Respecto de la nueva causal para configurar la residencia fiscal en Uruguay consistente en una inversión en inmuebles por más de UI 3.500.000 (aproximadamente USD 370.000) y presencia física de al menos 60 días en el año civil, el nuevo decreto aclara que únicamente se toman en cuenta inversiones en inmuebles efectuadas a partir del 01/07/2020, no computándose a los efectos de esta causal los bienes inmuebles comprados anteriormente.

 

Flexibilización de obtención de residencia fiscal en Uruguay:

El decreto del 163/20 del 11 de junio del 2020 introduce dos nuevas causales para configurar la residencia fiscal en Uruguay en el marco de política de promoción de inversiones y generación de empleo en el país.

El artículo del estudio Guyer & Regules dice que, a las causales existentes se suman dos nuevas opciones para configurar la condición de residente fiscal en Uruguay, a saber:

  1. A) Poseer una inversión en inmuebles por valor superior a UI 3.500.000 (aproximadamente USD 370.000) realizada a partir del 1/7/2020 y una presencia efectiva en territorio uruguayo de 60 días en el año civil. A éstos efectos se considerará el costo fiscal actualizado de cada inmueble.
  2. B) Poseer participación directa o indirecta en una empresa por valor superior a UI 15.000.000 (aproximadamente USD 1.585.000) realizada a partir del 1/7/2020 y que genere al menos 15 nuevos puestos de trabajo directo en relación de dependencia, contratados a partir del 1/7/2020, a tiempo completo, en el año civil y que no impliquen disminución de puestos de trabajo en empresas vinculadas.

 

Situación actual: causales anteriores y agregados nuevo decreto:

La normativa uruguaya establece que una persona física será considerada residente fiscal en Uruguay si se da alguna de las siguientes condiciones:

Que la persona permanezca más de 183 días durante el año civil en territorio uruguayo. Las ausencias esporádicas, aquellas que no excedan de los 30 días corridos, serán consideradas para el cómputo de los 183 días, salvo que la persona acredite que tiene residencia fiscal en otro país.

Que radique en territorio nacional el núcleo principal o la base de sus actividades o de sus intereses económicos o vitales:

Intereses Vitales.

Se presume, salvo prueba en contrario, que la persona tiene sus intereses vitales en territorio nacional, cuando residan habitualmente en Uruguay su cónyuge y sus hijos menores de edad que dependen de él. El cónyuge no deberá estar separado legalmente y los hijos deben estar sometidos a patria potestad. En caso que no existan hijos bastará la presencia del cónyuge.

Intereses Económicos por trabajo.

 Se entenderá que una persona tiene el núcleo principal o la base de sus actividades, cuando genere en el país rentas de mayor volumen que en cualquier otro país. No configurará la existencia del núcleo principal de sus intereses económicos ni la base de sus actividades, por la obtención exclusivamente de rentas puras de capital, aun cuando la totalidad de su activo esté radicado en la República. Dado que la norma habla de rentas generadas en el país, no bastará con que el mayor ingreso de la persona sea pago por una empresa uruguaya, sino que deberá corresponder a una retribución por tareas realizadas en Uruguay.

Adicionalmente, y salvo que acredite su residencia fiscal en otro país, se considerará que una persona física radica la base de sus intereses económicos en Uruguay (y por lo tanto es residente fiscal) cuando posea en Uruguay una inversión que cumpla alguna de las siguientes características:

Intereses Económicos por Inversión en Inmuebles.

 Una inversión en bienes inmuebles por un valor superior a UI 15.000.000 (aproximadamente USD 1.585.000) considerando el costo fiscal actualizado de acuerdo a normas del Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF).

Intereses Económicos por Inversión en Empresa con Proyecto promovido.

Que directa o indirectamente posea una inversión en una empresa por un valor superior a UI 45.000.000 (aproximadamente USD 4.755.000) y que dicha empresa posea  actividades o proyectos que hayan sido declarados de interés nacional de acuerdo a la ley de inversiones. Para valuar la participación se deberá considerar la normativa del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE).

Intereses Económicos por Inversión en Inmuebles más presencia en Uruguay (NUEVO y MODIFICADO).

Poseer una inversión en inmuebles por valor superior a UI 3.500.000 (aproximadamente USD 370.000) realizada a partir del 1/7/2020 y una presencia efectiva en territorio uruguayo de 60 días en el año civil. A éstos efectos se considera el costo fiscal actualizado de cada inmueble, por lo que queda claro que esta causal refiere a nuevas inversiones en inmuebles realizadas a partir del 1/07/2020

Intereses Económicos  por Inversión en Empresa más generación de empleo (NUEVO).

Poseer participación directa o indirecta en una empresa por valor superior a UI 15.000.000 (aproximadamente USD 1.585.000) realizada a partir del 1/7/2020 y que genere al menos 15 nuevos puestos de trabajo directo en relación de dependencia, contratados a partir del 1/7/2020, a tiempo completo, en el año civil y que no impliquen disminución de puestos de trabajo en empresas vinculadas.

Configuración de las causales y sus efectos:

El cumplir con alguna de las siete causales descritas anteriormente implica configurar la calidad de residente fiscal en Uruguay debiéndose por lo tanto ceñirse al régimen tributario uruguayo.

Tal cual mencionado, en el caso de las causales económicas por inversiones, las mismas aplican salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país.

Lo descripto refiere a la normativa interna uruguaya que debe ser integrada conjuntamente con los Convenios Internacionales para evitar la doble imposición vigente entre Uruguay y los diferentes países eventualmente involucrados.

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Ambito Financiero de Argentina publicó que, a pesar de la cuarentena por el coronavirus, hay un boom de consultas de argentinos para comprar inmuebles en Uruguay, un clásico que parece afianzarse en cada escenario de crisis que atraviesa el país. “En mayo registramos un 70% más de demanda que en el mismo mes del año pasado”, sostuvieron referentes del sector de bienes raíces del otro lado del río. La explicación: el gobierno uruguayo eliminó casi el total de restricciones en la normativa de vivienda promovida, lo que hace más tentador la inversión en ladrillos a lo que se suma la situación favorable respecto a la pandemia del país vecino.

“Desde el Portal InfoCasas detectamos que las consultas de argentinos se duplicaron en el último mes, respecto a abril de este año. Además, las mismas crecieron un 70% si se compara con mayo de 2019. La mayoría de las búsquedas provienen de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires, así como también Córdoba y Santa Fe en menor medida”, detalló Baltasar Urrestarazu, CEO del portal.

Las consultas están dirigidas a inversión. Apartamentos en pozo o pronto a terminar, menores a U$S 150.000. “Ya veníamos de un boom que había empezado en diciembre, ahora evidenciamos un segundo boom, hay una verdadera ola de demanda de argentinos. Sólo durante el mes de mayo tuvimos cerca de 10.000 consultas”, agregó Urrestarazu.

Las inmobiliarias uruguayas coincidieron en que la demanda creció exponencialmente en el último mes. “Las consultas crecieron tanto de argentinos como de extranjeros”, remarcó Fabián Kopel, CEO de Kopel Sánchez Desarrollos. El principal motivo, los brokers uruguayos lo atribuyen a la gran demanda de alquileres que hoy existe en Montevideo y la nueva legislación para las viviendas promovidas.

El programa que lanzó hace ya algún tiempo el gobierno de Uruguay sobre Viviendas Promovidas, busca generar alternativas de alquiler para la clase media en zonas céntricas y accesibles de la ciudad. La propuesta generó que comiencen a desarrollarse edificios para comprar unidades y poner en alquiler en un mercado seguro y con mucha carrera de expansión. Quienes apuestan a este tipo de construcción, reciben importantes beneficios que consisten en la exoneración del 100% de impuestos a la renta y patrimonio por 10 años, y el 2% del impuesto ITP (a las transmisiones patrimoniales) en la primera venta. Se trata de unidades que van desde los u$s 65.000 a los u$s 165.000 aproximadamente, de 1 a 3 ambientes y que brindan una rentabilidad del 5% o 6% dependiendo la zona, una ganancia que duplica a la de un alquiler convencional en la capital argentina.

“Recientemente, a este ya tentador programa, se sumaron los anuncios vinculados a las flexibilizaciones para obtener la residencia uruguaya y así poder invertir con mayor facilidad en el país”, ejemplifica Kopel. A su vez, no sólo es más simple tramitar la residencia, sino que bajaron los montos que solicita el gobierno para establecerse. Por otro lado, “están permitiendo los pagos en efectivo para la compra de propiedades de hasta u$s 100.000, medida que estaba restringida en Uruguay, y que permite que quienes tengan algunos ahorros pueden asegurarlo en el ladrillo uruguayo”, concluyó Kopel.

Y si bien creció la demanda de argentinos para invertir en Uruguay también hay un público que hoy decide vender sus propiedades por la dificultad para mantenerla. “Hay un perfil de inversores que busca comprar inmuebles en valores muy por debajo de los que establece el mercado. En este caso las oportunidades son en Punta del Este y su zona de influencia donde algunos propietarios argentinos, al tener dificultades para mantener esos inmuebles, salen a la venta con valores muy bajos”, concluyó Gustavo Pereira, titular de la comercializadora uruguaya.

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El conflicto comercial entre Estados Unidos y China influirá en la actividad transfronteriza durante muchos años, independientemente del liderazgo de Estados Unidos, fortaleciendo así las oportunidades de inversión inmobiliaria en mercados como la India, Vietnam y Europa.

El sector de biotecnología y ciencias de la vida recibió 2,5 billones de dólares de inversión a nivel global en los cinco años anteriores a 2019 y se espera que crezca tras el Covid-19, con posibles oportunidades en nuevos mercados como la India, España, Australia y Austria.

Los bajos tipos de interés a largo plazo asegurarán que el sector inmobiliario mantenga la demanda como asset class, con un desajuste entre alta liquidez y baja disponibilidad de activos de calidad, manteniendo la competencia alta y los rendimientos bajos.

Las tendencias de inversión en el sector inmobiliario se mantendrán en la misma línea, a pesar de la crisis del Covid-19.

Así lo afirma el último informe de Impacts elaborado por la consultora internacional Savills, en el que se han examinado las principales tendencias del sector para determinar la futura actividad de inversión inmobiliaria a nivel global. Para ello, se han analizado los diversos ‘puntos de inflexión’ sociales, medioambientales, demográficos y tecnológicos a los que se enfrenta de manera inminente el sector inmobiliario mundial.

 

Impacto

En la última actualización de su programa de análisis Impacts, Savills indica que el conflicto comercial en curso entre EE UU y China se verá eclipsado por el impacto de la pandemia este año, ya ha acelerado cambios en las tendencias del comercio a nivel global. La reubicación del manufacturing chino ha liberado grandes extensiones de suelo para uso comercial y residencial en los límites de las grandes ciudades y ha beneficiado a otros países. Entre ellos se encuentran Vietnam, donde las exportaciones de manufacturing a EE UU aumentaron casi un 36 % en 2019, convirtiéndose en el socio comercial que más rápido creció el año pasado, seguido de India, Malasia, Tailandia y Corea del Sur.

Los alquileres industriales en los distritos de Ciudad Ho Chi Minh (Vietnam), por ejemplo, aumentaron un 54% a lo largo del año hasta junio de 2019, al convertirse en un importante mercado manufacturero. En la India también se ha registrado un aumento de la ocupación industrial ligera, en particular por parte del sector automovilístico, y Blackstone y Brookfield figuran entre los inversores que ya han destinado grandes cantidades de capital a su mercado inmobiliario. La consultora señala que, más allá de Asia, otros países europeos también aumentaron su cuota de mercado el año pasado, lo que indica posibles oportunidades de fortalecimiento para los inversores inmobiliarios en esos lugares en determinados sectores, como el logístico en los puertos españoles de Valencia, Algeciras y Barcelona, según señala el informe.

A largo plazo, las dificultades comerciales con EE UU pueden acelerar la formación de un bloque de libre comercio regional, es decir, una Asociación Económica Regional Integral compuesta por 16 naciones indo-pacíficas, incluyendo China, Australia, Japón, Indonesia y Corea del Sur que podría ser firmada este año, creando la mayor área de libre comercio del mundo, lo que impulsaría la riqueza y la estabilidad, elementos cruciales para los inversores inmobiliarios, tal y como se desprende del informe.

Por otra parte, la consultora internacional destaca que la asociación del sector inmobiliario con el biotecnológico va a ser uno de los objetivos de inversión de más rápido crecimiento, ya que las empresas del sector parecen dispuestas a acelerar su crecimiento y a hacerse predominantes en más zonas geográficas.

En este sentido, Savills apunta que, aunque la mayor parte de que los 2,5 billones de dólares de inversión en capital riesgo -un indicador importante del futuro crecimiento del sector biotecnológico- y, por tanto, la demanda de bienes inmuebles, se centró en EE UU y China durante los últimos cinco años, los países que experimentaron un crecimiento particularmente mayor en 2019 fueron la India (+180 % anual), España (+83 % anual), Australia (+79 % anual) y Austria (+453 % anual*).

 

Inversores

Es posible que estos países aún no estén en el radar de los inversores inmobiliarios en lo que respecta al sector de biotecnología y ciencias de la vida, pero según Savills, potencialmente ofrecen la oportunidad de construir una cartera de inversiones en torno a los clusters de innovación, que comprenden una diversidad de activos inmobiliarios, desde incubadoras de startups e instalaciones de I+D, hasta edificios de oficinas.

Aunque los riesgos económicos, políticos y cíclicos siguen existiendo y se han acentuado por la reciente pandemia, los inversores seguirán apostando por el real estate, con una falta de correspondencia entre la alta liquidez y la baja disponibilidad de activos de calidad que mantiene la competencia alta y los rendimientos bajos.

Savills afirma que los inversores harán frente a los riesgos mediante diversificación y precios, aunque las circunstancias excepcionales de 2020 pueden provocar una “huida hacia la calidad” de activos prime de oficinas y logísticos en las principales ciudades del mundo, como París, Los Ángeles, Nueva York, Sídney y Tokio a corto plazo, según Savills.

Sin embargo, a largo plazo, las ciudades más pequeñas e innovadoras como Barcelona o Estocolmo, y las ciudades chinas en desarrollo, como Shenzhen y Shangai, se convertirán en ubicaciones de inversión defensiva para los inversores core, al igual que oportunidades estructurales en propiedades de alquiler residencial y alternativos, ya que las tendencias demográficas en todo el mundo seguirán impulsando la demanda de esos activos.

Según la consultora inmobiliaria internacional, los cambios estructurales en el sector retail, que comenzaron en Estados Unidos y Reino Unido y se estaba trasladando a algunos mercados de Europa y Asia-Pacífico, ofrece oportunidades para comprar activos regiones concretas donde las rentas ya se han rebajado o donde los precios bajos permitirían a los nuevos propietarios pueden aportar valor.

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En el escenario en el que estamos viviendo, hablar de inversiones inmobiliarias parece ciencia ficción. Pero una vez que pase la pandemia y la vida comience a ordenarse, será tiempo de tomar decisiones. Cruzar el charco ya no estará vedado para los argentinos dispuestos a poner una ficha en Montevideo, según un informe elaborado por el diario argentino La Nación.

Nuestra capital se vislumbra como un mercado atractivo en bienes raíces para aquellos inversores que buscan seguridad jurídica, estabilidad económica, alta rentabilidad, libre contratación de alquileres y beneficios impositivos.

Con esto en mente, según el diario de la vecina orilla, nuestro país se anticipó a la Argentina y está estimulando al sector como estrategia para reactivar la economía: el lunes 13 de abril tras una licencia de 15 días las empresas y unos 100.000 trabajadores de la construcción retomaron la actividad con un estricto protocolo de seguridad.

“El mercado de Montevideo reaccionó muy rápido, se reiniciaron las obras, empezaron a dar turnos en el registro para firmas, las escribanías nunca cerraron y el ritmo de ventas está muy firme. Si bien hay algunos desafíos en el corto plazo, las proyecciones son muy favorables: la estabilidad, previsibilidad y políticas sostenidas nos invitan a seguir apostando al país vecino”, dice Martín Schulz, CEO de la desarrolladora Vitrium Capital, con presencia regional.

Teófilo Banchero, CEO de la comercializadora uruguaya Banchero Real Estate coincide con él y explica cuál fue la receta para reactivar la construcción: “La eficiencia, seriedad y velocidad con que se tomaron las medidas, sumado a la licencia de la semana del turismo influyeron en que el rubro no se detuviera. También y no menos importante, el nuevo Gobierno anuló algunos cambios sin sentido que se habían hecho a la Ley de Vivienda Promovida”. Entre las nuevas medidas figura la rebaja el mínimo de inversión exigido para acceder a los beneficios impositivos en proyectos de gran envergadura: ese monto antes era de US$ 15 millones y ahora bajó a US$ 6,4 millones. Por otro lado, la bancarización obligatoria de cualquier operación pasa de US$ 5000 a US$ 100.000, cambios que estimulan la inversión de los argentinos.

“Uruguay no implementó cuarentena sino lo que se llamó aislamiento social responsable. La idea fue atacar la emergencia sanitaria sin comprometer la economía. Los registros de propiedad inmueble nunca dejaron de funcionar y las inmobiliarias estamos trabajando con un protocolo que está establecido en lo que se llama la nueva normalidad, al igual que cafeterías y restaurantes. Esto hizo que el mercado se frenara más que nada por expectativas de baja de precios que por una imposibilidad real de ejecución de operaciones. El parate fue en el primer mes. Ya en abril comenzamos a hacer algunas operaciones más que nada orientadas a renta”, relató Gustavo Pereira, titular de la comercializadora uruguaya Amarras.

La reactivación fue lenta y comenzó por pequeñas obras de viviendas individuales, luego se sumaron las barracas de materiales y proveedores pero recién en los últimos días se pudieron ver todas las obras activas. En la vuelta a la actividad, además del distanciamiento social, se implementaron estrictas medidas preventivas que exige el protocolo sanitario como la desinfección de todas las herramientas, el uso de tapaboca y la toma de la temperatura en el ingreso al trabajo, previa higienización de vestuarios, baños y comedores. “ A fines de abril se testeó a una muestra significativa de trabajadores del sector y como no hubo casos de contagio, sirvió de modelo para animarse a liberar otros rubros como las oficinas públicas y los negocios a la calle con excepción de los shoppings”, narró Banchero.

La cantidad de habitantes es una de las grandes ventajas de Uruguay con respecto a la Argentina ya que permite un mayor control. “Aquí se utiliza mucho la moto como medio de locomoción, eso evita muchísimo el contacto entre las personas como sucede en el transporte público”, dijo Fabián Kopel, CEO de Kopel Sánchez, uno de los estudios de arquitectura más reconocidos de Uruguay.

En este contexto de incipiente reactivación, la ciudad vecina se vislumbra como un mercado atractivo en bienes raíces para quienes procuran seguridad jurídica, estabilidad económica, alta rentabilidad, libre contratación de alquileres y beneficios impositivos. “En los últimos 20 años al menos un argentino compró una unidad en todos los edificios que se construyeron en Montevideo con destino para renta”, señala el broker Gonzalo Martínez Vargas, CEO de Moebius Real Estate. Banchero lo reafirma:”Desde hace muchos años Montevideo seduce a los argentinos. Se trata de una ciudad con una necesidad importante de viviendas y a la vez con un escaso acceso al crédito, lo que redunda en un buen negocio de renta.

En los últimos 10 años los activos se han valorizado y la rentabilidad es muy pareja con baja vacancia, sobre todo en las unidades chicas”. Después de las PASO, las consultas de los argentinos en InfoCasas, un portal de búsqueda de propiedades del país vecino, aumentaron en un 250 %. Los expertos coinciden en que esta crisis presenta algunas oportunidades interesantes con descuentos de entre el 10 y 15% en algunos casos.

Uruguay tiene reglas claras con una inflación que en 2019 cerró en 8,8% y que no sufre variaciones bruscas. “Los valores de incidencia de la tierra son bajos, los costos de construcción se han ajustado y es un mercado que respeta los requisitos de cualquier desarrollador. Además tiene el porcentual de clase media más grande de América latina”, explicó Schulz.

 

Vivienda promovida

Entre las opciones más interesantes de inversión figuran los proyectos apoyados por la Ley de Vivienda Promovida que están exentos de impuestos por 10 años y dejan una renta de entre 5 y 6% anual en dólares. “Se acaba de autorizar un nuevo decreto que otorga un mayor beneficio fiscal para aquellos que compren viviendas para arrendamiento, otorgándoles el 100% de exoneración independientemente de la zona. Esto es un gran beneficio ya que antes era sólo del 40% y variaba según el barrio”, aclara Kopel. Estos emprendimientos de vivienda promovida se desarrollaron en las zonas adyacentes a los vecindarios costeros más caros y demandados como Pocitos y Punta Carretas donde el precio del m2 asciende a US$ 3.500. Frente al encarecimiento de estas tierras, los desarrollistas eligieron barrios como Cordón, La Blanqueada, Parque Battle y Tres Cruces donde el m2 a estrenar ronda US$ 2.400. Son áreas con edificaciones más antiguas que se están empezando a modernizar con el auge de las inversiones propiciadas por exenciones fiscales e impositivas.

 

Nuevos emprendimientos 

Por otro lado, Vitrium Capital, empresa dedicada al desarrollo de proyectos inmobiliarios con presencia regional, planea entregar a mediados de 2020 el edificio 01 Las Artes de líneas modernas con vistas a la rambla y que ya está vendido en un 80%. Es su segundo proyecto enmarcado bajo la Ley 18.795 de Vivienda Promovida y el cuarto emprendimiento que suma a su portafolio en la capital uruguaya. En breve planean comenzar las obras de 01 Del Centro que está vendido en más del 40% y que contempla dos torres de 11 pisos conectadas por un puente que reúnen 81 apartamentos y espacios comunes en el corazón de la ciudad. Para el segundo semestre tienen previsto arrancar con 01 Libertador, un proyecto residencial con fachada ecológica, que propone modernizar el paisaje urbano.

Además de las áreas que se desarrollaron por las viviendas promovidas, hubo zonas que crecieron por otros factores como el caso de Malvín, que este año superó a Pocitos en ventas. ¿La razón? “Este barrio creció por las condicionantes que empezó a recibir Carrasco en cuanto a mínimos de metros a construir, lo que hizo que mucha gente joven de Carrasco se fuera a Malvín en búsqueda de unidades chicas”, explicó Banchero.

Sin duda, aquellos que buscan propiedades premium para vivir miran las áreas cercanas a la rambla que están creciendo y ofrecen valores por debajo de los barrios tradicionales como Carrasco y Buceo.

 

Exoneraciones

Las exoneraciones son desde el nuevo decreto para todo tipo de unidades. Se consiguen departamentos en construcción de dos dormitorios con cochera y amenities por US$ 125.000 con una renta mensual de US$ 615. También existen de un dormitorio al contado por US$ 85.000 en pozo.

Los nuevos decretos de inversión contemplan a futuro la exención de impuestos y además flexibilizaron las políticas respecto a la construcción de monoambientes. Hoy con el fin de evitar una sobreoferta de esta tipología- muy buscada por inversores- se limita su cantidad al 25% de un proyecto pero en el corto plazo se espera liberar esta restricción. ¨Este cambio es clave ya que suelen ser unidades muy buscadas por los inversores por sus valores más bajos que rondan los US$ 63.000¨, agregó Kopel. Su estudio de arquitectura supo aprovechar esta oportunidad y lanzó Comunidad Ventura: una nueva opción de inversión con rentabilidad mensual inmediata en dólares. La propuesta permite invertir en zonas con mucho potencial en Montevideo y alta demanda por parte de la clase media uruguaya. Según el arquitecto, el proyecto asegura una rentabilidad de hasta 8% anual en departamentos que aún están en construcción, desde el momento de la compra hasta su ocupación. Y detalla que una vez alquilada la unidad, ofrece una renta entre 5 y 6% anual en dólares con la posibilidad de reventa. En tiempos previos a la pandemia asegura que gozaban de alta liquidez aunque ahora, por supuesto, todo es más difícil de predecir. Los precios arrancan en US$ 2000/m2 con financiación para unidades en pozo y a partir de US$ 75.000 el valor final de un monoambiente. Kopel Sánchez invirtió más de US$ 150 millones en 23 emprendimientos en el régimen de propiedad horizontal, de los cuales 16 llevan el mismo nombre: Ventura. El objetivo fue crear una especie de comunidad entre las personas que viven en los edificios mediante una aplicación que les permite a los residentes contactarse, reservar espacios y participar de actividades culturales, educativas y deportivas. Este año piensan entregar 200 unidades en tres edificios de las cuales quedan 25 unidades disponibles.

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En  el país trasandino nació originalmente para resolver las necesidades insatisfechas de la industria y hacer los procesos más eficientes en el sector de la construcción. Hoy se plantea como una herramienta para ayudar a recuperar las ventas del rubro el cual retrocedió sobre un 40% en el último trimestre.

Un informe del portal www.eleconomistaamerica.cl  sostiene que para nadie es novedad que el coronavirus está afectando la economía.

Uno de los últimos efectos se concentra en la industria inmobiliaria, la cual -según un estudio de GFK Adimark- retrocedió 42,2% en venta de propiedades comparado con el trimestre anterior, siendo el índice más bajo desde el año 2000.

En otras palabras, este rubro necesita ayuda.Y el contexto es preocupante, ya que al comparar las cifras del informe con la misma fecha del 2019, la conclusión es que la venta de inmuebles ha disminuido sobre un 60%, aun así el valor de es estos no se ha visto modificado sustancialmente.

Ahí es donde aparece un software digital creado y desarrollado en Chile, el cual busca digitalizar el control y gestión de la gestión inmobiliaria.

MobySuite es un sistema informático que recorre el proceso de compra de una propiedad desde el primer contacto del potencial propietario, hasta la entrega efectiva del inmueble, con una serie de módulos diseñados para facilitar la atención a clientes (de forma presencial y remota), presentación de proyectos, proceso de reserva-promesa y escritura; además de la gestión de pagos, cobranza y la gestión de documentos.

Y eso no es todo, porque desde la llegada del Covid-19 la fuerte baja de la asistencia de usuarios a salas de ventas y el paulatino cese de las consultas vía online, llevó a que se completara un sistema para desarrollar la postventa, de manera de poder coordinar la entrega de los inmuebles, levantamiento de observaciones, atención de requerimientos y control de las garantías y plazos. Todo, de manera digital.

 

Cómo funciona 

Moby Suite, tiene un cerebro central -que es el sistema de gestión comercial- el cual establece comunicación con una serie de otros módulos o partes: como el cotizador web, el centralizador de portales (que reúne todas las cotizaciones de portales inmobiliarios en un solo lugar), Reserva Web, Aplicación de Plan Pagos (pago de cuotas de clientes en tiempo real), Aplicación de Recepción y Entrega, Aplicación Gerencial (reportes en tiempo real para mejor toma de decisiones) y Sistema de Postventa. Todo esto -por funcionamiento y seguridad- montado sobre Amazon Web Services.

Este desarrollo chileno, de categoría SaaS (softwareas-a-service) está orientado a inmobiliarias por los beneficios a los que pueden acceder al tenerlo: contar con respaldo de todas las informaciones que manejan; rapidez para poder atender los requerimientos de clientes; automatización respecto a documentos que se deben considerar para el proceso y; muy importante, disminuir la tasa y tipo de errores que antes podían ocurrir bajo un servicio análogo o poco dinámico.

MobySuite entrega informaciones con las que se pueden detectar espacios de mejora para cada una de las partes del proceso, junto con potenciar las acciones que operan de buena manera.

“Creamos esta plataforma para poder ayudar a digitalizar una de las industrias menos tecnológicas del país y del planeta”, indicó Dante Opazo, CEO de MobySuite. “Al tener acceso a métricas y datos duros, somos capaces de ofrecer a ambas partes -las inmobiliarias y potenciales clientes o propietarios- una nueva forma de relacionarse: más eficiente, con menos burocracia y, sobretodo en las condiciones actuales, que funciona de manera remota, gracias a la tecnología”, añade Opazo.

MobySuite fue creado en 2013 y fue expandiendo sus servicios hasta superar los 20 clientes, entre ellos, algunas inmobiliarias nacionales muy reconocidas como Bravo-Izquierdo, Alborada, ISN y Argenta, con presencia en todo el país, particularmente en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Los Lagos y Metropolitana.

A finales de 2019 dio el salto a Perú y México, donde comenzó a funcionar en alianza con algunos representantes locales, con el objetivo de posicionarse como referente latinoamericano. “Somos el único software en Chile 100% especializado en inmobiliarias, buscamos ser referentes latinoamericanos y seguir como una alternativa consolidada para las inmobiliarias”, afirmó su director ejecutivo, Dante Opazo.

 

Digitalización en Brasil

Asimismo, la cuarentena impuesta para evitar la propagación del Covid-19 ayudó a que se implantará nuevas herramientas en el mercado inmobiliario.

Homer, una plataforma gratuita que conecta a corredores, vendedores y compradores de todo Brasil, ha ayudado a muchas personas en estos días de crisis sanitaria para realizar en línea los procesos de compra de casas y apartamentos.

La compañía explicó que tienen 45 mil corredores registrados en su base y depende del uso de inteligencia artificial para revelar opciones inmobiliarias más asertivas. Asimismo, la compañía brasileña detalló que su modelo de negocio se basa en un porcentaje de las transacciones de propiedades “no exclusivas”, lo que significa propiedades que no fueron traídas a la base por un corredor, y en la adhesión de los clientes a la financiación de bienes inmuebles requerida a través de la plataforma.

La directora ejecutiva de Homer, Lívia Rigueiral dijo “no ganamos nada de la red de socios en sí. Somos una empresa de tecnología”. Asimismo, la ejecutiva explicó que la startup -es un concepto ligado a los negocios en la era digital- ha alentado cada vez más la profesionalización del sector inmobiliario y ha reforzado la importancia de las conexiones entre los corredores para generar buenos negocios.

“Somos la conexión, ofrecemos un mercado de corredores y propiedades. El profesional es fundamental para el proceso de consultoría”, agregó. En ese mismo orden, Rigueiral manifestó que la tecnología siempre tuvo la intención de ser complementaria en el proceso, por ejemplo, ayudando a los usuarios a descartar opciones.

“Con estas herramientas, con visitas virtuales, no se pierde tiempo en salir de casa para visitar propiedades. Funciona como un primer examen, un primer análisis. El comprador ya descarta varias propiedades en esta etapa del proceso”, apuntó.

Livia, también añadió que este tipo de herramientas tiene muchas oportunidades en la crisis para aquellos que necesitan comprar una casa o un departamento, porque “los precios pueden ser más baratos ya que los propietarios que buscan ansiosamente liquidez aceleran sus planes de ventas”.

Según datos del sindicato inmobiliario Secovi en San Pablo, las ventas de abril, fueron un  65% más bajas de lo previsto antes de la pandemia. Del mismo modo, resaltó que los aplazamientos de nuevos lanzamientos en la región metropolitana de San Pablo representaron 267 millones de dólares, en pérdida de potenciales ventas.

Por su parte, el presidente de Secovi, Basilio Jafet, indicó que “estamos viendo aplazamientos. La gente lo pospone. No van a visitar el apartamento modelo decorado, no van a mirar al corredor a los ojos. Por lo tanto, es un poco complicado. La gente ha preferido posponerlo”.

“La pandemia terminó acelerando un proceso que ya estaba en marcha, mostrando a los corredores que no hay vuelta atrás cuando se trata del uso de plataformas virtuales. Las cosas están sucediendo de manera diferente”, puntualizó.

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