Según un estudio de la consultora Mercer, que analiza 39 factores agrupados en 10 categorías, como "ambiente político y social" y "recreación", Viena destaca como la mejor ciudad del mundo para vivir.

En tanto Caracas, se desplomó 29 puestos y es la peor en calidad de vida.  Montevideo se posicionó  como la ciudad latinoamericana con mejor calidad de vida en el lugar 78.

Viena, la capital de Austria, fue por décimo año consecutivo la ciudad con mejor calidad de vida del mundo.

La capital de Austria es una ciudad de tamaño medio, segura y relativamente verde, características que comparte con el segundo lugar, Zúrich -una urbe mucho más cara y con un importante centro financiero- y con Auckland, Múnich y Vancouver, que ocuparon el tercer lugar.

Caracas, en tanto, se desplomó 29 puestos y fue la peor de América Latina en el lugar 202. La consultora Mercer dijo que la capital venezolana "vio caer los estándares de vida luego de una significativa inestabilidad política y económica".

Venezuela ha sufrido de hiperinflación, escasez de bienes básicos y, más recientemente, una crisis política desde que el líder de la oposición, Juan Guaidó, se autoproclamó presidente en enero.

Sin embargo, su índice se basó en los datos analizados entre septiembre y noviembre de 2018, lo que significa que no tuvo en cuenta acontecimientos recientes, como un apagón y protestas.

Según la consultora, la calidad de vida está determinada por muchos factores, desde el acceso al transporte público y los niveles de congestión del tráfico, a la disponibilidad de viviendas, escuelas internacionales y la escena cultural de la ciudad.

Las 10 ciudades al final de la lista de 231 urbes analizadas fueron casi las mismas que las del último ranking, entre ellas Bagdad, Saná y Puerto Príncipe en el Caribe.

 

Latinoamérica

Después de Montevideo, Buenos Aires y San Juan de Puerto Rico le siguen como las ciudades latinas con más calidad de vida, Santiago de Chile (93), Ciudad de Panamá (97), Brasilia (107), San José de Costa Rica (108), Monterrey (113), Asunción (115), Rio de Janeiro (118), San Pablo (119), Quito (122), Lima (124),Bogotá (128),Ciudad de México (129), La paz (156), San Salvador (175), La Habana (192) y Caracas (202).

 

Seguridad

Este año el estudio incluyó un escalafón en el que se mide a las ciudades en materia de seguridad personal. Para esto se tiene en cuenta factores como la estabilidad interna de las ciudades, los niveles de delincuencia, la aplicación de la ley, las relaciones con otros países y, la libertad de prensa, entre otros.

“La seguridad personal es la base de la estabilidad en cualquier ciudad, sin la cual no pueden prosperar los negocios ni los talentos”, señala el estudio.

“Las ciudades Latinoamericanas se encuentran rankeados en las siguientes posiciones; Montevideo (90), Santiago de Chile (98), Manaos (103), Asunción (110), Buenos Aires (136), La Paz (152), Lima (157), México (157) y Caracas (222) siendo el país más inseguro de la región”, concluyó el estudio.

En la periferia de Sonoma -una ciudad ubicada en el norte de San Francisco, California- se abre un gran valle de colinas onduladas sobre las que crecen miles de hileras de vides y pinares. Sonoma se hizo conocida en octubre de 2017, cuando fue una de las poblaciones más afectadas por los 250 incendios que arrasaron bosques, plantaciones y viviendas.

 

La “Sonoma Guesthouse” -un condominio de fin de semana por entonces en construcción- logró sobrevivir a la tragedia, pese a estar en el epicentro de las llamas. No fue por azar: conocedores de los cíclicos avatares climáticos de la zona, los propietarios habían planteado en su encargo la necesidad de que la vivienda fuera robusta y especialmente resistente a las posibles catástrofes naturales.

Por eso convocaron al estudio noruego Mork-Ulnes Architects, cuyas soluciones arquitectónicas buscan “honrar el carácter natural e histórico de un sitio”, según declaran como parte de su carta de presentación.

Los propietarios, una familia de cinco personas, soñaban con un condominio compuesto por tres casas para compartir sus fines de semana y épocas de veraneo con familiares y amigos. Mork-Ulnes debió hallar un área plana en medio de las colinas para desarrollar tres volúmenes de un nivel, de carácter austero y compacto, con un área común conformada por un jardín con solarium y piscina. Cada volumen aloja una vivienda separada, con su entrada, su baño privado y su terraza al aire libre independientes.

Un techo continuo con múltiples tejas, a la manera de “crestas oblicuas”, da unidad al conjunto, integrándose a los picos montañosos y valles que completan el paisaje como telón de fondo. “Dado el programa solicitado -explica el autor-, para desarrollar la casa debimos seleccionar una de las pocas franjas estrechas, de manera de ‘empujarla’ a lo largo de la ladera y así maximizar la superficie al aire libre”.

 

Hormigón y rocas

En cuanto a la robustez, se eligió al hormigón, sobre todo por su capacidad para integrarse a las colinas rocosas. En las habitaciones, los cerramientos acristalados generan un contraste espacial y material.

En estares y dormitorios, estos planos vidriados son aventanamientos de piso a techo, mientras que en el cuarto de baño se dispusieron pequeñas aberturas perforadas para que penetre la luz natural. La única presencia de madera se percibe en las puertas de pino macizo, generando otro contraste con las superficies grises y las transparencias .

“La ubicación, la forma y materialidad de la casa crean distintas perspectivas interiores. El ingreso se genera a través de un umbral de imagen contundente que se abre para ofrecer vistas panorámicas del valle”, explicaron desde Mork-Ulnes.

 “El hormigón no sólo es un material de alta resistencia sino que también funciona como regulador térmico, ya que permite conservar la temperatura durante el verano. Los profundos aleros del techo dan sombra a las terrazas exteriores y resaltan la continuidad del espacio interior y exterior en cada suite”, describen. El techo es de hormigón liso, lo que crea una ruptura en las paredes a medida que las placas giran y van pasando de una posición horizontal a otra vertical.

Visto desde afuera, el conjunto se integra a la colina generando una mixtura de gris combinado con coloraciones “oxidadas” propias de la roca del lugar. “Dado el deseo de los clientes de tener una carcasa de bajo mantenimiento y resistente al fuego, el hormigón se convirtió en la opción material definitoria del proyecto. Cuando usamos un material con cualidades distintivas como la textura, la masa y la capacidad estructural, exploramos qué puede hacer este material para mejorar la experiencia espacial y sensorial”, dicen los proyectistas.

Con sedes en Oslo y San Francisco, Mork-Ulnes Architects recibió en 2015 el Design Vanguard Award de Architectural Record y fue nombrado por el Museo Nacional de Noruega como “uno de los estudios jóvenes más notables del país”.

La remodelación de una fachada es una excelente oportunidad para corregir eventuales deficiencias en su comportamiento térmico. Construir una fachada ventilada es una de las posibilidades, ya que ofrece una amplia variedad de materiales de revestimiento y, por lo tanto, estética.

Esta solución de cerramiento consiste en la colocación de una perfilería especial sobre el tabique exterior para recibir algún tipo de revestimiento. La clave es realizar una cámara de aire con el espesor adecuado para que se produzca la ventilación natural por el efecto chimenea, y colocar un aislante térmico dentro de ella. De esa manera, se puede alcanzar una reducción de entre un 43 a 53% en el consumo de energía para calefaccionar un edificio y entre un 19 y 27% para refrigerarlo.

La eficiencia del cerramiento depende del espesor de la cámara (que se calcula en función de la altura de la fachada) y de la colocación de las placas de revestimiento dejando juntas abiertas. La variedad de revestimientos es amplia y con opciones de color, brillo y textura. Por ejemplo, chapas perforadas, microonduladas o conformadas, paneles de acero Corten o compuesto de aluminio, símil madera, cementicios y cerámicos (CG y Hunter Douglas). Todos poseen una buena relación peso/rigidez y resistencia al rayado y la intemperie. Algunas placas tienen tratamientos ignífugos que mejoran su comportamiento ante el fuego en solicitaciones especiales.

Las fachadas ventiladas también se pueden resolver con placas de superficie ultracompacta, fabricadas a partir de mezclas minerales. Se trabajan como si fueran pétreos naturales y son aptos para uso en exteriores. Por otro lado, la solución EIFS (en inglés, sistema de aislación exterior y terminación) mejora notablemente el comportamiento térmico de una pared. Consiste en superponer una placa aislante (de EPS o lana de vidrio) sobre el revoque grueso. La terminación final se logra con un revoque fino armado con malla de fibra o revestimiento acrílico.

Por ejemplo, una placa rígida de lana de vidrio aplicada sobre un muro de ladrillo hueco de 12 cm consigue un K de 0,83 W/m2K, obteniendo una pared eficiente con un espesor total de 16,5 cm.Como referencia, la transmitancia máxima admisible para el nivel B (intermedio) según IRAM es de 0,93 W/m2K.

Siempre es más efectivo aislar desde la cara externa del muro para lograr mayor inercia térmica y llevar al punto de rocío lo más alejado posible de la cara interna de la pared. Si resulta imposible trabajar en la cara externa de la fachada, se pueden colocar perfiles del lado interior, sobre el muro desnudo o el revoque, luego un aislante y placas de terminación.

El éxito o fracaso de un hormigón a la vista no radica solamente en mantener una coloración regular sino también en la preservación de su aspecto en el tiempo. Por otro lado, es habitual que la apariencia del hormigón se la vincule fundamentalmente a la coloración y tonalidad, que dependen de la proporción entre los materiales, aunque éstas no son las únicas variables con incidencia en la estética final.

En ese sentido, se destaca la importancia de clarificar las expectativas acerca del tipo de hormigón que se desea obtener. En función de las expectativas, se recomienda a los proyectistas ir cumpliendo todas las etapas del diseño con una mirada abarcativa. Por ejemplo, establecer las especificaciones del hormigón considerando todos los aspectos relacionados al proceso: encofrados, desmoldantes, diseño de acabados, juntas de trabajo, estrategias de llenado y habilidades de la mano de obra.

Respecto de las expectativas, los especialistas advierten que las terminaciones con encofrados entablonados suelen resultar más “tolerantes” a ciertas diferencias de tonalidad y textura; mientras que las terminaciones con encofrados lisos son más “exigentes” en cuanto a uniformidad de esos parámetros. En cuanto a la uniformidad del color, la superficie expuesta del hormigón está especialmente influenciada por las características de la pasta cementicia, por ser la que se aloja en las paredes del encofrado. A su vez, depende del color y tonalidad del cemento, y de la relación w/c (agua/cemento, en masa).

En ese sentido, es necesario mantener una alta uniformidad en la provisión de materiales y sus proporciones, lo cual ayuda a conservar un aspecto homogéneo en el hormigón. Si esto no fuera evitable, se recomienda trabajar con texturas u otros recursos arquitectónicos que impidan una comparación directa de tonalidades entre las distintas etapas de hormigonado.

En la etapa de construcción, una deficiente capacitación de la mano de obra, y también de su supervisión, se pueden omitir con algunas cuestiones básicas. Por ejemplo, la protección temprana que todo hormigón de losa necesita para evitar una rápida evaporación superficial del agua.

Un error muy frecuente, post hormigonado, es no considerar los tiempos de curado imprescindibles durante la ejecución de los trabajos, ya que el curado es el mantenimiento de las condiciones de humedad y temperatura que permiten la correcta hidratación de la pasta cementicia.  De esta manera, el curado cobra fundamental relevancia en la durabilidad al asegurar la calidad del hormigón de recubrimiento. Una buena medida en este sentido es mantener los encofrados durante un período de siete o más días. Si fuera necesario removerlos antes por cuestiones relativas al proceso constructivo se recomienda especialmente tomar las medidas necesarias para mantener condiciones de temperatura y humedad adecuadas.

En un extenso diálogo con Del Constructor, Alejandro Ruibal, director de Saceem -una empresa uruguaya, con…
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