El evento contará con actividades para profesionales, estudiantes y público en general.

El jueves 14 de marzo tuvo lugar el evento lanzamiento de la 10ma. edición de Feria de la Construcción, en la Sala de Conferencias  de la Rural del Prado. En el evento se presentaron las principales novedades que la exposición tendrá en esta oportunidad, entre las que se destacan los renovados espacios del predio ferial para generar nuevas oportunidades de desarrollo de los diferentes stands, así como la agenda de actividades y conferencias.

En el lanzamiento hizo también uso de la palabra el intendente Daniel Martínez, quien destacó que “las Ferias son de gran importancia para colectivizar innovaciones tecnológicas y oportunidades de cara a la necesidad de un país de primera, de competitividad, de inclusión tecnológica. El mundo en que vivimos será cada vez más el mundo del cambio, de innovación, donde lo nada estable, y lo cada vez más competitivo serán las características, por lo tanto necesitamos que nuestra gente, y en particular de este sector de actividad tan importante en la economía nacional, se prepare, se informe y adquiera conocimientos”.

Respecto a la celebración de la 10ma. edición del evento, desde la organización, Silvano Viera, director de Proyectos y Promociones, señaló: “Estamos orgullosos de lo que hemos logrado en estos 18 años, desde aquel comienzo en 2001 junto a un conjunto de empresarios que confiaron y apostaron a seguir creciendo y fortaleciendo el sector. Como articuladores de un ámbito que estimula, actualiza y fortalece la industria, nos inspira el proyecto de seguir construyendo futuro. Uruguay ha evolucionado en diferentes aspectos que hacen al sector, para esto es que es importante que juntos sigamos aportando para la construcción de ámbitos de crecimiento, aprendizaje, intercambios, negocios, actualización y desarrollo, que potencien aún más la actividad”.

Durante el lanzamiento se saludó también a la Liga de la Construcción y a la Cámara de la Construcción, instituciones que en este 2019 celebran su primer centenario, cuyos líderes hicieron uso de la palabra desde su posición de patrocinadores oficiales del evento.

Diego O’Neill, presidente de la Cámara de la Construcción, destacó que “La Feria es una realidad ya instalada en la industria y en la sociedad, que año a año ha ido creciendo en su importancia y participación.” En cuanto a la relevancia del sector para el país, también destacó que “la Construcción representa el 9% del PBI y una participación similar en los puestos de trabajo, y que los estudios científicos y relevamientos han demostrado que cuando se mueve la Construcción, se mueve la economía”.

A esta última declaración de O’Neill, Martínez agregó que la magnitud de este punto toma dimensión también cuando se tiene en cuenta el peso de la obra pública, y la importancia de generar obras para la activación de la economía.

Entre los asistentes al evento se encontraban autoridades nacionales y departamentales, además de representantes de diferentes partidos, que manifestaron su preocupación por el desarrollo de la Construcción de cara a los próximos años, y dialogaron al respecto con los empresarios presentes.

La Feria de la Construcción tiene lugar cada dos años y este año se realizará nuevamente en el predio de la Rural del Prado, lugar elegido por quinta vez para albergar las diferentes propuestas de los expositores, los cuales en este 2019 serán más de 260.

El evento es elegido por la industria como el principal punto de negocios del sector, dado que potencia el vínculo con proveedores y genera también nuevas oportunidades de sinergia entre los más destacados protagonistas de dicha actividad, además de recibir a más de 50.000 visitantes que llegan desde todo el país. La Feria de la Construcción también es un destacado nodo de actualización y capacitación para profesionales, técnicos y estudiantes, por ser un núcleo de conferencias y actividades centradas en tendencias, técnicas y otros aspectos relevantes a la industria.

Los interesados en ser parte de esta edición pueden acceder a más información a través de la web www.feriaconstruccion.com.uy y las redes sociales del evento.

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La Torre de la Defensa será un edificio “solemne y monumental, que dialoga en clave posmoderna con el marco histórico en el que se emplaza. Tiene la expresividad contemporánea del cristal y el hormigón, y aunque tiene reminiscencias clásicas prescinde de sobregestos ornamentales innecesarios”. Así lo explicó  al diario sanducero El Telégrafo el arquitecto Jorge Paggi, quien junto al arquitecto Alberto Zinno y al ingeniero Estanislao Gossi, llevan adelante la propuesta técnica enmarcada en el emprendimiento Babel Desarrollo y Promoción. Será construido en la esquina de Zorrilla de San Martín y Florida, en pleno centro sanducero,  en un terreno de más de 1.100 metros cuadrados y tomando el predio de una casa construida a fines del siglo XIX. Se prevé que la obra esté finalizada en 2021

Paggi afirmó que con sus 75 metros de altura será la torre más alta del interior del país, exceptuando las existentes en Punta del Este, y significará para Paysandú “un paso decisivo para que vuelva a situarse como una de las principales capitales de la región”, y que la obra se realiza “apostando a su casco urbano, celebrándolo y reconvirtiéndolo para lanzarse al futuro”.

El arquitecto detalló que el edificio “es de una planta circular, con estructura de hormigón y vidrio, que reduce el 75% de las patologías de otros métodos constructivos y resistirá vientos de hasta 350 kilómetros por hora (que no se dan en Uruguay), según fue calculado por un profesor grado 5 de la Facultad de Ingeniería”. Asimismo, contará con dos subsuelos, dos niveles para oficinas que ocupan todo el frente urbano, “por lo que no será agresivo para las pequeñas viviendas aledañas al edificio”. En la mitad del padrón, “sale el edificio con 16 niveles hacia arriba (que hacen 18 con los dos subsuelos) donde van los apartamentos. Y el remate del edificio es un duplex, que se achica un poco pero le da esa imagen de punta que tiene la torre. Y al final, arriba de todo, habrá un remate iluminado, que será como un faro para la ciudad”.

En total, el edificio contará con entre 24 y 27 plantas independientes, entre apartamentos y oficinas con sus diferentes características. Los 16 pisos cubren los 360º, por lo que tienen vista para todos los puntos cardinales en el caso de los que son de un apartamento por planta, con más de 200 metros cuadrados de superficie.

Los apartamentos tendrán hasta tres dormitorios, living comedor, dos baños, lavadero, losa radiante por unidad y por sector, aire acondicionado central por unidad y una gran innovación: va a estar totalmente domotizado, esto es que podrá controlarse a distancia y por la voz o el teléfono celular los blackouts motorizados, las luces y acondicionamiento térmico y por los toma corrientes integrar el sistema de electrodomésticos, definiendo así el encendido o apagado del microondas, por ejemplo. Para la torre habrá dos ascensores con capacidad de ocho personas, y otros dos ascensores para las oficinas.

 

Diseñadores de interiores

Como un servicio extra, los apartamentos “estarán equipados, y tenemos dos diseñadores de Buenos Aires que brindarán la posibilidad de arreglar a su manera el equipamiento, y van a diseñar los accesos y las salas de recreación (‘amenities’) para las oficinas y para la torre”, explicó el arquitecto Paggi.

En el primer piso, para las oficinas, habrá una cafetería con balcón hacia la plaza Constitución, también habrá un gimnasio de 125 m2 con vestuario. Y para la torre, serán dos piscinas climatizadas, una para niños y otra para adultos con baños, casilleros y vestuarios asociados ocupando cien metros cuadrados. Habrá dos barbacoas que suman 145 m2 y un jardín solarium de 340 m2 con balcón a la plaza.

También tendrá regulador de la intensidad de las luces y el audio, y dispositivos de oscurecimiento con cortinas de enrollar motorizadas y controladas a distancia. “Tecnológicamente hablando es un edificio de punta”, afirmó Paggi, “y pondrá a Paysandú al nivel de cualquier capital del mundo”.

En los dos primeros pisos de la torre habrá cuatro apartamentos de dos dormitorios, o también como posibilidad de que haya dos de unos 90 m2 o un gran apartamento de 230 metros cuadrados, “de acuerdo a las necesidades y el interés de los compradores”.

El edificio y todos los apartamentos tendrán una terraza que rodea cada piso con vidrio laminado en tubos de aluminio anodizado.

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La remodelación de una fachada es una excelente oportunidad para corregir eventuales deficiencias en su comportamiento térmico. Construir una fachada ventilada es una de las posibilidades, ya que ofrece una amplia variedad de materiales de revestimiento y, por lo tanto, estética.

Esta solución de cerramiento consiste en la colocación de una perfilería especial sobre el tabique exterior para recibir algún tipo de revestimiento. La clave es realizar una cámara de aire con el espesor adecuado para que se produzca la ventilación natural por el efecto chimenea, y colocar un aislante térmico dentro de ella. De esa manera, se puede alcanzar una reducción de entre un 43 a 53% en el consumo de energía para calefaccionar un edificio y entre un 19 y 27% para refrigerarlo.

La eficiencia del cerramiento depende del espesor de la cámara (que se calcula en función de la altura de la fachada) y de la colocación de las placas de revestimiento dejando juntas abiertas. La variedad de revestimientos es amplia y con opciones de color, brillo y textura. Por ejemplo, chapas perforadas, microonduladas o conformadas, paneles de acero Corten o compuesto de aluminio, símil madera, cementicios y cerámicos (CG y Hunter Douglas). Todos poseen una buena relación peso/rigidez y resistencia al rayado y la intemperie. Algunas placas tienen tratamientos ignífugos que mejoran su comportamiento ante el fuego en solicitaciones especiales.

Las fachadas ventiladas también se pueden resolver con placas de superficie ultracompacta, fabricadas a partir de mezclas minerales. Se trabajan como si fueran pétreos naturales y son aptos para uso en exteriores. Por otro lado, la solución EIFS (en inglés, sistema de aislación exterior y terminación) mejora notablemente el comportamiento térmico de una pared. Consiste en superponer una placa aislante (de EPS o lana de vidrio) sobre el revoque grueso. La terminación final se logra con un revoque fino armado con malla de fibra o revestimiento acrílico.

Por ejemplo, una placa rígida de lana de vidrio aplicada sobre un muro de ladrillo hueco de 12 cm consigue un K de 0,83 W/m2K, obteniendo una pared eficiente con un espesor total de 16,5 cm.Como referencia, la transmitancia máxima admisible para el nivel B (intermedio) según IRAM es de 0,93 W/m2K.

Siempre es más efectivo aislar desde la cara externa del muro para lograr mayor inercia térmica y llevar al punto de rocío lo más alejado posible de la cara interna de la pared. Si resulta imposible trabajar en la cara externa de la fachada, se pueden colocar perfiles del lado interior, sobre el muro desnudo o el revoque, luego un aislante y placas de terminación.

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El éxito o fracaso de un hormigón a la vista no radica solamente en mantener una coloración regular sino también en la preservación de su aspecto en el tiempo. Por otro lado, es habitual que la apariencia del hormigón se la vincule fundamentalmente a la coloración y tonalidad, que dependen de la proporción entre los materiales, aunque éstas no son las únicas variables con incidencia en la estética final.

En ese sentido, se destaca la importancia de clarificar las expectativas acerca del tipo de hormigón que se desea obtener. En función de las expectativas, se recomienda a los proyectistas ir cumpliendo todas las etapas del diseño con una mirada abarcativa. Por ejemplo, establecer las especificaciones del hormigón considerando todos los aspectos relacionados al proceso: encofrados, desmoldantes, diseño de acabados, juntas de trabajo, estrategias de llenado y habilidades de la mano de obra.

Respecto de las expectativas, los especialistas advierten que las terminaciones con encofrados entablonados suelen resultar más “tolerantes” a ciertas diferencias de tonalidad y textura; mientras que las terminaciones con encofrados lisos son más “exigentes” en cuanto a uniformidad de esos parámetros. En cuanto a la uniformidad del color, la superficie expuesta del hormigón está especialmente influenciada por las características de la pasta cementicia, por ser la que se aloja en las paredes del encofrado. A su vez, depende del color y tonalidad del cemento, y de la relación w/c (agua/cemento, en masa).

En ese sentido, es necesario mantener una alta uniformidad en la provisión de materiales y sus proporciones, lo cual ayuda a conservar un aspecto homogéneo en el hormigón. Si esto no fuera evitable, se recomienda trabajar con texturas u otros recursos arquitectónicos que impidan una comparación directa de tonalidades entre las distintas etapas de hormigonado.

En la etapa de construcción, una deficiente capacitación de la mano de obra, y también de su supervisión, se pueden omitir con algunas cuestiones básicas. Por ejemplo, la protección temprana que todo hormigón de losa necesita para evitar una rápida evaporación superficial del agua.

Un error muy frecuente, post hormigonado, es no considerar los tiempos de curado imprescindibles durante la ejecución de los trabajos, ya que el curado es el mantenimiento de las condiciones de humedad y temperatura que permiten la correcta hidratación de la pasta cementicia.  De esta manera, el curado cobra fundamental relevancia en la durabilidad al asegurar la calidad del hormigón de recubrimiento. Una buena medida en este sentido es mantener los encofrados durante un período de siete o más días. Si fuera necesario removerlos antes por cuestiones relativas al proceso constructivo se recomienda especialmente tomar las medidas necesarias para mantener condiciones de temperatura y humedad adecuadas.

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En un extenso diálogo con Del Constructor, Alejandro Ruibal, director de Saceem -una empresa uruguaya, con su matriz en Montevideo y sucursales en Paraguay y en Perú, que actualmente posee más de dos mil trabajadores- habló del proyecto del Ferrocarril Central, la inversión de UPM, la actual situación de la industria de la construcción y del mercado inmobiliario uruguayo.

Rubial se refirió también a la necesidad de un plan urbano para  Montevideo a veinte o treinta años; a modernizar los medios de transporte y planificar la ciudad de otra manera. Además contó las obras que está realizando Saceem, incluso en Perú y en Paraguay, y a los desafíos que se propuso la empresa.

 

Saceem integra el proyecto de la construcción de la vía férrea Montevideo – Paso de los Toros.

Sí, el proyecto del Ferrocarril Central, que está siendo construido por el consorcio que está integrado por cuatro empresas, entre ellas Saceem. Este consorcio incluye dos empresas europeas –una española que se llama Sacyr y que tiene el 40% y una francesa que se llama NGE, que tiene el 27%–, está Saceem que tiene el 27% y está otra empresa uruguaya, Berkes, que tiene el 6%.

 

La licitación

El proceso de licitación y posterior adjudicación fue bastante kafkeano y polémico. Hubo una empresa española, Acciona, que recusó el fallo. ¿Cómo ha sido en sí este proceso?

Buena pregunta. Primero este es un proceso que no debe tener muchos antecedentes por el tamaño, la escala, del proyecto. Además es una PPP, es decir que hay que invertirle al proyecto y se va a pagar a lo largo de muchos años. Es como una concesión. Se construye la infraestructura, no se cobra nada en ese período, cuando está pronta se la entrega al cliente y  ahí empieza el cliente a pagar una cuota durante 15 años, con opción a 7 años más, lo que totaliza 22 años. Y va pagando en función de la disponibilidad en infraestructura. Sino funciona bien la infraestructura se reduce la cuota, pero el consorcio en este caso tiene que financiar toda la obra.  O sea que hay que juntar mil millones de dólares para hacer la obra y bancar tres años hasta comenzar a cobrar. Esto implica toda una ingeniería financiera muy grande. Hay que tener mucha espalda y trabajar muy bien la propuesta para conseguir financiadores, ya que las empresas no tenemos ese dinero. Las empresas no somos bancos. En la primera etapa de este proyecto, que es muy importante, se presentaron al llamado a interés decenas de empresas de todas partes del mundo. Después se fue decantando, hubo empresas que empezaron a perder el interés, o porque no les gustaba el proyecto o no les gustaban las condiciones, entre otros motivos. Además se comenzaron a armar grupos de empresas debido a la magnitud del proyecto. En particular nosotros trabajamos en este agrupamiento al que hacía referencia, que tiene entre Saceem y Berkes, el 33% de las dos empresas locales. El resto son empresas europeas. Es un grupo equilibrado. Después se presentó otro grupo con la empresa Acciona y se presentó un grupo chino. Esos son los que quedaron. Había algunos más que fueron desistiendo antes de la entrega de la licitación. Los contratos PPP no son una licitación cualquiera ni una compra cualquiera, hay que hacer todo un plan de negocios donde hay que demostrar las garantías que uno tiene para hacer todo eso. Hay que serlo, parecerlo y garantizarlo. Hay que decir cómo voy a invertir ese dinero, hay toda una cuestión de autorizaciones importantes. Por eso es que importa el precio, pero importa la seriedad y el soporte que uno le dé a la oferta económica y financiera, ya que la vamos a tener que financiar durante mucho tiempo.

 

Y en el proceso, al principio, se descalificaron dos ofertas.

Sí, se descalificaron dos ofertas por distintas razones. Primero a los chinos por unas cuestiones formales, directamente no habían presentado garantías, y después se terminó descalificando la oferta de Acciona y se abrió el sobre económico nuestro. ¿Cómo se adjudican las PPP? El gobierno dice, yo pago hasta tanto. Si me dan un precio por encima de eso te descalifico.  Vos me tenés que dar un descuento por debajo de ese precio. Esa es una de las componentes. Después puntúan el proyecto técnico. Posteriormente puntúan el proyecto financiero y el plan de negocios y analizan la integralidad de la oferta para que sea coherente y bien respaldada. En esa evaluación, la única oferta que quedó fue la nuestra con el precio por debajo del tope. Así fue que nos adjudicaron y las otras empresas tienen derecho a reclamar.

 

Más allá de que Saceem integra en consorcio referido, la empresa tiene una vasta experiencia en estas lides. De hecho, ha ejecutado unos 1.600 contratos desde su creación hace 68 años. Igual supongo que este proyecto representa para ustedes todo un desafío.

 Sí, es todo un desafío y te diría un lindo desafío. Primero porque es una obra ferroviaria que no hay mucho antecedente en Uruguay. Y además por la escala, por el tamaño. Lo bueno también es que tenemos socios especialistas en ferrocarriles. Tanto los españoles como los franceses que conforman el grupo tienen habilidades en empresas ferroviarias. Y lo que hacemos nosotros, como empresas nacionales, es todos los componentes locales. Toda la obra más tradicional. Vale decir, viaductos y obras de hormigón. Pero tenemos mucha expectativa.

 

Hay un tema, del cual se ha hablado mucho, y es la fecha de inicio y final de la obra. Es una de las condiciones que ha puesto UPM.

Eso no lo conozco bien porque no tengo acceso a UPM. Mi cliente es el Ministerio de Transporte y Obras Publica (MTOP). Yo me entero por la prensa, pero en el llamado del Ministerio no dice que esto sea exclusivo para UPM. El Ministerio tomó la decisión de hacerlo y, obviamente, los plazos son importantes, ya están corriendo y tenemos que empezar en breve.

 

Sí, de hecho el ministro Rossi, como usted dice, ha dicho que no es exclusivamente para UPM, sino como una infraestructura necesaria para todo el país.

Claro, de hecho nos piden a nosotros, como parte de la obra, incorporar un sistema de control y gestión. No sólo de las  barreras y semáforos, también del control de los distintos trenes que van a circular para distintos operadores. O sea que se hace la pista, y como pasa en todas las partes del mundo, van a poder circular distintas empresas.

 

¿Cuánto puestos de empleo  va a generar este trabajo?

Mil quinientas personas aproximadamente durante tres años.

 

Se lo pregunto porque la industria de la construcción está bastante alicaída luego de lo que se llamó el boom del sector.

Está en una meseta desde hace un par de años. Se pasó de 74 mil puestos de empleo en el 2012 y hace dos años que venimos en 45 mil trabajadores. De todas formas, ese boom al que usted refiere no se podía mantener en el tiempo.

Era un hecho específico en una coyuntura muy especial, con una superposición de inversiones como en  Punta del este, Montes del Plata, mucha obra de arquitectura en Montevideo. Eso no se da hoy en día. Estas obras ahora, como la del ferrocarril con 1.500 personas directas, más todo lo que mueve indirectamente, se va a sentir. Va ser  un golpe positivo.  

 

El viaducto portuario 

¿Y en el caso del proyecto de la obra del viaducto en el puerto?

Esa fue una licitación distinta. Fue una iniciativa privada que presentó nuestra empresa hace casi tres años para resolver todo el problema del acceso al puerto de Montevideo y también permitir la entrada del ferrocarril y que no se generara un conflicto.

Para eso se hace un viaducto. Esa obra ya se adjudicó y en breve ya firmaremos el contrato.

 

Saceem también tiene obras en otros países como en Paraguay y Perú. 

En Paraguay ya hace tres años que estamos instalados ejecutando puentes. En Perú venimos ejecutando obras de infraestructura deportiva para los Juegos Panamericanos de Lima 2019. Estamos haciendo villas deportivas, canchas de basquetbol, rugby, béisbol, pistas de atletismo y piscinas. Dos contratos muy grandes en dos barriadas muy populosas de Lima –Villa María del Triunfo y El Callao– y también estamos construyendo una carretera que va a la cordillera de Los Andes.

 

Se lo pregunto porque, en los últimos tiempos, muchos inversores, y no solo del sector de la construcción han emigrado hacia Paraguay, aduciendo que los costos son muchos más baratos en ese país en comparación a Uruguay.

Los costos en forma relativa comparando Uruguay a Perú y Paraguay son el doble. Los costos de manos de obras y algunas otras cosas también. Pero también hay otra ventaja que tiene Uruguay, por eso hay que mirar la integralidad de la ecuación. Cada país tiene sus cosas, pero sí hay muchos uruguayos invirtiendo sobre todo en Paraguay en el agro y en desarrollos inmobiliarios. 

 

Mercado inmobliario

Ustedes, además de dedicarse a la construcción de obra pública y privada, comenzaron hace unos años con el mercado de desarrollos inmobiliarios.

Comenzamos por el 2010, a desarrollar una zona alrededor del lago de Punta Cala, cerca del aeropuerto, donde desarrollamos Lago Mayor, un proyecto de apartamentos y también el hotel Hampton, que es una inversión de Saceem. Nos quedamos en esa zona desarrollando. En parte porque no se dio, y en gran parte porque le pusimos más atención a las obras de infraestructura como puertos y a la expansión internacional. Además, el sector inmobiliario se frenó muchísimo.

 

A eso hay que agregarle la coyuntura regional. La devaluación del peso argentino y la gran interrogante que se abre con el novel gobierno de Bolsonaro en Brasil.

 La región no está ayudando mucho al sector inmobiliario. Habrá que esperar a ver cómo se acomodan los tantos. Si comienza o no el flujo de inversores en el sector inmobiliario en Uruguay.

 

¿Y cómo ve la inversión pública y privada a nivel nacional? 

La inversión privada se frenó mucho en los últimos dos o tres años. La inversión en general, que hace unos años llegó a un pico histórico de más del 20% del Producto Bruto, después cayó bastante por distintos motivos. Primero porque la inversión privada empezó a ser menor y también la actividad pública comenzó a invertir un poco menos. Ahora la actividad pública está retomando, porque con este tipo de obras, por ejemplo, y otras en la modalidad PPP, que también son obras públicas, han comenzado a dinamizar el mercado.

 

De todas formas, el gobierno, para atraer inversores privados, lanzó una batería de medidas, exoneración de tributos por ejemplo, enfocadas a obras de gran porte.

El gobierno ha hecho cosas para tratar de incentivar la inversión que en algunos casos dieron algún resultado, pero a veces con eso solo no alcanza. A veces, falta que el mercado demande.

Por ejemplo, ahora, si UPM confirma la inversión, es una noticia excelente. Ahí sube el nivel de inversiones. Y eso derrama directa e indirectamente en otras industrias satélites y en el comercio. El efecto cascada que le llamamos. Además estamos hablando de una escala de inversión que no tiene antecedentes en el país. Ninguna de las dos plantas ya existentes son de ese tamaño. Lo que es la planta, más todo lo que derrama alrededor, es muy dinamizador.

La inversión de UPM es fundamental para el país y para el sector de la construcción. El gobierno está haciendo todos los esfuerzos para que esto se concrete, como hicieron los dos gobierno que les tocó anteriormente las otras dos plantas. Es lo que haría cualquiera cuando está en el gobierno y le viene un inversor de estas características. Un inversor de este tipo pasa uno cada tanto. Y este, capaz, que es el último.

 

¿Cómo ingeniero civil qué ve de Uruguay en carencias de infraestructura? La ruta 5 está muy bien, otras no tanto.

En rutas hay mucho para hacer, pero también es verdad que hay mucha cosa por salir, que cuando se destraben va a cambiar mucho. Creo que en los próximos tres, cuatro años, va a cambiar mucho. Porque todas las PPP que se demoraron mucho en el arranque, ahora cuando se destraben y empiecen a construirse, van a transformar el panorama. Después sí, hay que seguir invirtiendo en la red vial. La carga que se mueve en Uruguay es muy distinta a la que transitaba hace diez, quince años.

Cambió mucho, en particular por la madera, los granos. Pero en carreteras, yo diría que después de eso vamos a estar bien, aunque no estamos mal tampoco. Estuvimos peor. Después en puerto estamos bastante bien, pero hay que seguir invirtiendo porque es la salida de la mercadería y es donde tenemos que ganar en eficiencia. Hay algo que es muy importante, al menos para mí, que es la infraestructura urbana. Para mi falta mucho en Montevideo. A esta ciudad le faltan desafíos. Se están haciendo un montón de obras en Montevideo, pero me parece que faltan de esas obras que son transformadoras de la ciudad. Para modernizarla, para cambiar la movilidad, para facilitar el acceso.

 

Un plan para Montevideo

¿Es un Montevideo muy vetusto?

No, creo que es un Montevideo al que le está faltando otro plan urbano para adelante. Montevideo se ha fraccionado cada vez más. El norte y el sur. La avenida Italia divide, por ejemplo. Es una sociedad que cada vez se divide más, cada vez más los ricos y los pobres se expulsan. No es el Uruguay que yo quiero. No es el Uruguay que era hace muchos años y en el que me crié. Y la infraestructura ayuda a integrar. Hay que buscar la manera de integrar, facilitando la accesibilidad. Que la gente se pueda mover. Modernizando los medios de transporte y planificando la ciudad de otra manera. Ahí hay un trabajo lindo, grande, para hacer. Como cuando en algún momento se hizo la rambla de Montevideo.

 

Ahora que nombra la rambla, da la sensación que los responsables  de dicha obra, pensaban el Uruguay a cuarenta, cincuenta años. Mirando la ciudad a futuro. Ahora parece que todo es visión a corto plazo. Como si corriéramos de atrás los cambios que se necesitan. 

A Montevideo le está faltando un plan a veinte, treinta años. Vos fíjate que la rambla debe ser el proyecto más importante realizado en el país. La ciudad le daba la espalda a la rambla. El cambio de hábito de la gente, que a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, no se iba a las playas. No estaba bien ir a las playas, se iban al Prado, al arroyo, a la sombra, no iban al sol. Cuando empezó a cambiar eso, que por cierto se inició en Francia y en el Mediterráneo, acá empezó a cambiar. De hecho, Carrasco y Malvín se iniciaron como un balneario. A alguien se le ocurrió conectar estos balnearios con la franja costera y pensaron en grande. Y ahí la ciudad dio un giro.

 

¿Qué proyectos tiene Saceem a futuro? 

Además del Ferrocarril y el Viaducto de la rambla, tenemos, que ya estamos construyendo, la línea de alta tensión que une Melo con Tacuarembó. Tenemos una torre de oficinas en el World Trade Center.

Es una torre atípica porque en lugar de ser un prisma, es una elipse. Ya estamos por el piso 10. También tenemos obras portuarias, dentro del puerto de Montevideo y en los puertos deportivos como el de La Paloma y Piriápolis. Estamos construyendo la UAM, Unidad Alimentaria de Montevideo en la ruta 5, que es donde se traslada el Mercado Modelo.

Es una de esas obras que irradia mucho. Va a tener un alto impacto, porque es una obra importante. Y después, estamos esperando saber qué pasa con UPM, que es una inversión en la que queremos estar haciendo algo. Trabajamos en las dos plantas anteriores, Montes del Plata y UPM I, antes Botnia.  También estamos haciendo unos cuantos puentes acá, como Artigas y Río Negro, y en Paraguay. Y a través de nuestra empresa Grinor, que ya existía, la compramos y la potenciamos, con la que estamos construyendo obras viales, como carreteras.

 

La última, ¿y los desafíos de Saceem?

(Se ríe) Casi nada. Los desafíos son consolidarnos como una empresa internacional. No descartamos ir a Argentina, más allá de seguir en Paraguay y Perú.

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