ULa organización TECHO, presente en 19 países de América Latina, tiene como objetivo superar la situación de pobreza que viven millones de personas en asentamientos populares, a través de la acción conjunta de sus habitantes y jóvenes voluntarios. En Uruguay según su último informe regional, en Uruguay hay 60.191 viviendas en esta situación. Más de un tercio de ellas (33%) no tiene acceso al agua potable.

Un recorrido por los 19 departamentos, entrevistas a referentes vecinales y formularios de entorno urbanístico diseñados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el censo de 2011 y replicados por Techo Uruguay, permitieron que esta organización armara un informe con la lupa puesta en un epicentro de vulnerabilidad social. El estudio arrojó que existen 656 asentamientos informales en todo el país, con 60.191 viviendas.

Montevideo, Canelones y Artigas lideran este ranking: el 61% de los asentamientos se ubica en la capital, el 15% está en el departamento vecino, y el 6% en la jurisdicción más al norte del país. Flores es el único departamento que no tiene asentamientos.

A su vez, el informe de Techo arroja otros datos preocupantes: el 86% de los referentes consultados aseguró que en su asentamiento no hay acceso regular al saneamiento. Y el 33% carece de agua potable.

 

En América Latina

El número de viviendas de estas características trepa a 7.500 en América Latina. La información se logró recabar gracias a trabajos realizados por 12 de los 17 países del continente miembros de la organización Techo.

Uruguay se alineó a los esfuerzos: capacitó a 70 voluntarios para que salieran por todo el territorio nacional entre marzo de 2018 y enero de 2019 y relevaran datos. Las conclusiones fueron a parar a la investigación titulada “Derechos Humanos y Asentamientos Informales”, que se presenta hoy en el Centro de Formación de la Cooperación Española.

Para desarrollar este informe se partió de la definición de asentamiento informal que maneja el Programa de Mejoramiento de Barrios (PMB) del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA).

Son agrupamientos de 10 viviendas o más ubicadas en terrenos públicos o privados construidos sin autorización del dueño, en condiciones irregulares, y sin respetar la norma urbanística. Tienen, además, severas dificultades para acceder a servicios sociales básicos e infraestructura.

Techo se trazó como meta la georreferencia: los voluntarios caminaron cuadra por cuadra para identificar la ubicación exacta de cada asentamiento informal. Se pretendía dar cuenta de las características en que se vive, las carencias y derechos vulnerados.

 

Visibilizar

Otro objetivo era visibilizar la producción social del hábitat, es decir, acciones comunitarias organizadas por los pobladores con miras a mejorar la situación crítica.

Por ejemplo, los vecinos de Gruta de Lourdes construyeron medio kilómetro de caminería interna para mejorar la conectividad y acceso al asentamiento los días de lluvia.

“En Uruguay hay mucho hecho a base de mano y músculo de los vecinos, grupos barriales, comisiones y cooperativas”, según Belén González, directora ejecutiva de Techo Uruguay.

Se usó como antecedente para esta investigación el registro de cartografía del PMB en 2011, y actualizado en 2018. Los instrumentos usados en la recolección de datos fueron: los formularios de entorno urbanístico diseñados por el INE con alguna modificación puntual, y las entrevistas en profundidad a los referentes del asentamiento, o a sus pobladores más antiguos.

Las variables a relevar fueron: alumbrado público, estado de las veredas y calles, presencia de basurales y arbolado, y paradas de ómnibus.

 

Concentración

El 61% de los asentamientos de Uruguay se concentra en Montevideo y totalizan 346. La periferia es la zona más afectada: el Municipio A acumula 111, le sigue el D con 88, y el F tiene 77. Los Municipios B y CH no presentan viviendas de estas características.

Los referentes de 140 asentamientos (22%) reconocieron que hubo incendios en el último año. “El fuego puede representar perderlo todo”, señala González. En 57 viviendas declararon haber sufrido riesgo de desalojo en los últimos 12 meses. Otro 41% fue víctima de las inundaciones.

Uno de cada tres asentamientos cuenta con organización comunitaria interna. Esto significa que hay una estructura, capital social y humano que trabaja para avanzar en procesos de mejora barrial.

En Maldonado, Paysandú, Salto y Rivera la mitad de los asentamientos tienen plataformas de acción para garantizar sus derechos. “Se ejerce la ciudadanía activa y responsable frente a la marginalización. Hay comunidades organizadas para producir su hábitat”, señala Laura Posadas, directora territorial de Techo al diario El País.

 

Situación y cifras

 El 45% de los asentamientos del país son pequeños: tienen menos de 40 viviendas. El 34% se consideran medianos (40 a 120 viviendas), el 12% grandes (120 a 200) y 9% clasifica como macro por contar con más de 200 viviendas. Hay 60 asentamientos macro: 41 en Montevideo, y 19 entre Paysandú, Salto, Maldonado y Rivera.

El 86% de los referentes consultados aseguró que en su asentamiento no hay acceso regular al saneamiento. El 33% carece de agua potable, es decir, no existe conexión de OSE donde abrir la canilla y tener facturación. Otro 41% de los entrevistados negó tener acceso a la energía regular, y por ende falta de una conexión segura.

El 76% de los asentamientos cuenta con un CAIF en su interior o a menos de 1 km. Un 75% declara tener una escuela a esa misma distancia, y el porcentaje se eleva a 80% en materia de educación secundaria: solo el 3% tiene el centro de estudio dentro del asentamiento; el 42% lo encuentra a 1 km, y el 36% entre 1 y 3 km.

La razón principal que motiva a una persona a instalarse en un asentamiento es porque es la única chance de acceder a una tierra o vivienda después de haber hecho varios intentos. La opción más frecuente cuando los núcleos crecen es permanecer en el mismo terreno que la familia: en Montevideo sucede en el 79% de los casos.

El principal plan era generar un aporte útil para el análisis y posterior toma de decisiones a nivel país. Por eso, a partir de hoy estará disponible una plataforma SIG con información libre, abierta y pública que permita “monitorear la situación de los asentamientos y hacer las reflexiones pertinentes”, sostuvo Belén González.

 

Aspiraciones

Otra de las aspiraciones es contribuir en políticas integrales para la emergencia habitacional y urbana que aún se mantiene en Uruguay.

Muchas personas habitan en situaciones muy precarias sin la seguridad necesaria, y los voluntarios de Techo han sido testigos de estas dinámicas gracias al plus que les dio pisar el territorio y recorrer los asentamientos uno a uno. Los vecinos de La Vía, por ejemplo, les contaron que pasaron un 31 de diciembre a oscuras porque carecen de acceso a la energía regular con conexión segura.

El informe dio luces para que se apueste a la realización de pilotos de inversión pública para potenciar la autogestión entre los vecinos, y la autoconstrucción de su hábitat.Por último, se plantea hacer foco en los departamentos con densidad de vivienda crítica y alta: Canelones, Artigas, Paysandú, Salto, Maldonado y Rivera.

El Centro Harvard para Edificios yJoshua Tree National Park es un parque nacional ubicado en California, donde se encuentran los desiertos de Mojave y Colorado, un paisaje desértico con formas naturales únicas que ha sido codiciado por muchos e inspirador para artistas y pensadores a lo largo del tiempo, además de albergar auténticas singularidades arquitectónicas que pasan por una comprensión más innovadora y escultórica de la arquitectura.

Entre estos ejemplos se encuentran el campamento Wagon Station Encampment de Andrea Zittel, La Casa Del Desierto de Kendrick Bang Kelloggs cuya estructura simula un esqueleto de leviatán, la Residencia Joshua Tree de James Whitaker, las Cabinas Folly de Cohesion Studio o los Pabellones estacionales de Arata Isozaki.

La artista estadounidense Andrea Zittel, una de las figuras más interesantes del panorama creativo por aplicar las actividades artísticas a lo cotidiano, cuyo trabajo se centra en la sostenibilidad y una vida autosuficiente, construyó el campamento The Wagon Station Encampment. Las cápsulas están disponibles para artistas o pensadores que comparten el deseo de Zittel de comprender mejor la naturaleza humana y la construcción social de las necesidades. Se trata de doce estaciones dormitorio de la A a la Z, con una cocina y ducha al aire libre e inodoros de compostaje abiertos al público en general, aunque al tratarse de una comunidad íntima, está dirigida a personas más reflexivas y amantes de la naturaleza. Diseñados para evocar los clásicos carros cubiertos tirados por caballos del viejo oeste, abren dos temporadas al año. Para alojarte debes enviar una breve biografía de presentación, pagar 18 euros de inscripción y el precio por semana ronda los 110 euros.

 

Arquitectura orgánica

Kendrick Bang Kellogg, conocido arquitecto americano exponente de la arquitectura orgánica creó La Casa Del Desierto, un encargo del matrimonio de artistas Jay y Bev Doolittle a Kellogg en el año 1986, en forma de carta. En ella le pedían la construcción de una casa en una propiedad poco convencional. La idea era que estuviese integrada en el paisaje, a modo de animal dormido entre las rocas. Fue construida con materiales naturales, consta de un esqueleto de 26 piezas independientes de hormigón, cuya estructura fue fijada a dos metros de profundidad en el lecho de roca para garantizar la estabilidad de la casa.

La Residencia de Joshua Tree por Whitaker Studio ha sido realizada con catorce contenedores de carga pintados de blanco. La casa fue un encargo de un productor que tras pasar unas vacaciones por la zona con su mujer, se enamoró del paisaje del desierto y le pidió a Withaker que se encargara del proyecto, finalizado este 2018. La estructura crea una composición estrellada que nos recuerda a las espinas de algunos arbustos del desierto.

Cada contenedor maximiliza las vistas del paisaje, ya que la casa tiene la intención de ofrecer una conexión entre el paisaje y el sol, al tiempo que proporciona una sensación de protección y privacidad.

Las Cabinas Folly de Cohesion Studio son todo un ejemplo de integración en el espacio y ejemplo de sostenibilidad, abasteciéndose con energía solar. La experiencia ecofriendly que propone a sus visitantes vivir en comunión con el entorno y la naturaleza, con techos descubiertos para ver los cielos estrellados y las bañeras colocadas al aire libre.

Por último, otra de las singularidades que nos podemos encontrar a tan solo 15 km de Joshua Tree son los Pabellones de Arata Isozaki, concebidos a modo de esculturas-tótems construidas para su amigo el coleccionista de arte de Los Ángeles, Jerry Sohn. Isozaki visitó la propiedad en la década de 1990, y después de pasar una noche durmiendo bajo las estrellas, propuso diseños para una serie de habitaciones al aire libre.

Después de esa tarde en el desierto anotó: “El techo es el cielo, la cordillera circundante y las rocas son las paredes y las particiones, y la mayoría del piso es el desierto”. Decidió crear espacios que realzaran esa experiencia y este fue el resultado.

Las tendencias del diseño apuntan a que nuestras casas abrazarán este año una actitud más vitalista y abierta a la experimentación. El especialista David Quesada cuenta, para www.arquitecturaydiseno.es, algunas de las tendencias que nos esperan.

 

Expresiva

 El péndulo en interiorismo sigue desplazándose hacia composiciones cromáticas y materiales densos, que dotan de profundidad y carácter a los espacios. Todo, con un punto de nostalgia que mira al estilo midcentury o reinterpretan el art déco con terciopelos, estampados y colores oscuros. La piedra natural –en especial el mármol–, la cerámica y el redimido terrazo se mantienen vigentes con diseños ricos en texturas y composiciones visuales. Una tendencia que se ha podido apreciar en las últimas ediciones de las ferias Cevisama y Cersaie, que anticipan propuestas en tonos grises, verdes musgo, azules intensos o negros junto a los acabados metalizados y las superficies stracciattela.

 

Saludable

La conciencia de que nuestra salud física y anímica comienza en nuestra propia casa es cada vez más evidente. Rodearnos de materiales y tecnologías limpias libres de contaminantes potencialmente dañinos es el primer paso. Hasta el propio Bill Gates ha mostrado su interés en este tema al apoyar un proyecto del Instituto de Tecnología de California que desarrolla un inodoro con un reactor electroquímico integrado que descompone el agua y los desechos humanos en fertilizantes e hidrógeno, el cual, a su vez, podría reutilizarse como fuente energética. Esta solución evitaría al año la muerte de medio millón de niños y ahorraría unos 200.000 millones de euros en costes relacionados con la diarrea, el cólera y otras enfermedades causadas por las malas condiciones del agua y una red de saneamiento y condiciones de higiene deficientes.

 

Eficiente

 A solo doce meses del año en el que, según la Estrategia Europa 2020 de la Unión Europea, deben cumplirse los objetivos del “triple 20” (20% de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero –en relación con los niveles de 1990–, 20% de energías renovables y 20% de mejora de la eficiencia energética), se multiplican las iniciativas para mejorar la eficiencia de los edificios en España, responsables del consumo de más del 31% de la energía final.

Y es que revertir esta situación se antoja tarea titánica: cinco años después de la entrada en vigor de la certificación energética para edificios, el 47,50% de los inmuebles de antigua construcción en España solo obtiene la calificación energética E, según la compañía Certicalia. En contrapartida, la calidad energética de la vivienda nueva ha aumentado de forma notable, de acuerdo con los datos del IDAE. Además, la eliminación del “impuesto al sol” parece despejar el panorama a la implementación de productos y servicios relacionados con el aprovechamiento de las energías renovables y el autoconsumo en las viviendas.

 

Multicultural 

Bajo el nombre de New Native, los colores elegidos por Pantone para la decoración en 2019 son una oda a los viajes, al espíritu itinerante de las nuevas generaciones jóvenes y al intercambio cultural. “Años de globalización y el movimiento de las personas han producido una paleta de colores globalizada”, reza su manifiesto. Ginger (a medio camino entre un naranja poderoso y un rojo matizado), terracotas, azules deslumbrantes, amarillo cadmio, rojo “granero” o “ron con pasas” son las tonalidades que declinan este concepto.

Por su parte, el informe de tendencias ColourFutures, de Akzo Nobel –matriz de la marca de pintura Bruguer–, ha escogido el “miel especiado” (spiced honey) como color del año 2019.

Una tonalidad ámbar cálida que captura a la perfección el lema “deja que entre la luz” (let the light in), como reflejo de un renovado sentimiento de energía, optimismo y determinación en la gente. El tema del intercambio también está presente en un fenómeno pujante propio de la economía colaborativa: el intercambio de casa para viajar (casi) gratis, con plataformas como Home Exchange.

Globalización no tiene por qué significar homogeneización: la movilidad y el espíritu colaborativo han dado origen a una nueva hornada de diseñadores interesados por referentes estéticos, artesanías y técnicas de producción desconocidas.

    

Smart

 La tendencia hacia la digitalización de las casas se acentuará a lo largo de estos próximos meses. El auge de los asistentes personales abre un abanico de oportunidades a las empresas de telecomunicaciones, servicios y seguridad para captar y fidelizar a nuevos clientes.

Y es que plataformas como Siri, de Apple; Google Home o Alexa, de Amazon –que acaba de aterrizar en España acompañada de la gama de altavoces inteligentes Echo– se están incorporando paulatinamente a la vida de los usuarios convirtiéndose en un “miembro” más de la familia. Para Vicente Sales, responsable del OTH, que intervino en la sesión “+SMART” dentro del ciclo “Desayunos de Interiorismo” en el Roca Barcelona Gallery, “el reto está en conseguir que el interiorista vaya de la mano del instalador, que cuando se diseñe un nuevo espacio ya se haga integrando la tecnología en él”.

Se trata de un revestimiento a base de corteza de alcornoque, de gran difusión en España, resulta eficiente para reacondicionar cubiertas y fachadas.

La estructura alveolar del corcho determina su baja conductividad del calor mientras que algunas sustancias que contiene, como cera y suberina, le otorgan impermeabilidad. Esas cualidades hacen de este material de origen natural un excelente aislante termoacústico e hidrófugo para la industria de la construcción.

Como revestimiento continuo de techos y paredes, la corteza del alcornoque reúne múltiples propiedades en un solo material. El corcho proyectado se compone de la corteza triturada, que se mezcla con celulosa, resina acrílica en base agua y pigmentos orgánicos, según detalla la ficha técnica de Isolcork.cl, de origen chileno.

En este producto, de amplia difusión en España, la resina actúa como aglomerante, ofreciendo cohesión a la pasta, permitiendo la trabajabilidad del corcho y facilitando propiedades estéticas y de durabilidad. Mientras que el corcho queda uniformemente distribuido gracias al aglomerante.

De ese modo, adquiere la capacidad de que el vapor de agua lo atraviese a través de sus poros naturales sin pérdida de su efectividad aislante.

El material granulado se adhiere de forma muy efectiva a cualquier superficie lisa. “Este revestimiento protege a una construcción contra humedades externas e internas de forma duradera”, detalló la firma española Kliucork. El corcho proyectado reúne en un único material las propiedades exigibles a un revestimiento para la restauración de fachadas. La protección continua elimina los puentes térmicos y cubre la superficie de los factores medioambientales que la deterioran. Impermeabiliza la fachada con una membrana elástica, transpirable y resistente a los rayos UV y la variación de temperatura.

El corcho para proyectar se provee envasado en baldes. Para aplicarlo tan sólo se debe batir el material con una mezcladora hasta conseguir la fluidez y la densidad necesarias para su aplicación con una pistola de proyección industrial conectada a un compresor.

En contacto con una superficie lisa como fibrocemento, ladrillo, teja, tela, baldosa, metal, plástico o vidrio, el corcho se adhiere de forma muy efectiva. Además, la baja densidad del corcho hace que tenga un alto grado de contracción y expansión sin deformarse.

El asesor inmobiliario y especialista del sector Julio Villamide analizó para Del Constructor lo ocurrido en…
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