El presidente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines, Daniel Diverio, recibió a Del Constructor en la sede del gremio para analizar la situación del sector frente a un nuevo gobierno, las perspectivas para este 2020 y la necesidad de atraer inversores, pero sin flexibilización ni desregularización laboral. Al contrario, Diverio cree que mantener las reglas claras y profundizar las conquistas de los trabajadores es un sesgo de seriedad por parte del país.

 

¿Qué balance hace el SUNCA del 2019?

Hace poco juntamos el Ejecutivo de nuestro sindicato e intentamos hacer un balance de lo que ha sido el año. En lo que tiene que ver en lo laboral ha sido un año donde no hemos tenido muchos altibajos. O sea, venimos de una baja importante de trabajadores de la industria de la construcción a partir del 2014 a la fecha y a partir del 2017, 2018, estamos en un meseta con un promedio entre 40 mil y 45 mil trabajadores.

Sí es cierto que hace muchos años que venimos manteniendo ese nivel, hay una realidad que es que en el 2013 llegamos a tener más de 70 mil trabajadores que fue un hecho muy puntual. Pero la realidad es que la preocupación que tenemos, si pensamos en esa cifra, que fue la industria que perdió más fuentes de trabajo.

Si se habla que en el Uruguay en los últimos años se perdió un promedio de 50 mil, 60 mil puestos de trabajo, hay que ver que el 50% de esos puestos de trabajo pertenecen a la construcción.

 

Evidente que eso preocupa.

Claro, es un balance que hacemos con mucha preocupación, porque entendemos que la mejor forma para generar y dinamizar la economía es fundamentalmente a partir del mercado interno y, por ende, generando, puestos de trabajo.

Y creemos que la construcción juega un papel fundamental en eso. Este año que comienza hay  una serie de proyectos que son interesantes, como la inversión extranjera para la instalación de la segunda planta de UPM, como el desarrollo de algunas inversiones en la modalidad Proyecto Público Privado para la construcción de algunos Caif, liceos y escuelas, que permitirían oxigenar un poco la industria.

Pero está claro que la preocupación mayor es la inversión privada directa, donde hemos tenido una caída muy importante, y eso depende mucho también del escenario regional e internacional. Es un año que en lo laboral tuvimos algunas dificultades, pero puntualmente, en lo referido al sindicato, colmó las expectativas de lo que veníamos planteando, ya que en los años más complicados es cuando necesitamos tener más organización sindical.

No solamente para defender las conquistas que tenemos, sino para tener perspectivas hacia el futuro. Este año en particular no solamente hicimos una gran campaña de afiliación, pero fundamentalmente de sindicalización y logramos, en los diecinueve departamentos del país, reafirmar las departamentales que tenemos electas y que el conjunto de obras existentes estén organizadas como sindicatos.

Eso permitió, entre otras cosas, que realizáramos un encuentro programático (N. de Redacción: ver documento adjunto) con la participación de más de mil delegados de todo el país, donde pusimos sobre la mesa alguno temas que para nosotros son centrales para discutir es un nuevo escenario político.

 

Reglas claras

Usted se refiere a la inversión privada que se necesita para recuperar el sector. El gobierno saliente adoptó una serie de medidas como fue la exoneración de algunos tributos a las megas obras, por citar un ejemplo. ¿Eso fue suficiente para frenar en algo la caída del desempleo?

Según como se mire. Estamos en esa meseta que te decía desde hace algunos años y eso es, de alguna forma alentador, porque  dejó de caer el desempleo. También somos conscientes que es imposible el boom histórico de ocupación que tuvimos.

Por eso es que apostamos a la inversión pública, fundamentalmente como generadora de empleo. Por eso creemos que el proceso de inversión que se hizo fuertemente en las empresas públicas, con Ancap, UTE, OSE o Antel, permitió fortalecer el sector de la construcción.

Lo mismo de la mano de lo que han sido las PPP. Es cierto que están más retrasadas si las comparamos con la inversión directa, extranjera y privada, fundamentalmente en el sector inmobiliario, ante la coyuntura que se vive en la región. Sobre todo, Argentina que era la que más invertía en el sector inmobiliario, especialmente en Maldonado y en el sector de la costa.

Si bien es cierto que se tomaron algunas medias, también es cierto que aún esas medidas no se vieron con la profundidad que esperábamos.

Ahora, creo que la garantía mayor que tiene el país para poder atraer inversiones extranjeras tiene que ver justamente con las reglas de juego que tiene el país. Uruguay tiene una fuerte reglamentación, con muy buenas normativas en seguridad e higiene, en materia de leyes laborales y muy fuerte en lo que tiene que ver con los convenios colectivos, los laudos y las condiciones de trabajo.

Hay que seguir fortaleciendo estos aspectos. Eso hace que quien mira el país para invertir tiene en claro cuáles son las reglas de juego.

Y eso permite, también, poder generar condiciones de mayor inversión.

Creo que apostar a la flexibilización laboral y la desregulación para generar inversiones, puede llevar al efecto contrario.

A que exista desconfianza en la firmeza de lo que son las reglas de juego en nuestro país.

 

¿Cuáles son las perspectivas del SUNCA para el 2020?

Cuanto tuvimos el mayor nivel de desregulación, los salarios más bajos y menos incidencia del Estado en los controles de las relaciones laborales existieron los niveles de desocupación más altos.

Me refiero al 2002 cuando llegamos a un 20% de desocupación. Por eso hablamos de que las perspectivas, ya no solo para el gremio o el sector, sino para el país, tienen que estar sobre las bases de lo conquistado hasta el momento. Ver la incidencia de los salarios en los costos de la construcción como un tema central no es cierto.

Hoy, los salarios en los costos de la construcción son muchos menores a lo que eran en otras décadas. A partir del avance que tuvimos en inversiones tecnológicas y nuevas formas de construcción que hicieron las empresas y que, por tanto, aceleran los procesos de producción, demuestran que el jornal del trabajador tiene mucho menos incidencia en el costo final de la obra.

En la actualidad, los procesos de producción son mucho más acelerados y con menos trabajadores y en menos tiempo se construye la misma obra que se hacía veinte años atrás.

La productividad es un tema que podemos discutirlo porque hay mayor productividad con menos cantidad de jornales. Otro gran avance fue bajar la carga horaria de 48 horas a 44 horas.

Y sin embargo, bajando esa carga horario los niveles de productividad no cayeron. Nosotros, como sindicato, creemos que está bueno discutir la productividad, pero también discutir como se distribuyen los beneficios de la productividad en el conjunto del sector.

La preocupación por el medio ambiente ha hecho que ciudadanía, empresas y administraciones públicas busquen fórmulas para mejorar la sostenibilidad y reducir los impactos negativos. Las sociedades son cada vez más conscientes de que la salud de las personas se encuentra vinculada a la salud ambiental y que, por tanto, cuidarla supone cuidarnos a nosotros mismos.

El ámbito de la arquitectura ha avanzado en el diseño de estrategias para ayudar a conservar el medio ambiente. Un informe del publicado por www.idealista.com da cuenta  que actualmente existen muchos ejemplos de construcciones bio y sostenibles que, gracias a la aplicación de avances tecnológicos, han supuesto importantes avances en la lucha contra las amenazas al medioambiente y el cambio climático.

La bioarquitectura es una de las mejores expresiones de los intentos por crear entornos más sostenibles y saludables.

Su objetivo: construir en armonía con el entorno, satisfaciendo las necesidades actuales de vivienda o funcionales, pero sin comprometer las necesidades futuras.

Hoy, dentro de este campo, se están estudiando fórmulas dirigidas a lograr modelos híbridos en los que biología y tecnología colaboren y se complementen.

La idea es integrar sistemas biológicos en nuestros espacios de vida, como el hogar o la oficina, donde pasamos gran parte de nuestra vida.

Se pretende, por tanto, superar el concepto tradicional de edifico, que traza una línea infranqueable entre el exterior y el interior, para crear una auténtica simbiosis con todos los elementos que conforman el entorno.

 

Edificios bio y sostenibles

Diseñar y construir arquitectura sostenible significa saber construir y administrar un edificio buscando la mejor adaptación a las necesidades de las personas que habitan en su interior, sin olvidar los ritmos y los recursos naturales, que deben contemplarse desde el mismo momento en que se concibe el proyecto. Todo ello con el objetivo de resultar lo menos agresivo posible y encajarlos de forma armónica en el contexto, buscando prácticas que fomenten la reutilización total del espacio y los materiales.

Por tanto, la búsqueda de estos diseños ha llevado a tener en cuenta factores que son fundamentales, como la orientación o la incidencia de la luz solar, los sistemas domóticos o los impulsados por biomasa, sin olvidar sistemas de explotación y gestión de energías renovables, con materiales específicamente diseñados para interactuar con el medio ambiente y sus características particulares.

En algunas ocasiones se ha tratado la sostenibilidad de la arquitectura como una simple cuestión de reducción del consumo de energía.

Pero esta es una visión muy limitada del fenómeno, ya que en realidad se trata de una forma integral de entender la arquitectura. De hecho, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos define la arquitectura ecológica como una práctica cuyo objetivo es crear estructuras y utilizar procesos ambientalmente responsables y eficientes en el uso de los recursos durante el ciclo de vida de un edificio.

Esto, teniendo en cuenta desde el emplazamiento hasta el diseño, pasando por la construcción, operaciones, mantenimiento, renovación y deconstrucción. Este concepto se complementa con las preocupaciones clásicas de diseño de edificios, que generalmente se han basado en criterios de economía, utilidad, durabilidad y comodidad.

Existen muchos edificios que han sido calificados como sostenibles. Por ejemplo, en Zaragoza, España existe el edifico del Centro de Incubación Empresarial Milla Digital.

Este edificio municipal, de cinco alturas y 2100 metros cuadrados, se diseñó siguiendo parámetros bioclimáticos que le permiten alcanzar un balance neto de emisiones cercano al cero.

El papel de las energías renovables resulta fundamental, con tres aerogeneradores y placas solares.

 

Autoconsumo

Sin embargo, existen muchos más ejemplos, en los que, además del autoconsumo o la eficiencia energética, encontramos otras características muy especiales, como el uso de materiales orgánicos.

Por ejemplo, una  de las construcciones paradigmáticas de la arquitectura bio se encuentra en Hamburgo, Alemania, en la calle Am Inselpark. El diseño corrió a cargo del estudio Internationale Bauausstellung Hamburg (IBA HAMBURG). Su nombre, BIQ, se conforma con las siglas de Bio-Intelligent Quotient.

Es un edificio en forma de cubo, compuesto por cinco alturas. Posee dos fachadas, cada una de ellas con su propio diseño. Lo más original de este edificio es que en sus muros se esconden microalgas, cuyo tamaño no es mayor que el de las bacterias.

 

Microalgas

Las microalgas se encuentran dentro una estructura ultradelgada en la fachada, donde están los nutrientes que necesitan.  Al absorberlos, junto con la luz y el dióxido de carbono que captan del exterior, las algas generan unos residuos que son transportados automáticamente a una planta de procesamiento que se encuentra en el edificio. Allí, estos residuos se transforman en gas metano, que es la materia prima para generar biocombustible o para producir electricidad o calor, que se distribuye por todo el edificio. Esta bioconstrucción se compone de quince apartamentos, algunos de los cuales se basan en la flexibilidad, de tal forma que es posible jugar con el espacio para destacar su carácter polifacético y multifuncional.

 

 Jardines inteligentes

Otra fórmula, algo más sencilla, para crear una situación de simbiosis entre el hogar y el medio ambiente, lo encontramos en los jardines verticales. Este tipo de jardines sirven para contrarrestar el dióxido de carbono, que es uno de los principales causantes de contaminación en las ciudades, con importantes implicaciones en el avance del cambio climático y en la salud de las personas. Los jardines verticales permiten diseñar y construir edificios que actúan como pulmones y sumideros de carbono, para mejorar la calidad del aire, tanto dentro como fuera.

Además de colaborar en la limpieza ambiental de las ciudades, este tipo de jardines ayuda a minimizar el consumo de agua y el coste del mantenimiento técnico, en comparación con jardines convencionales.

Gracias a la aplicación del Big Data y del Internet de las cosas, es posible realizar un mapeado del estado de salud y calidad ambiental de las ciudades, lo que ayuda a planificar las acciones preventivas más adecuadas para mejorar el medio ambiente urbano y, por tanto, la salud de las que lo habitan.

Junto a las ventajas hacia el exterior, los habitantes de los edificios con estos jardines también obtienen beneficios. Uno de ellos es que la capa que conforman ayuda a aislar térmicamente el interior, por lo que favorece el mantenimiento de una temperatura constante, con lo que significa de ahorro energético.

También actúa como filtro de gases, ya que se estima que un edificio de 4 plantas, con una fachada de 60 m2, filtra hasta 40 toneladas de gases nocivos al año. Otra ventaja es el aislamiento acústico, al reducir hasta 10 decibelios la contaminación sonora.

El verano en Punta del Este se presenta incierto. Por eso, autoridades y operadores turísticos insisten en la difusión de una serie de incentivos para atraer a los turistas argentinos, que son quienes históricamente han sostenido la actividad turística, especialmente en Punta del Este, según un informe publicado por el diario El País.

El alza del dólar y el reciente cepo cambiario generaron que los números que se barajan para las próximas vacaciones tengan alrededor de un 30% menos de turistas argentinos en las playas de nuestro país.

“Es un año difícil por la devaluación argentina. Sin embargo, el gobierno divulgó una serie de beneficios fiscales para los consumos. Desde el lado privado hay rebajas de precios y ofertas. Por ejemplo, las inmobiliarias están incentivando a los propietarios para que bajen entre un 10% y 15% los alquileres con relación al año pasado”, sostuvo Juan Martínez Escrich, presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, en declaraciones recogidas por el periódico porteño Ámbito.

Algunos propietarios ya acataron la propuesta dado su interés por alquilar, mientras que otros esperarán un poco para realizar rebajas y retasaciones. En ambos casos, las elecciones presidenciales en ambos países abrían aplazado un poco la decisión de los viajeros.

“Aproximadamente un 60% de los propietarios aceptaron hacer las rebajas en los precios para poder alquilar sus casas”, explicó Javier Sena, presidente de la Cámara inmobiliaria de Punta del Este, según publica el citado medio. "Los alquileres de uno o dos dormitorios vienen lentos. En tanto, los más suntuosos o departamentos de primera línea se están alquilando”, agregó.

Mientras tanto, el gobierno recuerda a los argentinos la posibilidad e importancia de pagar los gastos con tarjeta de crédito, en especial porque el resumen llega en moneda local y no en dólares.

Sumado a eso, este año habrá una devolución del 10,5% en el precio de los alquileres para aquellos que hagan la operación a través de inmobiliarias y opten por pagar justamente con tarjeta.

Si bien Brasil, que está devaluando, será un fuerte competidor para Uruguay este verano, hay confianza en que los precios de la costa atlántica atraigan a los indecisos.

"Como Argentina también encareció mucho, en comparación con la costa atlántica el alojamiento en Uruguay está parecido", opinó Escrich. "Incluso en la comida; por ejemplo acá un menú turístico está en torno a los 9 dólares e incluye plato, postre y refresco", agregó.

Más allá del panorama económico, los amantes de las playas esteñas muy probablemente se las ingenien para llegar.

Es por eso que para 2020 se especula con que las estrellas de la temporada serán enero y febrero, mientras que el clásico de pasar las fiestas quedará para unos pocos.

“La mayoría de las consultas son para la primera y segunda quincena de enero”, sostuvo Sena.

“Uruguay está caro para los extranjeros", sentenció otra fuente del mercado inmobiliario, consultada por el diario argentino.

“Si bien hay muchas consultas, hay un porcentaje menor de alquileres concretados hasta ahora que lo que acostumbramos”.

Cómo es lógico, los precios son el caballito de batalla de todos los destinos. Y en Argentina tienen claro que el Uruguay de hoy no es para todos los bolsillos.

Los alquileres por parte de los argentinos terminarán de concretarse en las próximas semanas, probablemente tras la asunción del presidente electo Alberto Fernández.

Además se prevé, a partir de finales de diciemnre, una aerolínea low cost se suma al tramo para unir Punta del Este-Buenos Aires, por lo que habrá una mejor conexión entre ambas ciudades.

 

Especialistas argentinos opinan

Con una situación crítica en la vecina orilla, los inversores de ese país miran más hacia Uruguay para comprar inmuebles. Pero, ¿cuáles son las ventajas y desventajas de uno y otro mercado? El empresario argentino Luis Bameule, coordinador de la Mesa de Carnes —entidad que nuclea a frigoríficos, productores y exportadores del sector— y exvicepresidente de Marfrig, expresó que la decisión que están tomando algunos argentinos “no es si turismo (en Uruguay) sí o no, sino si se mudan o no”.

El portal InfoCasas, donde se pueden buscar propiedades para comprar o alquilar, también registró un aumento según pudo constatar El País en octubre.

El portal inmobiliario explicó que de las 100.000 consultas que reciben en promedio por mes un 3% es argentinos. Sin embargo, tras las elecciones primarias en Argentina, vieron un crecimiento aproximado de un 250% de preguntas de argentinos, lo que corresponde a un total de 10.500 consultas.

En la misma línea, la web www.gallito.com.uy vio un incremento de los usuarios argentinos que visitan la página en un 52% si se comparan los meses de julio (4.511) y agosto (6.863). A su vez, si solo se toman en cuenta los usuarios que entran a la sección de ventas del portal, el aumento de argentinos fue de 36% entre ambos meses.

Este medio de prensa también consultó a MercadoLibre Uruguay que informó que tras las elecciones primarias en Argentina desde el “lado de la demanda se observó un incremento pero no es significativo”.

En ese sentido, en Argentina analizan ventajas y desventajas del mercado inmobiliario en ese país y en Uruguay como para invertir.

No obstante, la principal fortaleza del mercado argentino es su gran masa crítica tanto desde el punto de vista de la oferta como por parte de la cantidad de potenciales compradores. Otra de las ventajas es, según los especialistas, la rotación.

“En momentos normales, cuando el mercado argentino se encuentra funcionando sin mayores inconvenientes, la venta de un inmueble residencial suele realizarse en un plazo que promedia los 90 días”, explicó Alejandra Covello, titular de la firma Covello Propiedades.

Sin embargo, el presente económico generó algunos cambios fundamentalmente en los valores de venta. De hecho, un informe de Zonaprop estableció que los precios cayeron en el 90% de los barrios porteños.

En números, revela una caída acumulada del 1,6% desde marzo último, situación que resulta atractiva para los inversores.

“En la Argentina, para adquirir un departamento de dos ambientes de 50 metros cuadrados se requiere un monto que oscila entre los US$ 60.000 y los US$ 200.000, dependiendo tanto de las ubicaciones como de las calidades constructivas”, sostuvo Covello.

En tanto, la estabilidad jurídica e institucional es uno de los grandes puntos a favor que tiene nuestro mercado. “La estabilidad de Uruguay encuentra su base en una democracia sólida con partidos políticos fuertes que rotan el poder pero que mantienen políticas de estado. Esto redunda en reglas claras y en seguridad jurídica, que es el fundamento incuestionable para que cualquier economía pueda albergar mercados estables y rentables”, comentó Gustavo Pereira, socio fundador de Amarras Inmobiliaria.

Otro dato no menor, es el crecimiento ininterrumpido que presenta la economía desde 2005 (si bien en el último año ha estado estancada) y la renta de los alquileres que se mantiene entre 3,8% y 5,5% anual.

Por otra parte, la capitalización de las unidades de pozo promedian el 10% y un 40% del total de las operaciones de inmuebles la realizan compradores extranjeros. “En resumen, invertir en Uruguay es seguro, fácil y rentable. Ofrece certidumbre y retorno en dólares”, dijo Pereira.

 

Factores

El mercado argentino no resulta muy atractivo para los extranjeros: las regulaciones y los impuestos suelen ser mucho más onerosos para ellos. Además, la crisis generó una caída en la rentabilidad de los alquileres: hoy ronda el 2,9%. Otro punto desfavorable es la falta de acceso a los créditos hipotecarios.

Entre los puntos en contra en Uruguay, se menciona que para comprar un inmueble de 50 metros cuadrados y de un dormitorio en el país vecino es preciso contar como mínimo con US$ 90.000. Aunque hay propiedades de esas dimensiones que trepan hasta los US$ 210.000.

Pero a la hora de analizar la oferta el 60% de las viviendas en venta promedian los US$ 120.000. Además, el tiempo de rotación promedio es más extenso que en Buenos Aires: en Montevideo, cuatro meses y en Punta del Este, ocho meses.

Durante seis meses, los 4,38 kilómetros cuadrados que ocupará la Expo 2020 de Dubai serán el centro de una celebración mundial regida por el lema “Conectando mentes, creando el futuro”. Pero el objetivo será crear una ciudad sustentable e inteligente. De esta forma, Emiratos Árabes Unidos organiza una muestra de urbanismo inteligente y sustentable construyendo una ciudad a nuevo.

 

Un completo informe del periodista argentino Miguel Jurado para la revista ARQ del diario Clarín da cuenta que en Dubai, Emiratos Árabes Unidos (EAU), se está terminando una ciudad inteligente y sustentable que podría ser un modelo para repetir en cualquier lugar del mundo. Aprovechando la oportunidad que brinda la Expo 2020, el gobierno dubaití y la empresa alemana Siemens trabajan en lo que podría ser la primera ciudad de la Cuarta Revolución Industrial.

Aprovechando la Expo 2020, el gobierno dubaití y la empresa alemana Siemens trabajan en lo que podría ser la primera ciudad de la Revolución Digital, con calles tradicionales con objetos interconectados por IoT.

Será un desarrollo urbano dos veces más grande que nuestro Puerto Madero, ubicado al Sur de la capital del emirato, cerca del aeropuerto internacional Al Maktoum y con fácil acceso de los aeropuertos internacionales de Dubai y de Abu Dhabi, y de las terminales de cruceros de ambas ciudades.

 

Lo digital

Allí, la tecnología de punta llevará la transformación digital que ya cambió nuestra vida diaria a un nivel superior, el de toda una ciudad. Lo que significa que la arquitectura y la informática estarán más unidas que nunca.

Los más de 130 edificios que están a punto de terminarse para la feria mundial, que comenzará en octubre del año que viene, estarán conectados a través de Internet de las Cosas (IoT, su sigla en inglés).

La Expo 2020 ya está casi terminada, el plan maestro es una flor de tres pétalos. En el centro estará la enorme cúpula de la Al Wasl Plaza, que funcionará como Media Centre de la expo y, también, actuará como punto de encuentro en el corazón del sitio.

A nivel de una ciudad, toda la información será transferida automáticamente por los objetos, permitirá que el funcionamiento de la infraestructura se pueda chequear y manipular desde comandos tan simples como un teléfono inteligente.

Por caso, para la Expo 2020, Siemens trabaja en desarrollar una aplicación que proporcione datos ambientales detallados, como la calidad del aire y las condiciones climáticas; o pueda monitorear y controlar los sistemas de riego o el transporte público eléctrico.

 

Polo de desarrollo

Cuando termine la expo, todas las construcciones se convertirán en Distrito 2020. La urbanización será un polo de desarrollo dedicado a la innovación, con oficinas y viviendas, al que servirán las infraestructuras ya casi terminadas: autopistas y la línea del metro de Dubai, capaz de transportar 44 mil pasajeros por hora. Estará el el Pabellón de la Movilidad fue diseñado por Foster + Partners y tratará sobre el movimiento de personas, bienes, ideas y datos.

 

Creatividad

Las más memorables exposiciones mundiales siempre legaron algo. En 1889, la de París dejó la Torre Eiffel, un prodigio de la técnica para la época. El cierre a cremallera apareció en la Expo de Chicago de 1893; la televisión en color se presentó durante la Feria de Barcelona de 1948. Dubai 2020 promete un modelo de ciudad y una plataforma que fomente la creatividad, la innovación y la colaboración en tres sublemas acuñados por los dubaitíes: Oportunidad, Movilidad y Sustentabilidad.

Estas ideas fuerza toman forma en la planificación de la ciudad digital a través de una disposición en forma de flor con tres pétalos, uno para cada sublema.

Como ya se dijo, en el centro, brillará la gran Plaza Al Wasl (la conexión, en árabe), un espacio público cubierto por una cúpula de 130 metros de diámetro y más de 67 de alto. Este icónico enrejado metálico servirá de pantalla para proyecciones 360 que darán vida a las noches; mientras, durante el día, esa inmensa estructura, cuyo diseño inspiró al logotipo de Expo, proporcionará sombra y comodidad.

El Pabellón de la Oportunidad fue diseñado por Cox Architecture, el edificio estará hecho con materiales orgánicos, como madera, 2.500 toneladas de piedra y 111 km de cuerda tejida.

Al Wasl Plaza será la encarnación física de la conexión que propone toda la urbanización y actuará como un punto de encuentro.

Pero, además, busca ser una potente evocación simbólica, porque “Al Wasl” es el nombre histórico de Dubai, que la designa como link entre Este y Oeste.

 

Tres pabellones

A su vez, en los extremos de los pétalos, tres pabellones de formas y características singulares concentrarán cada uno de los sublemas evocando su espíritu a través de la arquitectura, el contenido y la programación.

Pabellón de los Estados Unidos.

El Pabellón de la Movilidad, por caso, diseñado por Foster + Partners, ofrecerá una exhibición del estado actual de desarrollo del transporte y su versión futurista.

Un anfiteatro en el segundo nivel, así como una plaza alrededor del edificio, brindarán espacio para eventos, simposios y demostraciones relacionadas con la movilidad.

Por otro lado, el Pabellón de Oportunidades permitirá comprender los desafíos globales que enfrenta la humanidad, mostrando los objetivos de un desarrollo sostenible. Terra, el Pabellón de la Sostenibilidad, diseñado por el estudio inglés Grimshaw, capacitará a miles de visitantes sobre el impacto ambiental de nuestras decisiones diarias.

El edificio será una pieza innovadora de arquitectura pensada para empujar los límites del diseño sostenible. En su interior se explorarán las tecnologías de vanguardia necesarias para que la humanidad viva en armonía con el entorno natural.

El pabellón fue diseñado para cumplir con los estándares LEED Platinum, la acreditación más alta de la arquitectura sostenible.

Y utiliza un diseño pasivo que alcanza los más altos estándares para el uso eficiente y la reutilización de la energía y el agua.

 

Reciclaje

Un total de 1.055 paneles solares producirán cuatro gigavatios hora por año de electricidad, mientras que un sistema de reciclaje de aguas grises asegurará que no se desperdicie ninguna gota de agua reutilizable.

Terra abarcará 6.300 metros cuadrados y albergará a 4.400 personas por hora. Cada visita durará unos 45 minutos. Después de 2020, será destinado a albergar un centro educativo infantil y de ciencias.

Estos pabellones temáticos, ubicados en la base de cada pétalo serán la cabeza de sus respectivos distritos.

Allí, los 192 países participantes tendrán su propia instalación de acuerdo al sublema elegido.

Entre los pétalos se desarrollarán grandes parques temáticos como el Al Forsan y el Jubilee Park. El primero toma su nombre de la rica tradición de los jinetes que subsiste en los EAU; tendrá un tapiz de senderos y jardines verdes, un anfiteatro, un parque infantil, negocios, quioscos y restaurantes. El Parque Jubileo o Jubilee Park, por su parte, recordará el 50 aniversario de la creación de los EAU que se cumplirá en 2021.

Contará con un wadi (cauce seco de un río estacional) que tendrá una fina capa de agua, fácilmente atravesable por los visitantes para alcanzar un típico mercado árabe del otro lado. El gran escenario de la Expo se encontrará en este parque, junto a una torre de observación de 55 metros de altura que permitirá vistas panorámicas de la ciudad.

Las ciudades ya comenzaron a usar tecnología para optimizar servicios, transportes y edificios. Pero todo indica que está llegando el momento de interconectar las diferentes infraestructuras para lograr mayor eficiencia.

 

Inteligentes y sustentables

La Expo 2020 Dubai promete ser un modelo de ciudad inteligente y sustentable aplicable a distintos lugares del mundo. Siemens, que está creando el cerebro de esa urbe digital, ya piensa en cómo y dónde aplicar sus desarrollos.

Para eso, acaba de realizar su Atlas de Digitalización, un estudio de cómo y dónde se pueden aplicar las tecnologías digitales para mejorar la vida, el trabajo y las interacciones humanas.

Como modelo de este estudio base, la empresa incluyó a Buenos Aires, Johannesburgo, Dubai, Londres, Los Ángeles y Taipei como casos testigo.

El Atlas de Digitalización analiza los datos siguiendo los objetivos de determinar la Disponibilidad y el Potencial de Digitalización.

La primera sirve para establecer qué tan preparadas están las ciudades para un futuro conectado. El segundo, apunta a saber cómo pueden transformarse más allá de las condiciones actuales.

En el 3er Encuentro Programático del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines, denominado  “Guillermo Machado”, participación 1200 delegados de todo el país. En el mismo se abordaron  y analizaron  los principales temas de la industria de la construcción, al tiempo que se analizaron propuestas desde la óptica de los trabajadores para ponerlos en debate con los distintos actores de la realidad social.

En este contexto, el SUNCA presentó, en un año electoral y con lo que ello implica, los principales planteos de los trabajadores, con la idea de intercambiar  opiniones con los diferentes actores políticos.

“La industria de la construcción es un sector prioritario para poder pensar el desarrollo económico y social del país, y los trabajadores tenemos propuestas sobre cómo impulsarla”, sostiene el documento al que tuvo acceso Del Constructor. El referido trabajo del Encuentro Programático se realizó en tres grandes áreas temáticas: Inversión, Empleo y Formación Profesional; Salud Laboral y Seguridad Social y Vivienda.

 

Inversión y empleo

En lo que respecta al primer ítem -Inversión, Empleo y Formación Profesional- se señaló la necesidad de un  incremento de la inversión pública, en infraestructura, centros de estudio, de atención de salud, teniendo en cuenta la necesidad de un mayor impulso en el tema Vivienda.

Así también, se subrayó articular los encadenamientos productivos, con proveedores de materiales de construcción de fabricación nacional, a la vez de generar las condiciones para la inversión en fabricación de materias primas que actualmente no se producen en Uruguay (como placas de yeso, fibrocemento, etc).

También la prioridad en los proveedores nacionales, un instrumento fundamental para la generación de empleo”, sostiene el documento y agrega la “necesidad de políticas integrales de reconversión laboral, capacitación y formación profesional permanente, potenciando los instrumentos ya existentes para la misma e incrementar la coordinación y aplicación de los diferentes planes de culminación de ciclos educativos, logrando una mayor profesionalización de los trabajadores, dignificando y humanizando la organización del trabajo.

Por otra parte, se hace hincapié en “profundizar lo conquistado a través de la negociación colectiva, la certificación de competencias (reconocimiento formal del saber hacer del trabajador) es y debe ser el instrumento para que la Industria tenga un nivel superior de organización y mayor democracia en cuanto al acceso al empleo”.

 

Ley de Salud y Seguridad 

En este sentido, se estipula la Creación de un Centro de Investigación en Salud Laboral, para poder implementar las medidas de prevención en aquellas empresas de 5 a 50 trabajadores, con recursos y gestión bipartita (SUNCA – Cámaras Empresariales).

“Es en esas empresas chicas donde muchas veces tenemos mayores inconvenientes, y donde hay que poner foco para la prevención de accidentes”, sostiene el documento.

También se deja constancia de humanizar los “baremos”, que miden la discapacidad para el desempeño de la tarea.

“Son miles de casos en que al trabajador se le niega la jubilación por enfermedad, sin tomar en cuenta que es una industria con gran esfuerzo físico y emocional (por lo zafral). Su ciclo laboral termina más temprano, o deja la industria emigrando a otra actividad laboral.

Además incluir a la Construcción como trabajo insalubre, ya que el trabajador está expuesto a riesgos climáticos y a diferentes productos químicos, a sobreesfuerzo, movimientos repetitivos, exposición al sol, a la humedad, condiciones que determinan el envejecimiento prematuro. En Argentina, se jubilan con 55 años de edad y 25 de aportes, cuando el 80% de los aportes de los últimos 15 años sea en la Construcción”, cita a modo de ejemplo.

También se refiere a una segunda reducción de la jornada laboral.

“Los avances de la tecnología incorporada al sector, determina que los tiempos de ejecución de obra sean cada vez más cortos. Por lo cual, para preservar los puestos de trabajo y tomando en cuenta las consecuencias de salud que este trabajo implica. Reducir la carga horaria semanal nos parece un aporte sustancial a la calidad de vida de sus trabajadores”, afirma el informe.

Se pide además el reconocimiento de la jornada del sector. Entre 2008 y 2009, el Consejo de Salarios del Sector determinó la reducción de la jornada semanal de 48 a 44 horas semanales.

“Este avance no se vio reflejado en los cómputos de jornales a BPS, que sigue calculando por 8 horas cuando debería hacerlo por 7 horas 20 minutos. Por lo tanto, exigimos el reconocimiento de BPS en cuanto a los avances obtenidos en el sector, a todos los efectos de sus prestaciones establecidas por ley 14.411(seguro de desempleo, salario vacacional, licencia, aguinaldo).

 

Vivienda

El último punto tratado refiere a la perspectiva de poder llevar a la realidad el derecho a la vivienda como derecho humano central dignificante, generador de empleo y constructor de una sociedad integrada. Así, se expresa, la necesidad de la construcción de nuevas viviendas y mejoramiento del stock existente.

Se estima hoy un déficit de 70.000 viviendas, y de las que están habitadas, cerca del 30% tiene fallas constructivas riesgosas para la salud de sus habitantes (humedades, riesgo eléctrico y derrumbe potencial, y se agrega en la “necesidad de discutir precio y acceso a la tierra urbana, así como una mayor regulación del mercado, combatiendo la especulación inmobiliaria”.

Mejorar los mecanismos de acceso al alquiler, modificar la tasa de IRAE (Impuesto a la Actividad Empresarial), generando un porcentaje que vaya destinado al Fondo Nacional de Vivienda (ley 13.728) y la exoneración del IVA a los materiales destinados a la construcción de viviendas sociales y todo el arco cooperativo, son algunos de los reclamos contemplados en el documento.

También se solicita una serie de medidas para las viviendas vinculada a los servicios, educación, transporte, salud y recreación.

“Aprovechar mejor el suelo urbano que ya posee servicios y frenar la expulsión de los sectores vulnerables hacia periferias carentes de servicios, y comenzar la discusión política sobre la creación de un MEVIR urbano”. “Ésta política, agrega el documento, “ha sido exitosa en el medio rural, y también puede serlo en las ciudades, al tiempo que se aboga por fortalecer el FOSVOC, con un mayor aporte económico a ese fondo, proponiéndose que el FOSVOC pueda crear un “Fondo de Garantía” que permita a los trabajadores acceder al alquiler sin tener que depender del sistema de crédito privado”.

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