El ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, adelantó que la ruta 8 será extendida desde el kilómetro 310 hasta la capital de Cerro Largo, Melo, con recursos ministeriales a través de la Corporación Vial del Uruguay. Además, existe la posibilidad de avanzar en las obras para la ruta 98 en conjunto con la intendencia local y la OPP. Añadió la ruta 17 a las prioridades en materia vial.

“A lo largo del período de gobierno se notará que vamos a ir mejorando la calidad de las rutas”, afirmó el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, el domingo 13, un día antes del Consejo de Ministros en Santa Clara de Olimar, en Treinta y Tres. Resaltó la conexión entre las rutas 7 y 8 que, según dijo, no está lejos de concretarse, y es “un tema de administración de recursos”. Además,  Rossi confirmó la extensión desde el kilómetro 310 hasta Melo, una obra que forma parte de la reforma de la ruta 8, que  calificó como un proyecto “muy grande”. La extensión se realiza con recursos del ministerio a través de la concesión con la Corporación Vial del Uruguay, que para 2017 tiene previsto 306 millones de dólares de inversiones en 132 proyectos.

Añadió que existe la posibilidad de avanzar en las obras para la ruta 98 junto a la intendencia y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). “Tenemos clara conciencia de las dificultades en la ruta 7”, agregó, respecto al tramo desde Cerro Chato a Melo, donde hay trabajos en puentes y cruces.

En relación a la ruta 17, advirtió que “no estaba en las prioridades” pero se deterioró a causa del tránsito de camiones que llevan materiales a un “importante emprendimiento” de viviendas de Mevir. “Vamos a tratar de mantenerla; y cuando termine las viviendas, en los planes de distribución de recursos del año 2018-2019, meteremos la recuperación de esa ruta”, dijo.

Por mecanismo de participación público privada se desarrolla la obra en ruta 14, en el tramo que termina en Sarandí del Yí, donde el 30 de noviembre se recibirán las ofertas. El segundo tramo “es más complejo”, ya se está preparando para permitir la salida de Sarandí del Yí, pasando por José Pedro Varela hasta Rocha.

El puente Mauá o en canal de San Gonzalo, que une las lagunas De Los Patos con Merín, los puertos de la Charqueada y Tuyutí y el dragado del río Cebollatí fueron otros tópicos en los diálogos que mantuvo con los vecinos olimareños.

Sobre la Charqueada, Rossi recordó que el ministerio otorgó las autorizaciones y que el empresario responsable que esté dispuesto a hacer las obras “no encontrará obstáculos del gobierno”.

En otro orden, propuso una agencia especializada para agilizar trámites de obras por participación público-privada (PPP).  “Instaurar una agencia especializada, basada en la experiencia de la Corporación Vial del Uruguay,  para asegurar la gestión y la realización de la obras de participación público-privada ayudaría a definiciones más precisas y ágiles”, expresó.

El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVTOMA) prevé invertir el equivalente a 86 millones de dólares en la construcción de 944 viviendas nuevas en 12 departamentos del país.

Se estima que la inversión insumirá de forma directa unos 350.000 jornales de trabajadores de la industria de la construcción.

De acuerdo a datos aportados por la Dirección Nacional de Vivienda (DINAVI), en los meses de noviembre y diciembre, el ministerio recibirá ofertas para construir unas 944 viviendas nuevas en la modalidad proyecto-precio-terreno, en las que el oferente aporta el predio donde serán construidas; y de proyecto-precio en las que el predio es aportado por el propio Ministerio de Vivienda.

De estas 944 viviendas, 550 serán construidas en la modalidad proyecto-precio-terreno y 394 en proyecto-precio. Asimismo, 690 de las viviendas por construir serán asignadas por llamados públicos instrumentados por la Dirección Nacional de Vivienda y 254 serán destinadas a beneficiarios del Banco de Previsión Social.

El MVOTMA estima una inversión total de 86 millones de dólares para este conjunto de llamados, que en promedio insumirá, de forma directa, unos 350.000 jornales de trabajadores de la industria de la construcción. La secretaría de Estado informó que los pliegos de los llamados fueron ajustados y modificados a partir de la consideración de sugerencias y propuestas de profesionales y empresas del área de la construcción. Asimismo, anuncia que en febrero se publicarán nuevos llamados a licitación.

Entre las licitaciones público-privadas previstas, el Ministerio de Vivienda estima la construcción en el barrio Aguada de Montevideo de 65 viviendas para pasivos y otras 160 para activos; y en el barrio La Unión, unas 40 más para activos.

También en la capital, pero en el barrio Sur se harán 15 intervenciones habitacionales para pasivos; en la Ciudad Vieja serán 20 viviendas para pasivos y en la Aguada unas 45 para el mismo grupo poblacional. A este cronograma se agrega la licitación de unas 140 viviendas más en Montevideo para activos y pasivos.

En la ciudad de Fray Bentos, departamento de Río Negro, se construirán unas 30 viviendas para activos y en Young otras 19 para el mismo grupo poblacional. En Las Piedras y La Paz, Canelones, se harán 30 viviendas para activos y en Florida unas 40 e igual número en San José, Paysandú y Salto.

En el departamento de Soriano se edificarán 20 viviendas al igual que en Tacuarembó, donde se edificarán 20 para pasivos y 20 para activos.

Además se construirán 20 viviendas para pasivos en Paysandú y otras 20 en Treinta y Tres. En tanto, en Colonia del Sacramento serán 40 viviendas, mientras que en la ciudad de Rosario serán 20 viviendas. En Bella Unión está prevista la construcción de 20 viviendas.

La evolución de los determinantes del ILIC entre Julio y Setiembre de 2016 fue predominantemente negativa, destacándose en particular, la caída registrada por la producción de cemento en el último mes.

En línea con lo previsto, los determinantes del ILIC a setiembre de 2016, registraron en su mayoría efectos negativos sobre el indicador.

En esta ocasión, fueron los determinantes externos a través de la inflación en dólares los que reflejaron una leve mejora contrarrestando en parte la caída global.

En este sentido, a nivel doméstico fueron tres los componentes que registraron incidencias negativas sobre el indicador. En primer lugar, la producción de cemento en agosto cayó en forma significativa respecto a Julio revirtiendo las señales positivas que mostró en dicho mes. Adicionalmente, las expectativas empresariales se mantienen en terreno negativo. Finalmente, las perspectivas del mercado laboral mostraron un leve deterioro adicional. Sin embargo, estos movimientos, fueron contrarrestados por una leve caída de los costos asociados a la construcción.

En tanto, a nivel regional, el ISAC de Argentina registró una nueva reducción, mostrando así un comportamiento similar al de los otros determinantes.

En suma, los determinantes del ILIC no registraron cambios que afecten significativamente las estimaciones realizadas en julio. En concreto, se prevé una contracción tendencial cercana al 5% para 2016, pronóstico que se mantiene para 2017.

 

Fuente: ceeic

Los préstamos destinados al sector inmobiliario aumentaron 14,8% entre setiembre de 2015 y junio de 2016, lapso en el que se entregaron un global de US$ 678,2 millones, suma que representa el 4,9% del total créditos del sistema, según se desprende del último informe sobre estabilidad financiera del Banco Central del Paraguay (BCP), lanzado el viernes último. En cuanto a las clasificaciones crediticias en el referido sector, los datos indican que el crédito para las construcciones presenta un crecimiento interanual de 17,7%, mientas que el crédito para viviendas y terrenos aumentó 12,4%.

El Banco Central de ese país detalla también que el crédito destinado al subsector de construcciones representa el 45,5% del total otorgado al sector y el destinado al subsector de viviendas y terrenos representa el 54,5% del total.

En cuanto a las monedas utilizadas, los préstamos en guaraníes se impusieron ampliamente en el sector inmobiliario, pues equivalen al 82,2% de todo lo destinado a este sector.

El informe oficial señala que “si bien se observa una desaceleración gradual de las variaciones interanuales desde junio de 2015, el crédito al sector inmobiliario sigue presentando incrementos importantes”, habiendo aumentado 18,8% entre junio de 2015 y junio de 2016.

 

Créditos bancarios

El crédito destinado por bancos, financieras y cooperativas a viviendas y terrenos asciende a 2,0 billones de guaraníes y representa el 63,3% del total en guaraníes. El restante 36,7% se destinó a la financiación de construcciones.

El préstamo otorgado en dólares representa 17,8% del total entregado al sector inmobiliario. A junio de 2016, este ascendía a 121,5 millones de dólares, y las cifras muestran que se redujo 8,1% en 12 meses.

Los créditos otorgados con recursos de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) han influido en el dinamismo del sector inmobiliario. En el año 2016, la AFD canalizó recursos para el financiamiento de 810 viviendas hasta junio de 2016. Esto representa un monto de 32,2 millones de dólares a junio de 2016. Desde julio de 2006 hasta junio de 2016, la AFD aprobó créditos destinados a la financiación de viviendas por valor de 424,2 millones de dólares.

 

Rebaja de tasas

Por otra parte, el informe elaborado por el BCP da cuenta que las entidades financieras han reducido sus tasas para financiación de viviendas al 8,54% a setiembre de este año. De acuerdo con el informe, la tasa del 8,54% que ofrecieron en promedio las entidades financieras en setiembre último, está muy por debajo del 13,46% que reportaron en agosto pasado, y por debajo del 10,94% que cobraron en setiembre del año pasado.

En opinión de los técnicos del Banco Central, esta brusca reducción obedece a la baja demanda de créditos destinados a este segmento que reportan estas entidades. Las financieras buscan ser más competitivas en el sistema y salir con un producto más atractivo en materia de tasas, detalló Bernardo Rojas, director de estadísticas Macroeconómicas de la banca matriz.  El segmento inmobiliario es uno de los productos que ha mantenido en los últimos años su dinamismo  en la entrega de créditos, a diferencia de otros segmentos como el comercial y el de consumo.

Según el Colegio de Escribanos de Buenos Aires, el mes pasado se cerró con un total de 4.222 escrituras, lo que representa un aumento del 43,9% en comparación con el mismo mes del año anterior y un alza del 18,4% respecto al mes de julio. Con esta subida, el sector acumula en los primeros ocho meses del año un incremento del 13%. Si se tienen en cuenta los montos de las ventas, el total acumulado asciende a 40.338 millones de pesos argentinos (unos 2.660 millones de dólares estadounidenses), un 79,5% más frente al mismo periodo de 2015.

 “El 2016 evidencia un cambio de tendencia que se percibe favorable tanto para la oferta como para la demanda de unidades nuevas y usadas. El sinceramiento de la economía que impulsó el nuevo gobierno de Mauricio Macri planteó un cambio de paradigma que modificó positivamente las expectativas de los inversores y de quienes venían difiriendo un cambio de vivienda”, afirmó Silvia Caviola, directora del Departamento de Economía y Finanzas de la Fundación Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

La especialista aseguró que este cambio de tendencia también se verifica en el repunte de la cantidad de escrituras de compra-venta y en el número de hipotecas bancarias. En este contexto y, “tal como se vino observando a lo largo del año, el mercado inmobiliario está recuperando su nivel de actividad y con fuertes apuestas para el próximo año a partir de nuevos desarrollos”, añadió Caviola.

Son varios los expertos que coinciden en destacar que las mejoras que se están produciendo en el mercado de la vivienda tienen mucho que ver con la llegada del nuevo gobierno el pasado 10 de diciembre. Existen unas expectativas muy grandes en el sector de que se produzca un cambio de rumbo importante en materia económica, y que ello facilite la compra y la venta de casas en todo el país. De hecho, ya se están viendo los primeros movimientos provocados por esas expectativas, como la reactivación de las políticas de créditos hipotecarios por parte de entidades financieras argentinas como Banco Nación, Banco Ciudad y Banco Provincia.

 

Expectativas en el sector

De esta expectativa da cuenta un informe especial sobre el sector inmobiliario argentino elaborado por la consultora internacional KPMG en el segundo trimestre del ejercicio que mostraba señales optimistas respecto a las perspectivas del vecino país. “Se perciben cambios alentadores en el mercado inmobiliario, tanto para el sector premium como para la clase media. La mayoría de los actores coincide en señalar al cambio de gobierno como un factor que influenciará positivamente en la situación del sector en el corto y mediano plazo”, señala el informe.

En este contexto, explicaba que “las perspectivas de una fuerte apertura a inversores internacionales en conjunto a la reactivación de la construcción, motivada por la devaluación y la normalización del mercado cambiario como primeras políticas de la gestión del nuevo gobierno argentino, permitieron estabilizar el dólar en valores competitivos para el mercado, generando una confianza que abre nuevas posibilidades para la industria, especialmente a partir del segundo semestre del año.

A la ya mencionada liberalización del cambio de divisas, hay que sumar otras medidas adoptada por el gobierno de Macri, de las que se esperan que tendrán un impacto positivo en el sector de la vivienda. Una de ellas, y quizá la más importantes, es el programa de blanqueo de capitales, con el que el gobierno argentino espera que sus ciudadanos repatríen al menos 60.000 millones de dólares que se encuentran depositados en bancos extranjeros.

Por su parte, Damián Tabakman, rector de la Escuela de Negocios Real Estate y coordinador de los Postgrados de Real Estate de la Universidad Torcuato Di Tella, consideró que “para que haya una recuperación verdadera del sector deben pasar una serie de cosas, que se están dando incipientemente.  La más importante es la aparición del crédito hipotecario accesible para clase media, que es un producto que por años no existió en el país”. Según su opinión, “en la medida que ello se vaya concretando y que la gente se anime a endeudarse, aparecerá una demanda muy importante para nuevos emprendimientos”. Estimó que para que esas medidas den sus frutos será necesario que la inflación baje, algo que según sus previsiones probablemente ocurrirá en el segundo semestre del año próximo. Además, señaló otras medidas relevantes que se deben llevar a cabo, como cambios en los impuestos, reaparición del financiamiento bancario para obras, celeridad en los permisos e inversión extranjera, por ejemplo.

Tabakman opinó que el sector se encuentra ante una buena oportunidad que supone una ocasión importante para la economía del país. Pero avisa de que los políticos deben hacer las cosas bien. “La construcción es uno de los motores del crecimiento económico local y la generación de empleo genuino, de modo que una reactivación del sector será uno de los grandes elementos que potenciará el esperado despegue de Argentina, la aparición de proyectos atractivos y el interés de inversores locales y extranjeros por apostar al país, de la mano de una progresiva construcción de confianza a largo plazo con reglas de juego claras y estables. Mientras ello no ocurra, él sostiene que los argentinos seguirán apostando por otros mercados del exterior que prometan mejores retornos. “Pero a mi juicio, hoy la oportunidad pasa por invertir en Argentina donde el rebote es mas probable”.

Por su parte, Caviola consideró fundamental, para que el sector se consolide, que los actores del mercado estén convencidos de que se han afianzado las variables económicas, que las reglas de juego no se van a modificar y que la confianza ha vuelto al sistema. “Si  esto ocurre  será muy  favorable para los inversores”, concluyó.

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