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En diálogo con Del Constructor, el presidente de la Liga de la Construcción del Uruguay, Ubaldo…

La Administración Nacional de Puertos (ANP) y la empresa UPM firmaron un acuerdo para construir una terminal especializada en celulosa en el puerto de Montevideo, con un acceso ferroviario para posibilitar la descarga directa de la producción hacia los buques. La inversión, a cargo de la firma finlandesa, suma unos 280 millones de dólares, informó el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi.

 “Este es un paso más en el camino que vamos recorriendo, y significa un crecimiento del puerto de Montevideo, pues habrá inversiones importantes para agregar metros a los muelles de profundidad y al área de depósitos”, indicó Rossi en la firma del convenio entre la ANP y UPM, para el comienzo de las obras.

 

Plazo de la obra

El ministro precisó que, hasta el momento, la carga de celulosa en Uruguay procedente de las plantas de Fray Bentos y de Conchillas, en Colonia, debe ser completada en puertos fuera del país y que, por las características del lugar donde se construirá la nueva planta de UPM, en el centro del país, el traslado de la producción mediante el ferrocarril es la mejor opción, ya que se podrá descargar directamente en los buques.

La obra se desarrollará en un plazo estimado de más de dos años; consiste en habilitar un área techada como terminal ferroviaria y muelles de 14,5 metros de profundidad para que los barcos ingresen a efectos de que sean cargados directamente. Rossi  agregó que ese proyecto se complementa con la construcción de un viaducto frente al muelle C, que incluye la reestructura del acceso norte planteada desde hace años. “Ahora creemos que llegó el momento de que se concrete”, dijo.

Sobre las dificultades que conlleva una obra de esa envergadura, aseguró que es importante mantener el funcionamiento ordenado del puerto. “No podemos permitirnos el lujo de cerrarlo. En los próximos días, iremos preparando con los responsables de las actividades en el lugar y con los distintos operadores la mejor manera de encarar los trabajos”, adelantó.

Por otra parte, no descartó la realización de otras obras en el puerto capitalino, ya sea por parte de la propia administración estatal o de otros concesionarios privados, como los de la zona de la terminal de granos.

 

Obras en Carmelo

En otro orden, el titular del MTOP  anunció la inversión de de 165 millones de dólares en obras en la ciudad de Carmelo. Indicó que tras la firma del contrato, se iniciarán las obras del proyecto de participación público-privada circuito 1, que implican el diseño, construcción, operación y financiamiento de la infraestructura vial en las rutas 12, 54, 55 y 57, así como la construcción de un bypass de cinco kilómetros en la ciudad de Carmelo, que culminará en el segundo puente sobre el arroyo Las Vacas.Las obras en Carmelo tendrán lugar en 260 kilómetros e implicarán una inversión de 165 millones de dólares, entre rehabilitación y mantenimiento. El alcance del proyecto integra territorios de los departamentos de Colonia, Soriano y Flores. El monto invertido implica 105 millones de dólares por las obras, a los que suman otros 60 millones en mantenimiento por 20 años.

La adjudicación se realizó a un consorcio integrado por tres empresas nacionales: Hernández y González S.A (H&G), Traxpalco S.A. (Tracoviax) y Ciemsa. El ministro de Transporte y Obras Públicas, Victor Rossi, aclaró que el consorcio “no recibirá recuperación de la inversión hasta que no esté la obra terminada y en el nivel requerido”.

Respecto a la importancia de estos trabajos, explicó que “permitirán que el transporte de cargas no deba pasar más por la ciudad de Carmelo”, lo que garantizará mayor seguridad a los vecinos.

Por último, informó sobre la construcción del segundo puente de la ciudad, uno de los anuncios que en su momento, durante los festejos por los 200 años de Carmelo, había realizado el presidente Tabaré Vázquez. “Teníamos un plan de obras a desarrollar en todo el país, había algunas que se destacaban, como esta, y habíamos anunciado la voluntad de avanzar en ellas. Por suerte, pudimos cumplir con ese compromiso”, concluyó.

La segunda planta de UPM generará más de 8.000 empleos y su producción aportará dos puntos porcentuales al producto interno bruto y una recaudación tributaria de entre 120 y 170 millones de dólares anuales. La inversión de la empresa finlandesa en la nueva fábrica de celulosa y en la infraestructura asociada superará los 4.000 millones de dólares.

La información fue difundida por el gobierno nacional el pasado 9 de agosto, a través de una emisión simultánea por radio y televisión para informar detalles de la futura segunda fábrica de celulosa en Uruguay confirmada por la empresa finlandesa UPM, por instalarse en el departamento de Durazno. Resultará la inversión más grande recibida por este país en su historia.

Este emprendimiento posibilitará incrementar de forma permanente el producto interno bruto de Uruguay en dos puntos porcentuales y recaudar por tributos entre 120 y 170 millones de dólares por año. Una vez en funcionamiento, empleará más de 8.000 personas, con remuneraciones adicionales por más de 200 millones de dólares.

El lugar elegido para la fábrica, el centro del país y a orillas del río Negro, procura el fin de lograr un desarrollo de igualdad territorial donde se registra el menor desarrollo relativo en términos de bienestar.

En Durazno, donde se levantará, y en los vecinos departamentos de Florida, Cerro Largo y Tacuarembó, se incrementará el producto por persona entre 10 % y 15 %; habrá un desarrollo adyacente a la vía férrea y se fortalecerá la cadena forestal-maderera y se diversificará la producción. En tanto, la recaudación tributaria que aportará este nuevo proyecto de UPM se situará entre 120 y 170 millones de dólares anuales.

En cuanto a las inversiones que la empresa realiza en el país, se destacan los 2.700 millones de dólares correspondientes a la fábrica de celulosa, los 280 millones para construcciones portuarias, 70 millones en instalaciones en Paso de los Toros y 7 millones en saneamiento para esa ciudad de Tacuarembó.

A ello se sumarán unos 1.000 millones de dólares destinados a plantaciones forestales, maquinaria y otras inversiones conexas para los primeros 30 años de producción, 34,5 millones para el Fondo de Innovación Sectorial, 3,5 millones en la Iniciativa Río Negro, 1,5 millones para capacitación y 2 millones de inversión en viviendas temporales, es decir, la planta de celulosa en zona franca más las inversiones asociadas superarán los 4.000 millones de dólares.

En tanto, los compromisos asumidos por Uruguay en infraestructura incluyen el Ferrocarril Central, con la rehabilitación de la línea férrea que une Montevideo con Paso de los Toros mediante la participación público-privada, la profundización del dragado del puerto de Montevideo para permitir el ingreso de buques de mayor calado y la construcción de un viaducto en la rambla portuaria, además de rutas y puentes para la circulación de camiones de gran porte.

 

Infraestructura

En materia de infraestructura energética, el informe transmitido por radio y televisión indicó que se prevé la compra-venta de excedentes de energía entre UTE y UPM por las próximas dos décadas hasta de un teravatio/hora por año, lo que contribuirá a la consolidación de la matriz energética en base a energías renovables.

La empresa recibe beneficios tributarios contenidos en la Ley de Promoción de Inversiones y los de la Ley de Zonas Francas, con una autorización de explotación por 30 años y el cobro por parte del Estado de un canon anual de 7 millones de dólares por los primeros 20 años y de 3,5 millones de dólares por los 10 siguientes. No se le otorgó exoneración total ni parcial del Impuesto al Patrimonio.

Más adelante, el informe señala que el proyecto incidirá notoriamente en la creación de empleo de buena calidad, tanto para la construcción de la planta como en la operativa posterior. El Gobierno, UPM, la Cámara de la Construcción, la Cámara Metalúrgica y la central sindical PIT-CNT firmaron el 12 de setiembre de 2017 un acuerdo marco en el área laboral, mediante el cual reconocieron el diálogo social y la negociación colectiva como los mejores instrumentos de trabajo.

 

Medioambiente

En materia ambiental, UPM hizo frente para esta inversión a la autorización más exigente existente en la materia en Uruguay, como la inclusión de siete nuevos parámetros y de mayor exigencia en los valores de todos los analizados con relación a las anteriores plantas de celulosa, como la primera de la firma finlandesa, ubicada en Fray Bentos, y Montes del Plata, en Conchillas, departamento de Colonia. También se incorpora el requerimiento de un caudal mínimo de agua del río Negro, exigido fundamentalmente para asegurar la preservación del ecosistema y mejorar incluso su situación actual.

La normativa general le impone límites a 13 parámetros de vertidos de efluentes, ocho por cada fuente de emisión de aire. Se deberá, además, monitorear la calidad del río en cinco puntos y realizar estudios de sedimentos y biota acuática. Para controlar la calidad del aire, habrá tres estaciones de monitoreo. Se incorporan niveles de exigencia en los rangos más estrictos de las referencias establecidas según normas internacionales.

China se plantea que el aumento del nivel del mar impulsará la construcción de viviendas en los cursos de agua y en mar abierto. Para ello, la empresa constructora china que hizo el enorme puente que une Hong Kong, Macao y Zhuhai encargó el diseño de una isla flotante de mil hectáreas de superficie usando la misma tecnología que probaron en la obra.

Resulta que para concretar la conexión de 55 kilómetros de largo entre tres ciudades, los chinos combinaron tres puentes colgantes, un túnel submarino y cuatro islas artificiales. El túnel es una caja de hormigón de 150 metros de largo que se hizo en una fábrica y se llevó flotando hasta el sitio. De allí surgió la idea de construir una isla en tierra firme y llevarla en partes hasta donde se necesite.

No se sabe si los arquitectos británicos de la firma AT Design Office o los constructores chinos fueron los que bautizaron a la futura isla como Floating City, pero lo cierto es que la ciudad ya tiene forma, está compuesta por una serie de módulos hexagonales que se conectan entre sí para proveer de todo lo que necesita para funcionar en el agua, desde una red de transporte mediante barcos y submarinos, hasta un hotel flotante y un centro de entretenimiento.

La novedad es que los espacios verdes recreativos estarán ubicados tanto por encima como por debajo del agua. Por otra parte, existirán granjas para producir la comida de todos los habitantes y sistemas que eliminarían los desechos de manera sustentable.

Por su parte, la firma China Transport Investment Co, uno de los mayores inversores inmobiliarios del país asiático, está considerando comenzar a probar la idea a pequeña escala el año que viene.

 

Varios proyectos 

Hace unos años que la idea de construir una isla flotante en el medio del océano está dando vueltas.

Es el caso del proyecto que desarrolla Patri Friedman, el nieto del Nobel Milton Friedman, pero con una diferencia al objetivo planteado por China. Friedman no busca una alternativa para el crecimiento de la ciudades, más bien quieren crear su propia ciudad independiente en aguas internacionales, sin injerencia de otros estados. Hay que tener en cuenta que los pronósticos indican que para el 2050, el aumento del nivel del mar afectará al 90% de las ciudades costeras del mundo.

Por las dudas, la firma internacional de arquitectura BIG también diseñó su ciudad flotante, que será para diez mil habitantes y aseguran que servirá para salvar a las ciudades amenazadas por el cambio climático y el “inexorable” aumento del nivel de los mares.

El fundador de BIG, el danés Bjarke Ingels, presentó su propuesta a principios de este año en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. La bautizó Oceanix City y se trata de varias islas flotantes agrupadas de a seis para formar una suerte de “aldea”.

Los agrupamientos se podrían repetir hasta cubrir 12 hectáreas donde vivirían más de 1.600 personas; y formando un archipiélago, podrían alcanzar los 10 mil habitantes programados.

Idea danesa. El estudio BIG, de Dinamarca, presentó Oceanix City, un grupo de islas flotantes agrupadas de a seis para formar una suerte de “aldea”.

Lo curioso es que tanto BIG como los británicos que diseñaron la ciudad flotante china se basaron en hexágonos. Parece que la forma de panel que ya usan las abejas en el mundo entero es la más económica y práctica.

Como en el caso del proyecto chino, cada módulo de Oceanix se construiría en tierra y luego se remolcaría hasta alta mar para unirse a otros. Para calmar a los miedosos, los expertos de BIG aseguran que las islas podrían resistir huracanes de categoría cinco.

El tema de vivir en el agua se está transformando en tendencia, tanto que en abril pasado se organizó la Primera Mesa Redonda de Alto Nivel de la ONU sobre Ciudades Flotantes Sostenibles. Allí fueron los impulsores de Oceanix con su proyecto y representantes del MIT, del Club de Exploradores y de ONU-Hábitat, una división de la ONU que se encarga de estudiar el crecimiento de las ciudades. Mientras Occidente debate, el país asiático ya se puso a trabajar.

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