Nuevas normativas para la industria de la construcción a partir de la firma del último convenio bipartito

El especialista Wilson Baliño, quien, además, es asesor laboral de la Liga de la Construcción, explicó a Del Constructor las nuevas normativas que rigen en el sector  a partir de la firma de un nuevo convenio bipartito. En esta extensa entrevista se repasó las horas de espera por lluvia, viáticos por  traslados, compensaciones e incentivos, también, qué casos están exonerados de aportes al Banco de Previsión Social y son gravados por el IRPF.

Wilson Baliño explicó que en el último convenio del sector existieron algunos cambios. El primero de ellos fue la periodicidad del acuerdo salarial que es por veintiún meses. “Esto es nuevo en sí por la cantidad de meses. El del 1º de agosto del 2018 al 30 de abril del 2020. El primer período consta de once meses, que van desde ese 1º de agosto del 2018 al 30 de junio de 2019. Aquí el aumento fue de un 6.85% sobre los sueldos que existían  al 31 de julio del 2018. Después, el segundo período salarial va del 1º de julio de 2019 al 30 de abril del 2020. Esto significa que el segundo período es por diez meses. Aquí el ajuste ya está pactado en un 5.8%. También, en este segundo período, hay que llevar un control de la inflación, porque, en ese sentido, si la inflación es mayor a determinado porcentaje, también hay que incluirla como un contenido más para el segundo período”, explicó.

Otro de los nuevos elementos dentro del convenio salarial, es una partida extraordinaria que se crea por única vez. “Es para todos los trabajadores, siempre estamos hablando del grupo 9 subgrupo 01, que es una partida extraordinaria, equivalente  hasta 4.773 con 79 pesos uruguayos. Esta se genera por el período del 1º de agosto de 2018 al 30 de junio del 2019. Esto es el resultado de sumar 433 pesos con 98 centésimos por cada mes, donde el trabajador haya computado, por lo menos, un día de trabajo. Esto quiere decir que si un trabajador pasa a DISSE, al Banco de Seguros del Estado o al Seguro de Paro, pero computó un día efectivo de trabajo, se hace acreedor a 433.98  pesos en su haber. Y la suma de esos 433.98 es lo que da los 4.773 con 79 centésimos, que se cobra de una sola vez dentro de la primera quincena de julio de 2019 para todos los trabajadores jornaleros. Esto es por los meses que hayan prestado servicio a la empresa”, señaló el entrevistado.

Baliño explicó que si un trabajador, el 1º de agosto de 2018 cuando se crea esta partida extraordinaria esta en determinada empresa y queda desvinculado de la misma, por ejemplo, el 31 de enero de 2019,  computando un día efectivo de trabajo por cada mes como mínimo, cobrará el referido monto por cada mes trabajado. Si se va antes de la empresa, cobrará la partida generada al momento de la liquidación de sus haberes “Si trabaja seis meses, cobrará 433.98  pesos por seis. También puede pasar que haya un trabajador que no estaba en la empresa el 1º de agosto de 2018 y haya ingresado, por poner un ejemplo, el 1º de febrero de 2019,  sumará esa partida mensual hasta el 30 de junio de 2019. Ahí sumaría cinco meses, siempre y cuando tenga computado un día de trabajo efectivo como mínimo”. 

En cuanto a las horas de espera por lluvia, Baliño explicó que “es uno de los temas que requiere más complejidad, a veces, al momento de aplicarlo porque hay distintas variables. Se generan de una manera y se pueden perder de diferentes formas.  Por ejemplo, para generar las horas de espera por lluvia, el trabajador tiene que estar en tiempo y forma a la hora de ingreso como en cualquier día laboral. Quien no se presenta en tiempo y forma ya es una falta y no va a las horas de espera por lluvia. Aquel trabajador que sí se presenta en tiempo y forma, evidentemente se hace acreedor al salario, si puede desarrollar la actividad si es bajo techo o bajo resguardo, o aquel que está a la intemperie y no puede desarrollar la actividad porque está lloviendo. En este último caso, esos trabajadores pasan a estar en las horas de espera por lluvia. Esto es que el empleador le proporciona un lugar con resguardo a los efectos que pueda esperar. La potestad es íntegramente del empleador. Es decir, él es el que decide quién se queda,  quién se va o quién pasa a trabajar. El que pasa a trabajar cobra el salario, el que se retira, siempre bajo la decisión del empleador, cobra las seis horas de lluvia, y si el empleador decide que se quede, el trabajador se debe quedar en forma obligatoria, en el tiempo que fije el empleador. Puede hacerlo quedar las seis horas, o cuatro horas y decirle que, transcurrido ese tiempo, se vaya.  En este último caso siempre va a generar las seis horas porque el empleador dispuso que se fuera”.

Consultado sobre la eventualidad que el trabajador esté dentro de las seis horas y se vaya por decisión propia a las cuatros horas, el especialista explicó el trabajador “pierde las cuatro horas que estuvo más las otras dos horas. Es decir, no percibe nada porque decidió retirarse sin la autorización del patrón. Tampoco puede negarse a trabajar los días de lluvia, siempre y cuando haya resguardo. Tampoco puede negarse a quedarse bajo resguardo las seis horas o irse si el empleador así lo indica. Cuando hablamos de seis horas, estamos hablando de que el horario habitual de trabajo quede comprendido dentro de esas seis horas, porque si son las tres de la tarde y empieza a llover y su horario termina a las cinco, se le va a pagar dos horas por esperar de lluvia no las seis horas. Cuando hablamos de seis horas es el máximo que hay por día. Por otro lado, la hora del mediodía no se cuenta. Supongamos que está lloviendo a las siete de la mañana hasta las doce van cinco horas, de doce a una se hace el corte y no se cuenta,  y de las 13 a las 14 sería la sexta hora.  Ahí se cumplirían las seis horas de espera por lluvia”.

Otro tema abordado fue si las horas por lluvia llevan aportes, a lo que el asesor laboral de la Liga de la Construcción señaló que “estas horas están gravadas por el IRPF, pero exoneradas de aportes al Banco de Previsión Social, están exoneradas del Fondo de Cesantía y Retiro (FOCER) y no generan aguinaldo,  licencia, salario vacacional, ni despido, razón por la cual el trabajador va a tratar de conseguir la forma de poder trabajar para ganar el salario completo más los beneficios. Cuando son horas de espera por lluvia solo cobra el equivalente al salario neto de su categoría, sin percibir a modo de ejemplo: presentismo, incentivo, ropa, transporte o herramientas. Esto es básicamente las horas de espera por lluvia. Se puede dar también que el trabajador llegue tarde un día de lluvia. Ahí es potestad del empleador que lo deje entrar o lo puede sancionar por llegar tarde aunque esté lloviendo. El trabajador se debe presentar en tiempo y forma como cualquier día”. 

Asimismo, Baliño planteó una variante en este tema y es qué pasa a nivel de aportes si comienza a llover promediando la jornada laboral. “En este caso”, sostuvo, “y siguiendo con el ejemplo que le daba hoy, pongamos que entra a la siete de la mañana y comienza a llover a las 10 de la mañana. En esas tres horas cobra el salario más todos los beneficios y el presentismo. Cuando comienza a llover, suponiendo que no puede seguir trabajando, pasa a horas de espera por lluvia de diez a doce. Ahí cobra dos horas de espera por lluvia. De doce a una es el descanso y por lo tanto no cobra. A partir de las trece horas, suponiendo que sigue lloviendo, sigue en horas de espera por lluvia hasta las dos de la tarde. Si a  esa hora para de llover, vuelve a trabajar y a cobrar el salario normal trabajado. En este caso, la jornada laboral tuvo tres horas de espera por lluvia y el resto normal. Las horas trabajadas cobra el salario más los beneficios y las que no, cobra por espera por lluvia.

 

Viáticos

Otro de los temas más consultados dentro de la industria de la construcción refiere a los viáticos por traslados, que fueron creados por el decreto 414/85. Esta normativa comprende a los trabajadores que van a desarrollar una actividad fuera del departamento donde habitualmente realizan sus actividades. “Si son trabajadores permanentes, una vez que salen del límite urbano del departamento donde trabajan habitualmente, después de los cinco quilómetros, comienzan a percibir el viático por traslado, que puede ser por un día, dos o tres días, donde van y regresan en el día. Hasta los cinco quilómetros después del límite urbano no perciben viático, pero a partir de ahí sí perciben el viático completo al ser trabajadores permanentes. El viático corresponde al 50% del jornal del medio oficial albañil categoría 5 del personal incluido en la ley 14.411, que está en unos 647.67 pesos al día de hoy. Cobraría esa cifra por concepto de viático que está compuesto de un 40% por concepto de alimentación, 40% por locomoción o vivienda y 20% no reintegrable. Hay que destacar que en este caso, como hay una partida del 40% por concepto de alimentación, durante el período que cobra ese viático, deja de percibir la compensación alimenticia del ticket alimentación. O sea, que, cuando es un traslado largo, se cobra el viático pero no se percibe el ticket alimentación, lo cual es más beneficioso para el trabajador”, explicó Baliño.

En cuanto al personal que no es permanente, dejó en claro que este tipo de trabajadores es aquel que se contrata “al pie de obra” como se le llama comúnmente.

“Si la obra está dentro del área urbana no cobra viático, ahora, si son contratados para una obra que sale del límite urbano y es hasta los cinco quilómetros no perciben nada. A partir de esa distancia y hasta los veinticinco quilómetros cobran el 60% del viático que corresponde a un  trabajador permanente. Aquí los componentes son 40% por concepto de locomoción  y 20% no reintegrable. A partir de los veinticinco quilómetros, ya cobra el llamado viático largo. O sea que se agrega el viático por alimentación que es el otro 40%. Es de  destacar que ese trabajador no permanente, entre los cinco y veinticinco quilómetros sí cobra el ticket alimentación, pero cuando pasa los veinticinco quilómetros, como percibe el viático entero, deja de cobrar el ticket alimentación y pasa cobrar ese 40% por alimentación. El viático se genera por día trabajado y se pierde cuando la jornada no es completa laboralmente hablando por causas imputables al trabajador. En ese caso no se paga el viático del día. Recientemente, y por convenio colectivo de trabajo, no pierde el viático en días de paro y obviamente sí pierde el jornal. Es similar a como se legisló con la ley 19.051 por el tema de los presentismos que antes se perdían por el día de paro y ahora no. Quiere decir que, actualmente, los viáticos, cuando hay paro  decretado por el SUNCA o el PIT-CNT, no se pierden. Los viáticos por traslado están exonerados de aportes al Banco de Previsión Social. A los efectos del IRPF, si es sin pernocte, está gravado al 100% y si es con pernocte está gravado al 50%”, sostuvo.  Siempre se pagan sobre las horas efectivamente trabajadas.           

En cuanto a la eventualidad que el trabajador deba trasladarse durante un determinado período a otro departamento, Baliño afirmó que en ese caso “va a tener que adoptar residencia” Y explicó que “ahí no solamente  cobra el viático largo, sino que lo cobra todos los días, incluyendo feriados. O sea que lo cobra los treinta días del mes. A esta situación hay una salvedad, si  el trabajador decide el fin de semana ir a visitar a su familia en el departamento de origen, y el empleador toma conocimiento, en ese caso, ese fin de semana que no está en el lugar de trabajo, no percibe viáticos porque justamente no está en el departamento que hace generar ese viático. Después hay otra normativa, para aquellos que adoptan residencia, que es que cada treinta días corridos, el empleador le debe proporcionar la locomoción  o abonarle el pasaje de ida y vuelta, para que el trabajador pueda ir a ver a su familia. Además se le pagan los jornales que demande. Si viaja el viernes a la noche o el sábado de mañana percibe un jornal  y cuando regresa, por ejemplo, el lunes en la madrugada, percibe otro jornal, neto sin ningún tipo de beneficio adicional. Un detalle no menor es que el trabajador puede negarse a un traslado permanente.

 

Incentivos y compensaciones

Dentro de las diferentes normas y regulaciones en el sector de la construcción las compensaciones son otros de los temas. En este aspecto, Baliño sostuvo que las mismas “son, a modo de ejemplo, el desgaste por ropa pagado en efectivo que hoy por hoy lo tiene que pagar el subgrupo 01, porque cuando estamos hablando de esto nos referimos al grupo 9 subgrupo 01. En ese caso, la compensación a partir del 1º de abril del 2014 es obligación entregar a toda la rama de actividad, comprendida en este grupo y subgrupo, un equipo de ropa de invierno el 1ºde abril y un equipo de ropa de verano el 1º de octubre. No obstante a esto, siguen percibiendo la compensación diaria en efectivo por concepto de desgaste de ropa. A su vez, perciben una compensación por desgate de herramientas, a partir de la categoría medio oficial, aquellos que utilicen herramientas. También perciben la compensación por transporte y la media hora de descanso por día. También se le suma, porque es una compensación, las horas de espera por lluvia.  Todo esto está exonerado de aportes al BPS, no así del IRPF y no generan aguinaldo, ni licencia, ni salario vacacional, ni despido. Después está el incentivo que fue creado en porcentaje, un 10.42%,  a partir del decreto 30/91, que equivale a cinco horas. Esto quiere decir que todos los trabajadores  que tengan asistencia perfecta en la semana generan un 10.42%  sobre su salario básico, neto, por lo que no se incluye ninguna compensación, ni horas extras, nocturnidad, o sobre laudo en caso de lo que lo hubiera”.

También hay otro presentismo, que se creó por convenio colectivo, que es el presentismo mensual. Se genera de la misma manera que el incentivo semana, es decir por asistencia perfecta, y es de un 5% adicional. “Cuando hablamos de asistencia perfecta, nos referimos a llegar en hora, salir a comer en hora, reintegrarse al trabajo después del almuerzo en hora e irse del trabajo en hora. A su vez, no se puede faltar, salvo que sea una falta amparada por DISSE, ASSE o Banco de Seguros del Estado, en cuyo caso no perdería por los días efectivamente trabajados. Ambos presentismos se generan y se pierden de igual manera, lo único que uno se genera de forma semanal y el otro de forma mensual.  Si un trabajador tuvo asistencia perfecta durante todo el mes cobra el 10.42% más el 5%, lo que da un 15.42%. Ahora, si tiene una falta en una semana, pierde el presentismo de esa semana y, por ende, el presentismo mensual. El presentismo sí lleva aportes al BPS e IRPF, licencia, aguinaldo, salario vacacional y despido, genera todo. Tampoco se pierde si el trabajador tiene que hacer trámites personales relacionados al trabajo como puede ser renovar la libreta de conducir si trabaja como chofer o el carnet de salud. Se debe coordinar siempre con la empresa y el día del trámite no cobra el salario en las horas que le insume el trámite, pero no pierde ninguno de los dos incentivos por las horas efectivamente trabajadas. Lo mismo rige para los paros”.    

Por último, el especialista se refirió a las horas de asamblea sindical, que están dentro del convenio colectivo de trabajo. Los fueros sindicales, las libertades sindicales, fueron creados  por la ley 17.940 y reglamentados por el decreto 336/06 para la construcción. “Por convenio colectivo, se pactó a nivel de lo que es la asamblea sindical que los trabajadores tengan una hora al mes para realizar la asamblea, preferentemente al inicio o finalización de la jornada laboral, o en el descanso intermedio. Esta hora no es paga, pero no pierden el presentismo, el incentivo, ni tampoco el viático por traslado, concluyó el entrevistado.

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