áreas de descanso en oficinas y aún en viviendas. Sus altos laterales amortiguan los sonidos y aumentan la sensación de privacidad aún en lugares llenos de gente. Material y diseño aíslan a los usuarios de su entorno, y le permite trabajar de manera relajada y concentrada.

 

Sillas “capullos”

En el mismo rubro se inscriben otros productos como la silla Busby de Naughtone pensada como un “cocoon” (capullo) que sirve de refugio para los empleados que trabajan en oficinas abiertas, adecuado para que una persona haga llamadas telefónicas confidenciales, y con la capacidad de juntar dos o más piezas para un espacio más colaborativo. “Hay que tener en cuenta que el diseño de los espacios de trabajo ha ido mutando en relación con los cambios generacionales y la evolución de la tecnología”, afirmó Caruso y agregó que las oficinas se “democratizaron en pos de un bienestar general”.

En cuanto a lo que se viene en el futuro, el especialista afirma que el el diseño y las soluciones técnicas continuarán acompañando al cambio generacional y la versatilidad en la que se trabaja. “Creemos que se perderán aún más los límites de horarios y espacios, que la componente tecnológica tendrá mayor peso y que, de esta manera, se acortarán las distancias”, sostuvo.

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Ubicado muy cerca de Zurich, el edificio Ballet Mécanique está integrado por cinco unidades de viviendas distribuidas en tres pisos. Su autor, Manuel Herz, nombró así al edificio por el movimiento que despliega su fachada. En los cuatro lados del Ballet Mecánico las paredes de los dos niveles más bajos se abren mediante sistemas hidráulicos para formar balcones, pantallas y aleros de colores.

El edificio cuenta con elementos móviles de distintos tamaños. Los más grandes alcanzan a transformarse en balcones enmarcados por barandas plegables y se ubican frente a las salas de estar de cada departamento. En tanto, los paneles más pequeños se pliegan para formar balcones estáticos que funcionan como extensión de las habitaciones o como persianas.

Este sistema de aberturas funciona como protección solar y, al mismo tiempo, genera espacios residenciales más introvertidos cuando están cerrados. Por el contrario, cuando están abiertos, acercan la vegetación del entorno a los interiores. La idea de Herz fue generar un espacio intermedio entre el exterior y el interior, como una especie de ambiente de transición. Con esta intención, el arquitecto diseñó un bloque de viviendas que remite, en su estética, al Museo Heidi Weber de Le Corbusier. El resultado es un edificio que cambia de apariencia, desde un cubo monótono a una forma colorida e irregular, a partir del movimiento de las persianas.

Cada una de las persianas móviles está pintada del lado interno con distintos tonos de rojo y azul pensados en función de su vínculo con el museo, así como con la decoración de los departamentos. De superficies pálidas, los ambientes se tiñen de los tonos de los paneles por acción de su posición y el paso de la luz natural.

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El hotel circular ecosostenible “Svart” tendrá un sistema innovador donde, mediante la electricidad generada por paneles solares y aprovechando la luz y el calor del sol hasta su último rayo, se transformará en el primer edificio de este tipo que produzca materia energética positiva.

El nombre de este, hotel ‘Svart’, que significa “negro” en noruego, es un homenaje al hielo azul oscuro del glaciar Svartisen y al propio nombre Svartisen, que denomina a esta masa de hielo que cubre una extensión total de 370 kilómetros cuadrados a solo 20 metros sobre el nivel del mar.

Como la palabra para designar el “negro” y el “azul” es la misma en el idioma noruego antiguo, esta denominación es una referencia al patrimonio natural de Svartisen, su precioso glaciar y su entorno natural, explica la firma Snøhetta (https://snohetta.com), que ha proyectado este hotel.

Además de simbolizar y homenajear el espectacular ecosistema y el clima del norte noruego, el hotel será el primero del mundo en materia energética positiva (Energy Positive) situado sobre el círculo polar ártico y diseñado de acuerdo a una norma denominada ‘Powerhouse standard’, de acuerdo a Snøhetta.

Esta norma es una colaboración entre Snøhetta, las firmas Entra, Skanska y Asplan Viak, y la organización ZERO, y se aplica a los llamados “plus house” o “Casas Plus”, edificios productores de energía que, en el transcurso de 60 años generarán más energía renovable que el total de energía que se necesitaría para construir el edificio, producir sus materiales, sostener sus operaciones diarias y demolerlo.

En comparación con un hotel equivalente construido de acuerdo con las normas modernas de construcción en Noruega, este hotel reducirá el consumo anual de energía en alrededor de un 85%, y se convertirá en el edificio construido bajo el estándar Powerhouse más septentrional del mundo, según Snøhetta.

Consultada sobre el plan de construcción del hotel “Svart”, Therese Sanni, coordinadora de comunicaciones de Snøhetta adelanta que está programado que este edificio comience a construirse aproximadamente en un año, y abrirá sus puertas en 2021

“La construcción de un hotel de bajo impacto ambiental y positivo en energía es esencial para crear un destino turístico sostenible, que respete las características únicas y preserve la belleza natural de un entorno tan precioso, con raras especies vegetales, una particular fauna, unas aguas limpias y el hielo azul del glaciar Svartisen”, señalaó el socio fundador de Snøhetta, Kjetil Trædal Thorsen.

 

Arquitectura vernácula 

Añadió que el cuerpo circular de ‘Svart’ se extenderá “desde la costa a los pies de la montaña de Almlifjellet hasta las claras aguas del fiordo de Holandsfjorden, y esta forma de círculo proporcionará una vista panorámica del fiordo y una experiencia de vivir próximos a la naturaleza, a quienes ocupen el hotel”.

Según Snøhetta, este proyecto se inspira en la arquitectura vernácula local en forma de “fiskehjell” (estructura de madera en forma de letra A para secar el pescado) y el “rorbue” (un tipo tradicional de casa de temporada utilizada por los pescadores).

 

Mirador circular

Los postes del ‘Svart’ formarán un malecón de madera para que los visitantes puedan pasear en verano, y en invierno. Ese mismo paseo marítimo se podrá utilizar para almacenar embarcaciones y kayaks, en tanto que la altura de la estructura permitirá a los remeros navegar bajo el cuerpo del hotel, según sus diseñadores.

Para alcanzar el estándar de Powerhouse, los arquitectos han realizado un mapeo de cómo se comporta la radiación solar en relación al contexto montañoso a lo largo del año, para optimizar la captación de energía, según la mencionada compañía.

Los resultados de este estudio hicieron aconsejable el diseño circular del hotel, en el que tanto las habitaciones como los restaurantes y terrazas están estratégicamente situados para aprovechar la energía del Sol durante todo el día y todas las estaciones, señala la compañía de Oslo.

Añadieron que el techo del hotel estará cubierto con paneles solares producidos mediante energía hidroeléctrica limpia, lo que reduce aún más la huella de carbono de este edificio.

Las terrazas aisladas proporcionarán un juego de sombras en la fachada del hotel, la cual ofrecerá protección de la radiación solar en verano, cuando el sol está alto en el cielo, eliminando la necesidad de refrigeración artificial, señalaron.

Durante los meses de invierno, cuando el sol esté bajo en el cielo, los grandes ventanales de la fachada permitirán un máximo de insolación para aprovechar la energía térmica natural del Sol.

El hotel también utilizará pozos geotérmicos (una fuente energética que aprovecha calor natural del interior de la tierra) conectados a una máquinas denominadas ‘bombas de calor’, que se utilizan para calentar el edificio, reduciendo, así, el consumo total de energía del edificio, según sus proyectistas.

 

Sol de medianoche

Consultada sobre la dificultad de “cosechar” la luz del sol en el Ártico, Therese Sanni, coordinadora de comunicaciones de marketing de Snøhetta explicó a la agencia de noticias EFE desde la sede de la firma en Oslo (Noruega), que la idea de que en esa región escasea la luz solar “no es del todo cierta”.

“En realidad, debido a las características de la irradiación solar que recibe esta zona en verano, su producción anual de energía fotovoltaica será mayor que la cantidad de energía de este tipo que se podría ‘cosechar más’ al sur”, explicó Sanni.

“Esto significa que en verano, cuando la luz del día es abundante, el exceso de electricidad producido por los paneles solares del ‘Svart’ se venderá a la red eléctrica local”, mientras que “en invierno, el hotel comprará electricidad de la red eléctrica”, señaló la portavoz de Snøhetta.

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