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Suba del dólar paralizó el mercado inmobiliario argentino, pero hay confianza en superar la “zona de turbulencia”

Los corredores inmobiliarios argentinos afirman que la volatilidad cambiaria afectó las operaciones en el mercado, y confían en que pronto el sector volverá a operar con normalidad a partir de la estabilización del dólar, según surge de un relevamiento efectuado por la agencia Télam.

El presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CÍA), Alejandro Juan Bennazar, consideró que el sector atraviesa actualmente “una zona de turbulencia”, a pesar de lo cual confía en que esta situación “va a pasar”.  En diálogo con Télam, Bennazar mencionó que antes de la suba de la divisa estadounidense había 12 llamadas diarias de consulta de interesados a las inmobiliarias, y que ahora se redujeron a una sola llamada.

“Los propietarios ofrecen sus inmuebles en dólares y los bancos dan créditos en pesos”, explicó Bennazar, por lo que propuso que todos los créditos sean otorgados en UVAs, para que “la tasación, la oferta y la venta” sea en esas unidades de cuenta, y las operaciones sean más previsibles.

Las UVAs es la denominación que reciben las Unidades de Valor Adquisitivo  en la vecina orilla, una unidad de medida creada por el Banco Central de ese país para fomentar el crédito hipotecario. Bennazar agregó que antes de la escalada del dólar “se lograron cerrar un 80% de las operaciones”, pero a medida que aumentaba la cotización se dificultaron las compraventas. 

“Los bancos retasaron las propiedades y el comprador no calificó. Los propietarios ofrecen sus inmuebles en dólares y los bancos dan créditos en pesos”, explicó el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

De todas formas, se mostró confiado de que la “zona de turbulencia” se superará, y mostró su conformidad en que el gobierno argentino haya convocado a la Mesa de Diálogo Inmobiliaria, y aseguró que la entidad que preside propondrá que los préstamos hipotecarios se otorguen en UVAs, para evitar desfasajes de precios.

 

Lo negativo y lo positivo 

Por su parte, Alejandro Reyser, socio y director de Red Real Estate Developers, dijo que el alza del dólar ocasionó un impacto negativo y otro positivo: el negativo está relacionado con las personas que tenían aprobado un crédito en pesos, y que ahora no alcanza para comprar la propiedad ya que ahora vale más.

“El positivo es que los dólares le rinden más a la gente que compra proyectos estructurados en pesos. Los nuestros son en UVAs”, afirmó.

A su turno, Alejandro Ricciardi, gerente de ventas de la inmobiliaria Landa, dijo que “las propiedades valuadas en dólares no modificaron su precio y esto se traduce en un aumento sustancial del valor de la cuota o la cantidad de años de financiación. En algunos casos se vuelve inviable”, reflexionó.

Ricciardi dijo que “en los inmuebles valuados en dólares, la suba de la divisa generó una pausa, ya que la gente ante la turbulencia prefiere frenar y esperar que las cosas se tranquilicen”.

En tanto, Leonardo Rodríguez Nader, de la desarrolladora CMNV, sostuvo que “ya en las últimas semanas hubo operaciones con crédito que se cayeron. El banco presta pesos y para comprar una vivienda terminada el mercado exige dólares. En consecuencia, el valor de la propiedad en pesos sube inmediatamente”.

 

Créditos 

Por su parte, Tomás Montoreano, de Fam Inmobiliaria, consideró que “los bancos deberían acelerar el proceso desde que dan el ok al crédito y el plazo para escriturar, están tardando entre 60 y 90 días. Es demasiado tiempo de espera para una persona que cerró en pesos con el banco y en dólares con el vendedor de la propiedad”.

Montoreano dijo que “la incertidumbre se da sobre todo en los inmuebles usados, porque esas propiedades están dolarizadas y los créditos se otorgan en pesos, por lo cual si sube el dólar el comprador tiene menor capacidad de compra”.

Por último, Matías Santoro, del Grupo inmobiliaro FBA, consideró que “las convulsiones económicas generan incertidumbre. Ante ese panorama la demanda tiende a retraerse y esperar”.

Si bien la mayoría utiliza la palabra stand by para definir la situación actual, aseguran que, una vez más, con creatividad y nuevas herramientas, habrá una reactivación, como ya sucedió con otras crisis. Por supuesto, amparados en que “el ladrillo es el mejor resguardo”.

Para Esteban Edelstein Pernice, uno de los socios de la inmobiliaria Castex, “el gran problema del mercado inmobiliario argentino es que pensemos en dólares”.

Y agregó que lo ideal sería acostumbrarnos a pensar en UVAs, como se hace en Chile donde se piensa en unidades de fomento, es decir, en un instrumento en pesos pero actualizado por el índice de inflación.

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